Se busca contar con mayor información para la toma de decisiones que impacten favorablemente en el sector ganadero provincial.

Mediante el uso integrado de imágenes satelitales y drones, el gobierno de la provincia del Neuquén se propone contar con mayor información para tomar decisiones que impacten favorablemente en el sector ganadero provincial. En particular, se pretende desarrollar un servicio de alerta temprana regional de sequías y evaluación y prospectiva forrajera a escala predial.

Para ello se presentó un proyecto ante el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT) denominado “Sistema de Prospectiva forrajera para el manejo ganadero adaptativo frente a cambios ambientales en sistemas ganaderos extensivos en Neuquén”. La iniciativa fue avalada por la secretaría del COPADE como autoridad provincial de Ciencia y Tecnología y accederá próximamente al financiamiento parcial mediante la línea Proyectos Federales de Innovación Productiva 2017.

Implementarlo demandará una inversión total de 2.984.000 pesos, de los cuales 2.000.000 pesos serán aportes no reembolsables asignados por el COFECyT. El dinero restante (984.000 pesos) será afrontado por la contraparte, compuesta por el Centro PyME-Adeneu, la Estación Experimental Agropecuaria Bariloche del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Centro Científico Tecnológico CONICET Patagonia Norte.

El Dr. Marcos Easdale recordó que desde hace un tiempo en la EEA INTA Bariloche están trabajando en el seguimiento de pastizales mediante la utilización de imágenes satelitales para anticipar el impacto de la sequía. “En los últimos 15 años hubo problemas recurrentes por la sequía, algunas nevadas muy intensas y caída de ceniza volcánica en muchas zonas”, afirmó.

Frente a este panorama y teniendo en cuenta los contactos con el CCT Patagonia Norte y el Programa Ganadero del Centro PyME-Adeneu formularon en conjunto el proyecto que accederá a fondos no reembolsables del COFECyT. “La provincia del Neuquén es pionera en este sentido, porque priorizó esta iniciativa para ser postulada a este financiamiento federal”, remarcó el Dr. Easdale.

Explicó que la intención es anticiparse al impacto que tiene la sequía en la ganadería extensiva, aplicando un modelo que ya han desarrollado y que utiliza imágenes satelitales para ver qué está pasando actualmente en la producción forrajera de los campos y en función de eso adelantar qué podría pasar en los próximos cuatro meses. “Con esto, tratamos de ver si la producción forrajera va a estar por encima o por debajo de lo que se necesita para alimentar al ganado.

Contar con esa información a tiempo permite tomar decisiones para evitar costos mayores a futuro, como por ejemplo perdidas productivas o mortandad animal”.

El modelo desarrollado por la EEA INTA Bariloche ya está funcionando y la predicción que genera tiene un bajo porcentaje de error al compararla con la realidad: la diferencia entre lo que predicen los técnicos al aplicar este modelo y lo que realmente ocurre al cabo de unos pocos meses está por debajo del 3 por ciento.

Con este proyecto se busca validar ese desarrollo a campo y complementarlo con las imágenes que puedan obtener los drones al recorrer las estancias y campos que sean seleccionados para efectuar las primeras pruebas en la provincia. Al contar con imágenes de mayor resolución que las satelitales aspiran a describir mejor los recursos forrajeros de un campo para poner esa información a disposición de los productores ganaderos a fin de que tomen las decisiones que consideren pertinentes según el caso.

Al respecto Easdale enumeró diversas opciones que están disponibles conforme cada situación y van desde reducir la carga hasta suplementar alimento o propiciar el destete precoz para recuperar más rápido a la madre.

“Hoy hay un cuello de botella porque la decisión llega tarde y si el animal se muere es una gran pérdida. En momentos de sequía se produce una descapitalización por mortandad de animales que genera muchas pérdidas económicas y consecuencias sociales desfavorables. La idea de este proyecto es evitar o reducir esos costos mayores anticipándose al problema, tomando las decisiones necesarias para mitigar el impacto. Esto equivale a generar mejores condiciones para producir y, a la vez, evitar pérdidas económicas asociadas a la sequía”, dijo Easdale.

Por último, se refirió al cambio climático del que no está exenta la ganadería extensiva en la Patagonia y explicó “es evidente que necesitamos modificar las formas de manejo y para eso necesitamos información. Después habrá que avanzar en cómo se la interpreta y qué se decide en función de los datos relevados, pero este constituye sin dudas un primer paso en promover un manejo ganadero más adaptado a las variaciones ambientales”.

Tres etapas

Las actividades a llevar a cabo se distribuirán en tres etapas. Durante la primera etapa se implementará un sistema de prospectiva de índice de vegetación de diferencia normalizada (NDVI) y se implementará en territorio neuquino el software desarrollado por el INTA Bariloche. Además, se evaluarán regímenes de vuelo con drones, captura y procesamiento de imágenes para obtener información de los pastizales con mayor resolución espacial, para lo cual se seleccionarán tres establecimientos ganaderos en distintas zonas de Neuquén y se compararán estas imágenes con las imágenes satelitales.

En la segunda etapa está previsto desarrollar y poner en funcionamiento un sistema en línea de alerta temprana de sequías a escala regional y de prospectiva forrajera a escala predial. Además se desarrollarán dos jornadas -taller de capacitación.

Por último, se validará a campo el protocolo de evaluación, prospectiva forrajera y manejo ganadero adaptativo. Para esto se seleccionarán otros tres establecimientos ganaderos, adicionales a los elegidos en la etapa 1. De esta forma se pretende obtener un protocolo de interpretación y uso de información y un estudio de las percepciones de diferentes tomadores de decisiones (productores, asesores, funcionarios públicos) sobre la información y el servicio online desarrollado.

Una vez finalizado el proyecto, se aspira a poner en funcionamiento tanto el sistema de prospectiva forrajera predial como el de alerta temprana. Una vez logrado esto, se dictarán más capacitaciones para difundir el uso de estas herramientas entre productores y técnicos del sector público y privado.