El desafío para este año es ampliar la convocatoria y otorgar la certificación y matriculación necesaria para trabajar en instalaciones complejas de electricidad y gas. El próximo objetivo es acordar capacitaciones con empresas de servicios petroleros.

El ministerio de Salud y Desarrollo Social ofrece actualmente una variada oferta de capacitaciones y talleres de oficios, por los cuales durante 2016 se capacitaron más de mil neuquinos. Además, se sumaron nuevos talleres mediante acuerdos con organismos gubernamentales y empresas de servicios públicos.

Este año, las posibilidades que ofrecen desde la coordinación general de Capacitación Comunitaria son informática de oficina, recursos humanos, repostería y panificación, elaboración y manipulación de alimentos para celíacos, albañilería, construcción en seco, peluquería, ambientación de eventos, fotografía, carpintería, herrería, soldadura, corte y confección, tejido, macramé, marroquinería, pirografía, vitrofusión, cerámica, manualidades, maquillaje artístico, elaboración de productos con rosa mosqueta, mecánica de motos, refrigeración, reparación de celulares, e instalación de electricidad, gas, agua y sanitarios.

Para más información, los interesados pueden dirigirse a la oficina de la coordinación general de Capacitación Comunitaria, ubicada en la esquina de Petróleo y Armas, primer piso, de Neuquén capital o llamar al teléfono (299) 154 109 199.

La responsable de Capacitación Comunitaria de la subsecretaría de Desarrollo Social, Janette Ampuero López explicó que “el objetivo es brindar herramientas a los ciudadanos para que puedan encontrar su lugar en el mercado laboral. Lo que intentamos y logramos hacer durante el primer año de gestión fue presentar una opción superadora al paradigma de asistencia desde el Estado, capacitando a beneficiarios de programas sociales para su inserción o reinserción en el mercado laboral”.

Según Ampuero, “el balance después del primer año de este proyecto fue muy positivo y nos eleva el nivel de exigencia para el año en curso”. Luego de haber capacitado a más de mil neuquinos en un año, “esperamos cerrar este nuevo ciclo anual de capacitaciones con dos mil nuevos egresados”.

“La clave está en entender que, hoy en día, sin capacitación no hay trabajo posible. A veces cuesta cambiar la manera de pensar, por eso hay que capacitarse, con mucho compromiso y pasión”, destacó la funcionaria.

Los programas sociales aportan básicamente dos posibilidades para la generación de ingresos a la familia de los egresados: una la inserción al mercado laboral como empleados, y la otra el autoempleo mediante el desarrollo de su propia pyme o cooperativa. Para esto último, trabajan coordinadamente con la dirección general de Huertas, Emprendimientos Comunitarios y Talleres Productivos, a cargo de Yamila Martínez.

El desafío para este año no sólo es capacitar a más gente, sino que también mediante convenios con la Cooperativa Calf y la empresa Camuzzi Gas del Sur se pretende otorgar la certificación y matriculación necesaria para trabajar en instalaciones complejas de electricidad y gas. El próximo objetivo es acordar capacitaciones con empresas de servicios petroleros.

Según un relevamiento, los que se capacitan en oficios encuentran al menos una posibilidad de trabajar. También se van formando grupos de personas que deciden emprender un negocio juntas, como es el caso de tres chicas en Neuquén capital que decidieron abrir una peluquería o la panadería que se inauguró en Aluminé con productos aptos para celíacos.

El equipo de Capacitación Comunitaria está integrado por 22 personas organizadas en dos estructuras complementarias: el área de capacitación, cuyo director es Juan Figueroa, y el área de cursos y talleres, a cargo de Marcos Fernández. Tienen su centro de operación en el barrio La Sirena, pero trabajan coordinadamente en los barrios con las comisiones vecinales, organizaciones civiles, Centros de Promoción Comunitaria y otras unidades del gobierno provincial.

Brindan colaboración otras áreas como la de Seguridad Alimentaria, y los equipos de elaboración y manipulación de alimentos para celíacos. Se dictan también talleres de contención, algunos destinados a adultos mayores, niños, niñas, adolescentes y personas con discapacidad. Se intenta dar una propuesta variada como inclusiva. Por ejemplo, se está trabajando junto con la responsable de la Junta Coordinadora para la Atención Integral del Discapacitado (Jucaid), Noemí Navarrete y el equipo de la junta para brindar una capacitación para personas con discapacidad; con la asociación Manos Unidas de Centenario y con la asociación Arder, que aporta talleristas no videntes y con dificultades renales.

“Mi mensaje es que debemos recuperar la cultura del trabajo. Exigirnos porque siempre hay que capacitarse, siempre buscar un poquito más, sin importar la edad. Darle el ejemplo a nuestros jóvenes de que es posible capacitarse y vivir del trabajo”, dijo Ampuero y agregó que “nuestro trabajo es dar herramientas a todos, especialmente a aquellos neuquinos que se encuentren en situación de vulnerabilidad”.