La celebración conjuga las costumbres criollas del Norte de la provincia del Neuquén, su música y el legado de la trashumancia de los arreadores. Desde el 8 al 10 de diciembre congrega a miles de visitantes que llegan de todo el país. Se asarán más de 1.200 chivitos.

Del 8 al 10 de diciembre el Norte neuquino vivirá lo mejor de la tradición y su identidad en la 12º Fiesta Nacional del Chivito, la Danza y la Canción. En Chos Malal se asarán más de 1.200 chivitos a la espera de miles de comensales provenientes de todo el país.

La celebración se vive cada edición con música en vivo con reconocidos artistas nacionales y regionales, exposición y venta de artesanías neuquinas y degustación de gastronomía neuquina tradicional.

Además se realizará el concurso al mejor plato, donde diez participantes deberán cocinar el chivito al fuego en las modalidades de asador, parrilla, horno tipo chileno y disco, entre otros.

La celebración abre la temporada de fiestas populares que se dan en el periodo estival en toda la provincia. Al ser un evento importante y masivo, genera un impacto notable en la actividad turística de la región.

La festividad surgió en 1988 como una iniciativa de la agrupación folclórica Centenario, creada un año antes con motivo de los 100 años de la ciudad.

El chivito neuquino trae consigo una cultura, una forma de abrir paso al trabajo y a las costumbres del norte, que son traspasadas de generación en generación. Lo que define de la mejor manera a esa identidad es la práctica de la trashumancia, es decir cuando cientos de arreadores pasan ganado de los campos bajos en invierno a las veranadas cordilleranas en búsqueda de alimento tierno y abundante para los animales.

El chivito neuquino como producto es el primero en el país en obtener la Denominación de Origen. El sello significa la vinculación entre una región geográfica, un sistema de producción específico, una raza y un saber-hacer de una sociedad, amparado en un conocimiento construido en el tiempo para la elaboración de un determinado producto.

La distinción tiene por finalidad proteger al sistema de producción trashumante del norte de Neuquén y por consiguiente a la raza Criolla Neuquina que sustenta. La actividad no sólo es la principal fuente económica de la región, sino que además constituye un símbolo de la identidad de la provincia.

Sobre Chos Malal

Se localiza a 403 kilómetros de la capital neuquina y se llega por medio de la ruta nacional Nº 22 hacia el oeste, hasta la ciudad de Zapala, para luego continuar por la Nº 40 hacia el norte.

Su denominación en lengua mapuche significa “corral amarillo”, en referencia al color de los cerros que la rodean. Chos Malal integra el Corredor Neuquén Norte junto al resto de las localidades de la región como Andacollo, Las Ovejas, Manzano Amargo, Varvarco y Huinganco.