En esta oportunidad, expondrá el reconocido Carlos Juárez una muestra que interpela al ser humano en su vínculo con la naturaleza. La entrada será libre y gratuita.

El viernes a las 20 se realizará en el Centro Cultural Alberdi la inauguración de la muestra Huellas y Ofrendas, del artista plástico y arquitecto argentino Carlos Juárez. La actividad es organizada por la subsecretaría de Cultura, contará con entrada libre y gratuita y podrá visitarse hasta el 11 de septiembre.

Se trata de una propuesta artística compuesta de pinturas, collage, óleos, y objetos intervenidos, que apuestan a reflexionar sobre la conciencia humana respecto del medio ambiente.

Sobre el artista

Juárez nació en Córdoba en 1952 y está radicado en Neuquén desde 1981. Expuso individual y colectivamente en diversos museos, galerías, instituciones educativas, sociales y culturales.

Su obra fue proyectada en diapositivas en la Bienal de Venecia 2015 en el Espacio del Grupo Swatch, en el marco de los artistas participantes de la muestra Faces and Traces, Shanghai 2014.

Su obra fue seleccionada en siete oportunidades en el Salón Nacional de Artes Plásticas de secretaría de Cultura de la Nación, en diversas Bienales Patagónicas y otros eventos artísticos nacionales e internacionales. Obtuvo diversos premios, entre los que se destacan la Residencia artística Arkane 2018, Sidi Bouknadel-Marruecos; Residencia artística en China, Shanghai en The Swatch Art Peace Hotel del Grupo Swatch, Suiza, entre otros.

Juárez es autor de la bandera de la ciudad de Neuquén. Realizó murales en Puerto Montt, Chile, en Cali, Colombia y en distintas ciudades de la provincia y el país.

Se trata de ocho pinturas de cien por cien centímetros hechas en técnica mixta (collage y óleo); tres esferas intervenidas y 42 óleos sobre papel en pequeño formato. Son reflexiones pictóricas ecológicas sobre la conciencia del ser humano ante el territorio; síntesis de las huellas de la humanidad tierra.

“Mi apuesta se apoya en que la invención nunca queda tan desnuda como cuando se la aplica sobre algo conocido. La creación queda revelada en todo lo que no es el tema y sin embargo lo evoca. Una partícula del tema, aún irreconocible, puede actuar como punto de partida de un desarrollo caleidoscópico, en el que unos motivos van derivando hacia otros y el tema aparece como punto de llegada”, expresó el autor.