El gobernador participó del homenaje al soldado caído en el conflicto bélico y destacó que la provincia del Neuquén “es un ejemplo de abordaje de la gesta de Malvinas”. La obra fue realizada por el escultor Luis Saavedra y fue emplazada en el barrio Nuevo.

El gobernador Omar Gutiérrez participó hoy del acto de inauguración del monolito homenaje al veterano Tulio Esteban Lacroix, caído en la guerra de Malvinas durante el hundimiento del ARA General Belgrano, el 2 de mayo de 1982.

El monolito es una obra del escultor neuquino Luis Saavedra y está emplazado en Ceferino Namuncurá y Avenida Olascoaga, en el barrio Nuevo de la ciudad de Neuquén. Se realizó con fondos aportados por el ministerio de Turismo de la provincia.

Gutiérrez participó del acto de inauguración del monolito homenaje al veterano Tulio Esteban Lacroix.

Luego de las palabras de la presidenta de la comisión vecinal, Marta Ávila, del vicepresidente del Centro de Veteranos de Malvinas, Jorge Minue, y de la hermana de Tulio, Laura Lacroix, quienes destacaron la entrega de los combatientes durante el conflicto bélico, el gobernador dijo que “este pequeño gesto busca afianzar el porvenir rescatando la historia, porque allí encontramos los valores con los cuales pudimos crecer y progresar”.

“Estoy convencido de que la provincia es un ejemplo en el abordaje de la gesta de Malvinas, pero aclaramos que de ningún modo venimos acá a hacer un acto político sino a honrar la memoria de un hombre de este barrio de la manera que se tiene que hacer, junto con los vecinos y la familia”, aseguró el mandatario.

Más adelante, afirmó que “la lección de Malvinas es que no es con la guerra ni la confrontación cómo se construye porvenir sino en equipo, con diplomacia y defendiendo a ultranza nuestros valores y soberanía”.

Al respecto, dijo que “las Islas Malvinas fueron, son y serán nuestras” y expresó que “la guerra es una herida que no cicatriza, porque sus consecuencias irremediables fueron fruto de la irresponsabilidad de determinadas personas”.

El gobernador dijo que “este pequeño gesto busca afianzar el porvenir rescatando la historia, porque allí encontramos los valores con los cuales pudimos crecer y progresar”.

En este sentido, el gobernador rescató lo ocurrido en el conflicto con Chile por el Canal de Beagle y recordó que allí “no se llegó a la lucha armada porque se apeló a la diplomacia, al diálogo y a la intervención del papa Juan Pablo II”.

“Quiero hacer un reconocimiento a los soldados, que en ese momento no se preguntaron si eso era justo o correcto; ellos dejaron todo y emprendieron el viaje para defender la Patria. Y cuando volvieron muchos no extendieron los brazos para recibirlos como correspondía, lo que se sumó al dolor por la derrota”, manifestó Gutiérrez.

“Si alguien se atreve a intentar apropiarse políticamente de la gesta de Malvinas hay que hacerle saber que no se lo permitiremos. Tengamos la camiseta que tengamos, hay que defender esta causa, una causa que es eterna, aún el día en que recuperemos las islas”, finalizó.

Tulio Lacroix

Nació en Neuquén el 1º de junio de 1960 y creció en barrio Nuevo. Cursó la primaria en la Escuela Nº 61 y la secundaria en la ex ENET Nº 1. Más tarde se incorporó a la Armada Argentina, donde alcanzó su mayor anhelo, que era realizar el curso de buzo táctico.

Se desempeñó como señalero y en el área de comunicaciones. En 1982 estaba en la Base Naval de Mar del Plata cuando lo fueron a buscar para sumarse a la tripulación del ARA General Belgrano. La tarde del domingo 2 de mayo el buque fue hundido por un submarino británico y Tulio perdió la vida junto con otros 322 argentinos.

El monolito es una obra del escultor neuquino Luis Saavedra y está emplazado en Ceferino Namuncurá y Avenida Olascoaga, en el barrio Nuevo de la ciudad de Neuquén.