Medidas de prevención contra el monóxido de carbono

mayo 10, 2010

La subsecretaría de Salud elaboró una serie de recomendaciones para accidentes relacionados con el monóxido de carbono. La tendencia marca una disminución en los casos de intoxicación registrados en la provincia.
La subsecretaría de Salud de la provincia del Neuquén elaboró una serie de recomendaciones para tener en cuenta a la hora de evitar acontecimientos relacionados con el monóxido de carbono.

Recordó que desde el año 2008 la provincia registra una disminución en los casos de intoxicación.

La dependencia de la cartera de Salud recordó medidas de prevención y cuidados con la utilización de estufas y artefactos para calefaccionarse, con el riesgo de incendio o intoxicación por monóxido de carbono.

Los casos acumulados en el 2008 ascendieron a 168, disminuyendo sensiblemente en comparación con los casos registrados en 2009, cuando se contabilizaron 100. A su vez, se evidenció que en los últimos años han fallecido intoxicadas por escapes de monóxido, un promedio de tres personas por año. Y destacaron que algunas de las personas que han sobrevivido a una intoxicación grave de este tipo han quedado con daños cerebrales importantes.

Cada año, la cartera sanitaria informa acerca de los casos acumulados de personas atendidas con síntomas de intoxicación por monóxido de carbono. Este año, las notificaciones recibidas (al 30 de abril de 2010) muestran que en la provincia del Neuquén se acumularon 8 casos de intoxicaciones.

Recomendaciones

Para evitar episodios de intoxicación, la subsecretaría de Salud recomienda hacer inspeccionar cada año todos los artefactos a gas por un gasista matriculado. A su vez, sugieren apagar las estufas a kerosén y los braseros antes de irse a dormir, debido a que las probabilidades de intoxicaciones por las noches son muy grandes.

La ventilación de los ambientes es fundamental si hay artefactos con llamas sin salida al exterior. Con sólo abrir un poco la puerta o la ventana se renueva el aire de las viviendas y oficinas. La utilización de hornallas de la cocina o el horno para calentar la casa hay que evitarlo, así como no dejar encendido el motor de un vehículo estacionado en un garaje u otro lugar cerrado o semicerrado.

La presencia del gas en el ambiente puede sospecharse en caso de aparición de manchas, tiznado o decoloración de los artefactos, de los conductos de evacuación o en los alrededores, o bien si hay una coloración amarilla o naranja de la llama en lugar del azul normal.

El monóxido de carbono es un gas incoloro, sin olor ni sabor, que no irrita los ojos ni la nariz, por lo que no puede ser percibido a través de los sentidos. Este se produce por la combustión incompleta de gas, kerosén, carbón, madera u otros materiales.

Cuando se inhala monóxido de carbono los síntomas iniciales pueden confundirse fácilmente con un cuadro gripal u otro malestar: dolor de cabeza, náuseas, vómitos, palpitaciones, debilidad, cansancio y somnolencia. También puede aparecer dolor de pecho, vértigo, confusión, y en los casos graves convulsiones, colapso circulatorio y respiratorio. Todo esto último puede inducir a que se llegue a un estado de coma y desencadenar en la muerte.

Ante la presencia de alguno de los síntomas de intoxicación con monóxido, nunca los ignore o minimice, y vaya inmediatamente a un lugar donde pueda respirar aire fresco. Luego abra las puertas y ventanas, apague los aparatos que utilizan combustibles y salga de su casa. Concurra al centro de salud más cercano o llame al 107.