Muestra “Vida y obra del Dr. Eduardo Talero”

septiembre 10, 2009

Se realizó en el Salón de Las Provincias del Honorable Senado de la Nación. Comenzó el lunes y finaliza hoy. La muestra homenajea a uno de los colaboradores en el traslado de la capital desde la localidad de Chos Malal a Neuquén.

La Casa del Neuquén en Buenos Aires informó que se realizó la muestra Vida y obra del doctor Eduardo Talero en el Salón de Las Provincias del Honorable Senado de la Nación. La actividad fue posible gracias a la gentileza del senador de la Nación, Horacio Lores; el apoyo del gobierno de la provincia y de la Directora Provincial de la Casa del Neuquén, María Florencia Rodríguez.

La muestra homenajeaó a uno de los colaboradores en el traslado de la capital desde la localidad de Chos Malal a Neuquén y se realizó en ocasión de recordarse el 105º aniversario que la Ciudad de Neuquén que se festejará el día 12 de septiembre.

Eduardo Talero fue una de las tres figuras emblemáticas en el traspaso de la ciudad capitalina, junto con Joaquín V. González y Carlos Bouquet Roldán.

La muestra estuvo abierta hasta este miércoles y consiste en la exposición de objetos personales, numerosa documentación, correspondencia, creación literaria y publicaciones del Doctor Talero. La selección y compilación estuvo a cargo de la nieta del homenajeado, Martha Talero, quien desempeña funciones en la Casa del Neuquén y concretó con la muestra su anhelado proyecto de exponer la vida y obra de quien fuera su abuelo y destacada figura en la historia provincial.

Además, se informó que desde el Senado se presentó un proyecto para declarar de interés la muestra Muestra Vida y Obra del Doctor Eduardo Talero.

Talero fue apoderado del municipio de Cundinamarca, Colombia, en 1893, luego fue catedrático de Geografía e Historia, en Costa Rica, administrador de Aduanas Bluefields, en Nicaragua, y antes de radicarse en Neuquén fue cónsul General del Ecuador en Argentina. Un año antes del traslado de la capital fue secretario de la Gobernación del Territorio del Neuquén y en la nueva sede del gobierno territoriano ocupó el cargo de jefe Sección Biblioteca y jefe de policía.

Tuvo una dilatada producción literaria como Poesías (1898), La voz del desierto (1907) y Ecos de Ausencia (1916), según indicó la Casa de Neuquén.