Los análisis llevados a cabo este año por la provincia junto a organismos de Neuquén y Río Negro, demostraron que los residuos agroquímicos que quedaron en los recipientes plásticos luego de aplicar la técnica de lavado fueron ínfimos, menores en un 99.9 por ciento con respecto al inicio del proceso y pasibles de ser reciclados.

La provincia del Neuquén a través del ministerio de Desarrollo Territorial presentó esta mañana los resultados del estudio que implicó el análisis de laboratorio, de los residuos que quedan depositados en los envases de agroquímicos y a los cuales se les aplicó la técnica del triple lavado según Normas IRAM 12069.

Los resultados obtenidos fueron calificados como óptimos y altamente positivos ya que los residuos agroquímicos que permanecieron en los recipientes plásticos fueron ínfimos, menores en un 99.9 por ciento con respecto al inicio del proceso, es decir que prácticamente desaparecieron.

El resumen y exposición del proyecto se concretó esta mañana en la sede del Centro PyME-Adeneu en esta capital y contó con la presencia de autoridades y técnicos de las provincias de Neuquén y Río Negro, principales impulsoras de esta iniciativa financiada por la Legislatura provincial.

José Andino, director provincial de Desarrollo Productivo, se mostró “muy satisfecho” por los resultados obtenidos en el lavado de los envases con agroquímicos y afirmó que “el trabajo presentado hoy también demuestra que cuando las partes involucradas, las instituciones privadas y estatales se reúnen y trabajan juntas en pos de un beneficio común, los resultados son siempre satisfactorios”.

Detalló que “este estudio fue para corroborar efectivamente si luego de este triple lavado los envases conservan un nivel muy bajo de plaguicidas o bien, como en este caso fue, si se los puede considerar como residuos peligrosos de gestión condicionada y con posibilidad de ser reciclados para ciertos usos”.

Agregó que “esto tiene ciertas implicancias porque, no es lo mismo el transporte de envases peligrosos que el de no peligrosos, difieren enormemente los trámites y las habilitaciones para su traslado”.

Andino detalló que para arribar a estos resultados se trabajó coordinadamente durante varios meses, los análisis respectivos se concretaron en los laboratorios especiales que posee el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Alto Valle, la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y en instalaciones que el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) posee en la ciudad de Neuquén. También se recolectaron las muestras consistentes en envases llenos con productos agroquímicos que donaron empresas proveedoras de plaguicidas y se concretó finalmente el lavado.

Como contraparte, se analizaron los envases que los productores de ambas provincias utilizarán y también someten a la técnica de triple lavado en sus establecimientos; para finalmente realizar la comparación.

Proyecto Comahue 2010-2012

Los estudios involucraron instituciones de la provincia de Río Negro y también de Neuquén; como la Cámara Argentina de Tecnología para la Protección de los Cultivos (Casafe); la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) y el INTA; mientras que los plaguicidas se reunieron de establecimientos frutícolas de ambas provincias.

“Lo que se busca -dijo Andino- es que los envases vacíos de plaguicidas tengan una deposición final, es decir, que no sean arrojados en cualquier lado o dejados en la chacra sino, que se reciclen para ciertos usos. Esto también tiene que ver con el transporte hacia los centros de reciclado en condiciones más seguras de lo que se hacía hasta ahora”.

“Por eso –continuó- el factor medioambiental es muy importante porque el tema plaguicida se instaló de forma precisa y fundamental en la sociedad. El cuidado del medio resulta imprescindible y es por eso muy relevante demostrar –desde el Estado neuquino- que estamos haciendo las gestiones pertinentes para que se cumplan las normas y, en paralelo, trabajamos con el subsecretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Neuquén en la recolección de los envases y destino final hacia su reciclaje en usos que no se relacionan con el diario trato de las personas”.

El Proyecto Comahue 2010-2012 consiste en la determinación de trazas de residuos de productos fitosanitarios en envases vacíos de agroquímicos con triple lavado según Norma IRAM 12069.

En la primera etapa, que agrupó para su comparación a los envases llenos suministrados por empresas comercializadoras de agroquímicos y aquellos vacíos aportados por los productores en sus chacras, en la mayoría de las muestras analizadas se determinó una remoción del 99,99 por ciento de los principios activos (p.a.) después del tratamiento del Triple Lavado. En el caso de metilazinfos la remoción fue del 99.6 por ciento y su uso está restringiéndose cada vez más, teniendo muy pocas aplicaciones por temporada.