La especialidad Medicina General se destaca por las particularidades regionales. La duración es de tres años e incluye rotaciones por las especialidades básicas en hospitales de diferentes niveles de complejidad.

La provincia de Neuquén ofrece numerosas opciones para complementar los estudios universitarios de los profesionales de la salud. En este sentido, la especialidad Medicina General se destaca por las particularidades regionales.

Andrés Otero es un médico general del hospital de Las Ovejas y referente de la formación y coordinación de las rotaciones de la residencia de Medicina General de la Zona Sanitaria III (con sede en Chos Malal), que estudió en Buenos Aires hizo su residencia en la capital neuquina.

“En todas las sedes de la provincia se brindan las herramientas suficientes, el conocimiento y las habilidades prácticas y teóricas como para poder desempeñarse, hacerlo bien y poder disfrutar de la tarea”, señaló Otero.

Andrés Otero es médico general del hospital de Las Ovejas y referente de la formación y coordinación de la residencia de Medicina General de la Zona Sanitaria III, con sede en Chos Malal.

Una médica o un médico general es quién atiende y acompaña los procesos de salud y enfermedad de las personas, en marcos más amplios como las familias y las comunidades. Está presente en todas las etapas del ciclo vital y su mirada contempla la epidemiología regional, la gestión de los recursos apropiados y la participación en procesos de investigación y actualización continua.

Así, la experiencia y los recorridos son parte de la trayectoria profesional y las rotaciones permiten a los residentes conocer aquellos detalles que hacen único el aprendizaje en cada lugar en particular.

“La residencia de Medicina General en la provincia del Neuquén tiene historia”, sostiene el referente y resalta que la misma se vuelve el pilar para formar médicos y médicas generales que después van a trabajar en estas localidades y que, para que esa atención sea de calidad, es necesario que tengan las herramientas suficientes.

“Nuestra idea -cuando ingresa una o un residente- fue siempre no estar solamente en la parte del hospital, porque parte de nuestra tarea como médico general, sobre todo en un hospital de área, es la accesibilidad a la salud”, explica Otero, en relación al funcionamiento de la Zona Sanitaria III.

El hospital zonal Gregorio Álvarez en Chos Malal es el más importante de la Zona Sanitaria III, que incluye otros más chicos como los del área de El Cholar, Buta Ranquil, Andacollo, Las Ovejas, Tricao Malal, los centros de salud dependientes de ello, y puestos sanitarios en parajes como Pichi Neuquén, Butalón, Colomichicó y Bella Vista.

“En el día a día tratamos de que los residentes compartan tareas con los médicos y que también estén con trabajadores sociales, agentes sanitarios, enfermeros, con las distintas actividades que se van dando, porque nos parece importante que tengan una visión global”, subraya el referente.

“La idea –dice Otero- es que nosotros vayamos donde está la gente, no que la gente se acerque, por eso todos los días hacemos salidas a distintas localidades y parajes, donde también tenemos personal estable”, y agregó que “la idea es que el residente comparta todas las actividades”.

Por otra parte, las y los residentes y sus rotaciones también contribuyen a los equipos de salud. “El hecho de tener residentes moviliza a los hospitales, porque que haya gente joven y con ganas de aprender, de preguntar, de actualizarse, es todo un desafío”, afirma y destaca que una de las ventajas que tiene históricamente el residente es que tras finalizar la formación de posgrado, puede ingresar a trabajar en el sistema público de salud.

Sobre la residencia de medicina general

La especialidad se dicta en las sedes Zona Sanitaria Metropolitana, l hospital Heller; Zona Sanitaria II, hospital Pose de Zapala; Zona Sanitaria III, hospital Gregorio Álvarez de Chos Malal; Zona Sanitaria IV, hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes, hospital de Junín de los Andes, Zona Sanitaria V y hospital Cutral Co-Plaza Huincul.

La duración es de tres años e incluye rotaciones por las especialidades básicas en hospitales de diferentes niveles de complejidad.