La ministra de Educación, Cristina Storioni, acompañó las actividades, que contaron con la presencia de 40 docentes de la modalidad del nivel primario y secundario.

La semana pasada se realizaron las jornadas de Educación Sexual Integral (ESI) en Contextos de Privación de la libertad, organizadas por el ministerio de Educación, con la presencia del capacitador Lucas Tissera, de amplia experiencia en esta modalidad en Reconquista, Chaco.

La apertura contó la presencia de la ministra de Educación, Cristina Storioni, quien destacó el trabajo de la cartera educativa en la temática educación sexual en todos los espacios educativos. “Estamos comprometidos con la educación en contextos de privación de la libertad, por ello los invito a articular y compartir opiniones, a la reflexión colectiva, para construir experiencias significativas que puedan ser replicadas a diario en las aulas”, expresó.

En total participaron aproximadamente 40 docentes de esta modalidad de los niveles primario y secundario de Neuquén capital, Plottier, Senillosa, Centenario y Junín de los Andes.

La actividad contó con una metodología de taller, como espacio propicio para la recuperación de experiencias y la expresión de los participantes.

Con estas capacitaciones se busca propiciar un espacio y tiempo de reflexión sobre los sentidos que subyacen en las prácticas de la enseñanza de la ESI en instituciones educativas en contextos de privación de encierro e identificar criterios para la selección y organización de contenidos de esta temática en la elaboración de propuestas institucionales.

La Educación en Contextos de Privación de Libertad es la modalidad destinada a garantizar el derecho a la educación a todas las personas privadas de libertad, para promover su formación integral y desarrollo pleno. Dentro de sus objetivos se encuentran garantizar el cumplimiento de la escolaridad obligatoria a las personas privadas de libertad cuando las condiciones de detención lo permitan; ofrecer formación técnica y profesional en todos los niveles y modalidades; brindar alternativas de educación no formal y apoyar las iniciativas educativas que formulen las personas privadas de libertad; favorecer el acceso y la permanencia en la Educación Superior; y contribuir a su inclusión social a través del acceso al sistema educativo y a la vida cultural.