Ante la ocupación del 90 por ciento de los equipos disponibles en las terapias intensivas del sistema de Salud, la Provincia incorporó 50 nuevos equipos. Sin embargo, solicitan extremar los cuidados para evitar que las personas con más riesgos lleguen a una sala de terapia intensiva.

El ministro de Gabinete, Sebastián González informó que se incorporaron 50 nuevos respiradores al sistema provincial. Sin embargo de las 170 que ya tiene disponible la provincia “hoy  hay una alta ocupación, alrededor del 90 por ciento de esos equipos están ocupados por casos Covid y casos no Covid, este es un número preocupante”.

Agregó que “Estadísticamente, de cada tres personas que ingresan a Terapia Intensiva, hay dos que no lo logran y generalmente son personas de edad, que pueden ser nuestras madres, padre, abuelos, tíos o amigos”.

González reiteró las recomendaciones para evitar la propagación del virus. “Es importante que hagamos este esfuerzo a lo largo de los próximos días porque hay una relación directa entre los cuidados que tomamos en este sentido y luego, lo que ocurre en los hospitales o los centros de Salud, expresó.

Los cuatro hábitos básicos para evitar el contagio son usar barbijo o tapaboca, mantener los dos metros de distancia social, lavarse las manos con agua y jabón o alcohol en gel y no compartir mates, bebidas y utensilios o comidas con otras personas.

Al respecto, González señaló que: “Si hacemos esas cuatro acciones fáciles y cotidianas, que podemos incorporarlas como parte la vida habitual, vamos a lograr que la curva comience a amesetarse y que muchas menos personas terminen en las unidades de terapia intensiva”.

Asimismo, recordó que “es muy importante que hagamos énfasis en los cuidados que tenemos que tener todos, en la calle, a la hora de salir a hacer una actividad recreativa, a trabajar, en nuestras casas, teniendo la precaución de no tener reuniones sociales, de tratar de evitar encontrarnos con amigos y familiares, porque todo eso contribuye y le da una posibilidad al virus de que se pueda propagar”.

Finalmente, expresó: “No es una cuestión de oferta de camas o de si tenemos o no tenemos los profesionales, lo que tenemos que tratar de lograr es que menos gente se enferme y que menos gente termine en una sala de terapia intensiva.  Tenemos que trabajar en las calles, en los lugares de trabajo, en las casas, cuidándonos, protegiéndonos, por nosotros y por ellos”.