Se dictó en San Carlos de Bariloche el segundo módulo del “Curso de identificación y formulación de proyectos para comunidades aborígenes”, que apunta a brindar herramientas a los jóvenes para la formulación de proyectos que puedan ser financiados a través del Proderpa.

Unos 40 jóvenes representantes de pueblos originarios de Neuquén, Río Negro y Chubut participaron durante dos días del dictado del segundo módulo del “Curso de identificación y formulación de proyectos para comunidades aborígenes” que se realizó la semana pasada en San Carlos de Bariloche.

El curso, que se dicta en forma alternada por módulos en las distintas provincias patagónicas-comenzó en septiembre en Chubut- apunta a brindar herramientas a los jóvenes para la formulación de proyectos que puedan ser financiados a través del Proyecto de Desarrollo Rural de la Patagonia (Proderpa) y que contribuyan al desarrollo productivo de sus comunidades de origen.

En representación de Neuquén viajaron 13 jóvenes que pertenecen a las comunidades mapuche Paineo, Maliqueo, Calfucurá, Felipín, Huayquillán, Kilapi, Vera, Raquithue, Lafquenche, Quintriqueo, Aigo, Wiñoy Tain Raquizuam y Raginko, acompañados por supervisores territoriales, técnicos y promotores campesinos del Proderpa Neuquén en calidad de tutores y de una referente de la Unidad Provincial Ejecutora (UPE). Su participación fue propuesta y avalada en instancias comunitarias o territoriales, como los Comités Locales de Emergencia Rural (CLER) y el Consejo Zonal Pewence.

La actividad fue organizada por la Unidad de Cambio Rural (UCAR), dependiente del ministerio de Agricultura de la Nación, en coordinación con Proderpa de las provincias patagónicas.

Segundo módulo

Durante el encuentro, los participantes expusieron el trabajo realizado con sus comunidades entre el dictado del primer y segundo módulo.

Cabe recordar que en el primer encuentro se trabajó sobre la metodología y técnicas para la realización de un diagnóstico participativo y que la dinámica de la capacitación contempla el trabajo “intermódulo” de los jóvenes con sus comunidades, con la asistencia de tutores. En este sentido, se avanzó en cómo hacer una línea de vida, un mapa de actores y de la comunidad.

Ya en el dictado del segundo módulo se trabajó en la instancia teórica sobre la identificación de problemas y objetivos para ser plasmados en el proyecto que finalmente se formule (presentación de la problemática, justificación).

Los participantes deberán continuar abordando estos temas con sus comunidades para identificar las principales problemáticas y legitimar bajo este esquema participativo el proyecto.

El objetivo de los dos primeros módulos fue que los participantes puedan realizar un diagnóstico preciso de su comunidad, identifiquen claramente los problemas como así también los proyectos que resuelvan la problemática detectada.