Alrededor de 800 familias han accedido al agua para consumo humano y productivo en diversos parajes de la provincia mediante obras impulsadas desde el ministerio de Producción e Industria y que utilizan, en gran medida, energía solar. Ya se instalaron más de 660 metros cuadrados de paneles solares.

El acceso al agua es primordial para el desarrollo de la vida en la ruralidad y constituye un lineamiento estratégico para el gobierno de la provincia del Neuquén. Por eso, el ministerio de Producción e Industria priorizó inversiones en obras de captación, conducción y almacenamiento de agua tanto para consumo humano como para uso productivo, apelando -en determinados casos- a la utilización de energías alternativas.

“En el caso de que estas obras requieran energía para su funcionamiento -porque no se resuelven por pendiente o altura únicamente- se diseñan con equipamiento de energía solar”, informó el ministro de Producción e Industria, Facundo López Raggi. Explicó que, de esa manera, “no sólo se disminuyen los costos de sostenimiento familiar y de las producciones, sino también se avanza en la sustentabilidad ambiental al utilizar energías limpias y renovables”.

Por su parte, la subsecretaria de Producción, Amalia Sapag, indicó que “así se han logrado importantes avances en cantidad de familias que han resuelto el abastecimiento de agua, tanto para uso familiar como para usos productivos, donde la energía solar ha jugado un papel fundamental”.

Sapag detalló que “hasta el momento se han instalado en total más de 660 metros cuadrados de superficie continua en paneles solares que generan, aproximadamente, 102.300 watts de potencia”. Agregó que hay 97 sistemas de bombeo que funcionan con energía solar en diferentes parajes rurales de la provincia, “priorizando las áreas con mayores déficits de agua como El Salitral, Cerro Horqueta, Cerro Bandera, Costa Catan Lil, Los Alazanes, Riscos Bayos, Pampa del Salado, Mallín del Toro, Bajo La Huanaca, Mallín del Rubio, Macho Negro, Laguna Miranda, Los Hornos, Laguna Blanca, La Pileta, Tierras Blancas, El Boleadero, Aguada el Gaucho, Aguada Navarrete, Portezuelo y Las Cortaderas, entre otros”.

Al respecto, el ministro aclaró que “estos sistemas que funcionan a energía solar son de bajo mantenimiento, permitiendo a las familias optimizar, además, los tiempos dedicados a la producción. Todo esto, con independencia de que en algunos casos no existe energía eléctrica en los parajes aún”.

Compartiendo saberes

Haciendo eje no sólo en la producción para el mercado sino también en las condiciones para la autoproducción de alimentos y la soberanía alimentaria, se trabaja en conjunto con las familias rurales y sus organizaciones de pertenencia compartiendo saberes y expertise con diferentes áreas del gobierno provincial y nacional.

Se utilizan metodologías de abordaje participativas e inclusivas ya que las familias son las que mejor conocen sus territorios y sus potencialidades productivas. En este sentido se trabaja para lograr que los sistemas productivos familiares tiendan a la sustentabilidad, socioeconómica y ambiental.