Las tareas forman parte de las distintas acciones contempladas para la restauración del bosque alcanzando por el fuego en Ruca Choroi. Se plantan ejemplares de lenga y araucaria.

Comenzaron las tareas de reforestación que forman parte de las acciones de recuperación que se llevan adelante en unas 600 hectáreas, en el marco de la ejecución de un plan de restauración ambiental en áreas afectadas por incendios en Ruca Choroi.

El plan cuenta con la participación e interacción de los ministerios de Producción y Turismo y de Seguridad, Trabajo y Ambiente, junto con las comunidades Aigo y Hiengueihual. Es ejecutado a través de la Corporación Interestadual Pulmarí (CIP).

Con esta tarea se propone, mediante una participación activa de la comunidad y de instituciones, sumar acciones de restauración sobre ecosistemas boscosos afectados por el fuego dentro del territorio de la provincia.

Se cuenta con fondos gestionados a través de la Ley 2780 de Ordenamiento Territorial del Bosque Nativo. El proyecto contempla una inversión total de 6,4 millones de pesos, de los cuales ya se destinaron 2 millones, con los que se adquirieron plantas para restauración y diversos materiales.

Desde mediados de 2014 y principios de 2016 se realizaron cierres perimetrales para restringir el acceso de animales al área incendiada sobre 2,2 kilómetros, se hicieron 450 terrazas de madera sobre zonas críticas con alto riesgo de erosión, se repararon caminos de acceso, se realizó una extracción racional de leña y se observó una evolución favorable del rebrote de ejemplares arbóreos en ciertos sectores del área.

Días atrás se iniciaron las tareas de plantación sobre el bosque quemado con especies arbóreas producidas para tal fin. En esta primera etapa se prevé la forestación de 57.000 ejemplares de lenga producidos en el Vivero Provincial de Villa Pehuenia y 3.000 ejemplares de otras especies producidas en el Vivero de Ruca Choroi.

Los sectores a intervenir se definen en función de características particulares del medio que aseguren mejores condiciones de prendimiento, y posteriormente son clausurados con protección para restringir el ingreso de animales que puedan afectar los plantines.

Dadas las características ecológicas de esta especie y los cuidados específicos que requiere durante los primeros estadíos de desarrollo y establecimiento, se realizó una capacitación a los 35 operarios involucrados en las tareas de restauración.

Todas las tareas están a cargo de personal dependiente del ministerio de Seguridad, Trabajo y Ambiente y de las comunidades linderas al incendio, contando con la asistencia técnica de la dirección de Gestión de Bosque Nativo, dependiente de la subsecretaría de Producción.

Afectación

El incendio en Ruca Choroi ocurrió entre diciembre de 2013 y enero de 2014, afectando un total de 1.310 hectáreas de jurisdicción provincial, con consecuencias inmediatas como la pérdida de bosque nativo, forraje para los animales, fauna, madera para leña, semillas y piñones, generando además una disminución de la fertilidad de los suelos por pérdida de nutrientes y materia orgánica.

Durante la ocurrencia y en forma inmediata al incendio se realizaron relevamientos a terreno que permitieron determinar las características del tipo de bosque previo al siniestro, pendiente media y severidad del incendio. Mediante la combinación de estos elementos se generó un mapa de “zonas prioritarias de intervención”.

De esta manera, aquellos sectores con baja severidad de fuego, menores pendientes y ocupados por especies arbóreas de rápida recuperación post incendio, como ñire y araucaria, tienen menor prioridad de intervención que sectores afectados por fuego severo, con pendientes elevadas y ocupados con especies de lenta o nula recuperación post incendio como la lenga.

Finalmente se determinó un área prioritaria de intervención de 597 hectáreas cuya superficie, previa al incendio, estaba dominada por bosques de lenga como especie predominante, asociada a araucaria en la parte baja y con pendientes pronunciadas.