El segundo jueves de marzo de cada año se conmemora el Día Mundial del Riñón con el objetivo de concienciar sobre la importancia de las enfermedades renales.

Este año, el Día Mundial del Riñón se desarrolla bajo el lema “Viviendo bien con la enfermedad renal”. La Enfermedad Renal Crónica del Riñón (ERC), también llamada insuficiencia renal crónica, describe la pérdida gradual de la función renal. En este sentido, desde el programa de Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) del ministerio de Salud de la provincia recordaron que se trata de una enfermedad que se puede prevenir y tratar, y para ello recomiendan ser una persona activa, comer saludable, controlar la presión arterial, no fumar y tomar líquido.

A nivel mundial y en nuestra provincia, la ERC tiene un impacto epidemiológico. “El 10 por ciento de la población mundial padece ERC y en Argentina hay más de 6000 pacientes realizando diálisis crónica, logrando en los mejores momentos alrededor de 1000 trasplantes renales anuales”, indicó Matías Melideo, quien trabaja en el servicio de Nefrología y en la Unidad de Trasplante Renal del Hospital Castro Rendón.

Ante este panorama, es necesario entender la importancia de cuidar los riñones y llevar una vida saludable y activa, ya que estos son quienes eliminan los desechos, regulan la presión arterial, eliminan el exceso de líquido por la orina, regulan la formación de glóbulos rojos, metabolizan los medicamentos y regulan el metabolismo de los huesos.

En cuanto a los desafíos para este año, Melideo señaló que el servicio de Nefrología y la Unidad de Trasplante Renal se propone retomar la actividad de capacitación de médicos generales y clínicos focalizando en la detección y tratamiento de la ERC por telemedicina; así como también en la detección de la ERC en situaciones sub diagnosticadas como son el control del embarazo y el examen de medicina laboral.

Los signos y síntomas de la enfermedad se desarrollan con el paso del tiempo y el daño renal suele avanzar lentamente. Puede presentar náuseas, vómitos, pérdida de apetito, fatiga y debilidad, problemas de sueño, cambios en la producción de orina, disminución de la agudeza mental, espasmos musculares y calambres, hinchazón de pies y el tobillo y presión arterial alta. Los signos y síntomas a menudo no son específicos, lo que significa que también pueden ser causados por otras enfermedades.

Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de la ERC son la diabetes, la presión arterial alta, enfermedades del corazón, el tabaquismo y la obesidad. La ERC no tiene cura, pero en general, el tratamiento consiste en medidas para ayudar a controlar los síntomas, reducir las complicaciones y retrasar la progresión de la enfermedad. Cabe destacar la tarea que lleva adelante todo el equipo de Salud para detectar de manera precoz la ERC y mitigar su progresión a estadios más avanzados que requieran diálisis o trasplante renal.

Vivir bien con la enfermedad renal

El Día Mundial del Riñón se conmemora por una iniciativa conjunta de la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN) y la Federación Internacional de Fundaciones Renales (IFKF). Este año, el lema “Viviendo bien con la enfermedad renal” busca aumentar la educación y la conciencia sobre el manejo eficaz de los síntomas y el empoderamiento del paciente, con el objetivo final de fomentar la participación en la vida.

Ocho reglas de oro

Para cuidar los riñones, se aconseja mantenerse en forma y activo, sumando al menos 30 minutos diarios de actividad física. Además, se recomienda mantener un control regular de los niveles de glucosa en sangre; monitorear la presión arterial por debajo de 140/90 mm Hg; comer sano, equilibrado, y mantener un peso saludable. En este punto, se aconseja cocinar sin sal y no colocar el salero en la mesa, reemplazarla por perejil, albahaca, tomillo, romero y otros condimentos. Evitar alimentos con alto contenido en sodio como fiambres, embutidos, aderezos, productos de copetín, comidas rápidas, alimentos procesados, entre otros.

También, se sugiere consumir por día tres frutas y dos porciones de verduras de todo tipo y color, preferentemente crudas; incorporar dos o más veces por semana pescados, otras carnes blancas dos veces por semana y carnes rojas hasta tres veces por semana. La porción diaria se representa como el tamaño de la palma de la mano.

Asimismo, se debe mantener una ingesta de líquidos saludables, tomar como mínimo dos litros de agua al día; no fumar, incluso pocos cigarrillos por día son muy dañinos; no automedicarse; chequear la función renal si se tiene uno o más factores de alto riesgo.