El aumento exponencial de elaboradores de cerveza artesanal empuja el crecimiento explosivo de la oferta. El desafío ahora es trabajar en la mejora de la calidad.

Lejos ha quedado el número de elaboradores neuquinos de cerveza artesanal, que en 2014 alcanzaba apenas los 14 emprendimientos registrados en toda la provincia. En la actualidad existen más de 90 marcas, de las cuales casi 50 son microcerveceros, ya con fábricas habilitadas, y el resto son elaboradores caseros, en vías de formalizar su actividad. Los que cuentan ya con fábricas habilitadas producen al año más de 1.700.000 litros, lo que arroja un promedio de casi 3.200 litros mensuales e ingresos anuales del sector que ascienden a $140 millones. Los datos fueron recabados por el Programa Provincial de Alimentos Neuquinos del Centro PyME-Adeneu, organismo dependiente del ministerio de Producción y Turismo.

Las fábricas se encuentran distribuidas en 15 localidades y generan cerca de cien puestos de empleo directo. Si bien el mayor número de los actuales emprendimientos se encuentran instalados en Neuquén capital, hay una importante distribución hacia el interior de la provincia, contando microcerveceros en Villa La Angostura, Junín de los Andes, Caviahue, San Martín de los Andes, Plottier, Villa Pehuenia, Andacollo, Centenario, Aluminé, San Patricio del Chañar, Las Ovejas, Moquehue, Senillosa, Rincón de los Sauces y Zapala.

Desde Centro PyME-Adeneu se brinda asesoramiento para la gestión de financiamiento, comercialización, implementación de manuales de buenas prácticas bromatológicas y sanitarias, talleres de capacitación, concursos y realización de eventos de promoción, tales como el Festival Provincial de la Cerveza Artesanal de Aluminé, que este año irá por su cuarta edición, y el ya clásico Salón de Alimentos y Vinos.

Si bien el auge de la cerveza artesanal parece ser un fenómeno imparable, su consumo roza el 2% en el mercado local de cervezas. Muy lejos de Estados Unidos, donde la cerveza artesanal abastece el 14% del mercado interno. Sin embargo, es indudable que en Argentina el porcentaje está en crecimiento, empujado por un cambio cultural en el consumo. Las marcas de cerveza industrial ya son conscientes de esta nueva competencia y ofrecen en el mercado productos que intentan asemejarse a los artesanales.

Los elaboradores neuquinos suplen ciertas desventajas logísticas y de costos en la adquisición de insumos, mediante la realización de compras conjuntas de insumos necesarios para el proceso de elaboración. Martín Díaz Colodrero, coordinador del Programa de Alimentos Neuquinos de Centro PyME-Adeneu, indicó que “existe cierta camaradería para compartir conocimientos e información. Si bien no hay aún una asociación que nuclee a la totalidad de los actores, hay grupos informales en los que los cerveceros se asisten con generosidad, sabiendo que la mejora de todos es el único camino para ser un polo competitivo y abrirse camino en las preferencias del consumidor, no sólo local, sino también del turista».

La clave: mejorar la calidad

En la actualidad se trabaja junto a un grupo de elaboradores en la organización de la “Copa Comahue 2017”, una iniciativa que apunta a mejorar la calidad de la cerveza local y capacitar a personas interesadas en formarse como jueces para concursos. La participación en el certamen será uno de los elementos a tener en cuenta para participar con un stand del 4° Festival Provincial de la Cerveza Artesanal, que se realizará en octubre en Aluminé.

“En este momento, en Neuquén se elabora una buena cantidad de cerveza artesanal y desde el programa apuntamos ahora a mejorar la calidad. Hacer cerveza artesanal es relativamente sencillo, pero hacer cerveza artesanal buena es muy complicado, y requiere de mucha dedicación y cuidado en las diversas fases de la producción y envasado del producto”, comentó Díaz Colodrero.

Por este motivo, el año pasado se organizó el primer “Taller de Interpretación Sensorial de Cerveza Artesanal”, en el que participaron elaboradores de cerveza artesanal, despachantes y consumidores, como una forma de estandarizar un lenguaje común y sumar herramientas para mejorar la calidad del producto.

La progresiva mejora en la calidad se observa en las sucesivas ediciones del concurso realizado tradicionalmente durante el Festival Provincial de la Cerveza Artesanal de Aluminé. “El año pasado se presentaron 147 muestras. Obtuvieron medallas 31 de ellas: tres de oro, nueve de plata y 19 de bronce, repartidas entre 21 cervecerías. Fue la mejor performance de las cervezas neuquinas en el concurso desde que se realiza el festival”, destacó Díaz Colodrero.

La cultura del consumo de la cerveza artesanal también genera movimiento turístico. En Aluminé el Festival de Cerveza Artesanal congrega unas 2.300 personas durante dos días, saturando las plazas disponibles en la localidad. Lo mismo ocurre en las principales ciudades del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, donde la cerveza comienza a imponerse como un atractivo al turismo, con bares que permiten observar el proceso de elaboración o visitar en forma directa establecimientos de elaboración.

Por último, el coordinador del Programa de Alimentos Neuquinos mencionó que “además de trabajar en la calidad del producto, es vital lograr habilitaciones bromatológicas de rango nacional, que permitan a los elaboradores enviar barriles a otras partes del país”.