Se abordó la actualización sobre derechos y acceso a la salud en la Argentina de los adolescentes, entre otros aspectos.

El ministerio de Salud y Desarrollo Social informó que se desarrolló la segunda jornada intersectorial del programa de salud integral del adolescente. La actividad se desarrolló en el auditorio Don Felipe Sapag del hospital Bouquet Roldán.

Los temas tratados fueron actualización sobre los derechos y el acceso de adolescentes a la salud en la Argentina, la situación de salud de las y los adolescentes en el país, la salud de los adolescentes varones, la masculinidad en el marco de la Educación Sexual Integral, e inmunizaciones en la adolescencia.

El referente del programa provincial de Salud Integral del Adolescente, José Luis Mulatero comentó que el eje de la jornada fue “la salud de los varones adolescentes y surgió a partir de una lectura de indicadores que hemos podido analizar con el área de epidemiología y estadística de la provincia y con una línea de base de Nación, que tiene que ver con tasas de morbimortalidad, de fecundidad adolescente, de desgranamiento escolar; y de los distintos aspectos que inciden en la vida de los adolescentes”.

“Lo que nos dicen los indicadores es que, de la mortalidad adolescente en nuestra provincia, hay un 70 por ciento que se produce en varones y la mayoría de las causas son potencialmente prevenibles”, dijo Mulatero y agregó que “hablamos de lesiones por causas externas: incidentes de tránsito mediados por consumo problemático de alcohol, suicidios y homicidios. Por eso nos pareció interesante introducir la perspectiva de género en este aspecto”.

“La construcción de la masculinidad en la sociedad occidental -los mandatos sociales que entran en juego, la sociedad patriarcal o machista en la que vivimos hoy en día- les impone a los chicos más chicos que para construir su masculinidad en el trayecto de vida de niñez a adulto, tienen que exponerse a ciertos riesgos, a demostrar fuerza, omnipotencia”, expresó y añadió: “Son mandatos sociales y culturales muy profundos que están en la raíz de los problemas”.

Mulatero señaló también que “debemos ver cómo organizarnos desde el sistema de salud para dar respuestas a estos temas, no sólo desde la asistencia sino desde la promoción de la salud y la prevención; es decir, antes de que suceda el daño. Hay que construir ciertas lógicas o roles de género. Hay cuestiones que solo desde el sistema de salud no podemos medir el impacto, sino que debemos asociarnos estratégicamente con otras áreas del Estado. Por eso, convocamos a gente de Educación, que son nuestros principales aliados”.

Desde el programa de Salud Integral en la Adolescencia de la cartera nacional, Juan Carlos Escobar dijo que hoy “mostramos nuevas producciones que hicimos desde el programa nacional, un manual sobre derechos y accesos de los adolescentes al sistema de salud que resume el material legislativo que existe en el país para garantizar el acceso de los chicos y chicas al sistema de salud”. Agregó que existen muchas barreras en diferentes jurisdicciones, hospitales y centros de salud, basados “sobre todo en el desconocimiento de los profesionales o en cuestiones más morales o de tinte personal que lo que hacen en realidad es infringir la ley en cuanto a garantizar el derecho de los chicos”.

El otro material expuesto fue acerca de la situación de salud de los y las adolescentes de la Argentina. “Resume las estadísticas oficiales en cuanto a salud en general de la población adolescente, donde presenta las líneas de trabajo actuales como es poner foco en embarazos en menores de 15 años, en la morbimortalidad por causas externas en la adolescencia y en la incorporación de la perspectiva de género y las masculinidades en la atención de salud”, manifestó.

Las nuevas publicaciones cuentan con investigaciones que tienen cifras oficiales de la dirección de Estadística del ministerio de Salud de la Nación, relevamientos hechos por la Sedronar y una encuesta mundial de salud escolar para abordar el sobrepeso y la obesidad.

“Una de las cosas más importantes es garantizarle el acceso al sistema de salud, ya que los chicos no asisten habitualmente y cuando van, en general, no se los recibe de una manera adecuada”, agregó Escobar. “Hay que pensar estrategias para que los servicios sean más amigables y además poder pensar dónde circulan los chicos; y el sistema de salud debe ir donde los chicos están. Es la clave para generar un enlace entre el sistema de salud y los adolescentes”, puntualizó.

Para concluir, el referente nacional señaló: “Estamos llevando adelante el proyecto de asesorías en salud integral en las escuelas, que busca que los profesionales de salud cumplan horas de atención en los establecimientos educativos, para generar un vínculo o un puente mucho más formal que un simple taller entre la escuela y un centro de salud. Este es un dispositivo que se lleva adelante en 14 provincias y Neuquén es una de las pioneras en cuanto a asesorías”.

La directora de Programas Socioeducativos, Gabriela Tagliavini comentó que “dentro de la dirección tenemos tres grandes programas, uno de ellos es el de Educación Sexual Integral (ESI), otro que es Prevención de las adicciones, y el tercero es Construcción de comunidad educativa. En los dos primeros tenemos mucha actividad vinculada con el área de salud y con otros ministerios como el de Ciudadanía. Formamos parte de esta intersectorialidad, creemos que es muy bueno potenciar nuestros recursos, los que tienen salud y educación, y salir hacia el territorio articuladamente”.

Graciela Soberón y Jaime Nosti, integrantes del programa ESI del Consejo Provincial de Educación (CPE), abordaron la temática Masculinidades desde la perspectiva de la Educación Sexual Integral; mientras que Amalia Medel, coordinadora de Inmunizaciones de Zona Sanitaria Metropolitana, abordó la temática Inmunizaciones en la adolescencia.

Del encuentro participaron Sandra Butto, integrante del programa de Salud Integral del Adolescente; miembros de la dirección de Masculinidades del ministerio de Ciudadanía y participantes del equipo de la subsecretaría de Desarrollo Social. También asistieron organizaciones de la sociedad civil, docentes, psicólogos, trabajadores sociales, médicos, enfermeros, agentes sanitarios, equipos interdisciplinarios de educación, asesores pedagógicos y operadores terapéuticos.