Con un avance del 90 por ciento, el proyecto tiene como objetivo incrementar los ingresos de 18 familias, continuar la productividad y los productos comercializados, incorporando nuevas tecnologías y prácticas de mitigación del riesgo climático.

El proyecto del grupo de productores Cerro Pan de Azúcar avanza a paso firme con el objetivo de incrementar los ingresos de 18 familias, continuar la productividad y los productos comercializados, incorporando nuevas tecnologías y prácticas de mitigación del riesgo climático.

Las obras, que ya alcanzan un 90 por ciento de concreción, incluyen sistemas de captación, conducción, almacenamiento y bombeo de agua. También la incorporación de infraestructura productiva para reducir el porcentaje de mortandad de los animales en parición, y promover el aumento y uso eficiente de pasturas y también producción de hortalizas.

Los productores se encuentran ubicados entre el paraje Lileo, Los Miches y Tierras Blancas, en el Norte neuquino. Con una inversión total de 1.413.606,47 pesos financiados por el Proyecto de Inclusión Socio–Económica en Áreas Rurales (Pisear), el trabajo integra la asistencia técnica del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente y la Subsecretaría de Producción.

El proyecto del grupo de productores Cerro Pan de Azúcar avanza a paso firme con el objetivo de incrementar los ingresos de 18 familias.

La subsecretaria de Producción, Amalia Sapag indicó que “el proceso vivido con el grupo en un principio tuvo que ver con demandas individuales que luego fueron trabajadas en el marco del espacio participativo que se realiza como Micro Región del Norte Neuquino, una herramienta impulsada desde el ministerio de Producción e Industria desde la que trabajamos estrategias para el desarrollo socio económico en áreas rurales caracterizadas por su diversidad productiva. En este espacio participan organizaciones de productores, municipios e instituciones locales, provinciales y nacionales”.

Los técnicos ayudaron a que los productores se conformaran como Grupo de Hecho y se trabajó con relevamientos y entrevistas en cada caso. “Se establecieron prioridades entre las que el factor común fue el agua, y se avanzó con tanques australianos, bombeos solares, y una motobomba, entre otros”, señaló la subsecretaria de Producción.

Destacó que “en la mayoría de los casos los productores son personas mayores de 60 años, por lo que los beneficios de contar con esta infraestructura repercuten en un ahorro considerable del tiempo de acarreo de agua, manejo animal y forrajero. Esto se los da el alambrado, la capitación y distribución de agua, y los cobertizos”.

Finalmente, Amalia Sapag señaló que “todo esto repercute en que las familias que viven en el campo mejoren sus condiciones de vida, y sigan eligiendo producir y mejorar la manera de hacerlo”, indicó.

El Proyecto de Inclusión Socioeconómica en Áreas Rurales (Pisear) ejecuta además otros 11 proyectos por un total de 30 millones de pesos, que benefician a 680 familias en todo el territorio provincial.