En esta fecha es importante recordar que la hipertensión se puede prevenir, tratar y controlar. Para ello se recomienda incorporar estilos de vida saludables y realizar un tratamiento adecuado. 

La Hipertensión Arterial (HTA) es una enfermedad frecuente que se produce por el aumento de la fuerza de presión que ejerce la sangre sobre las arterias de forma sostenida, y no siempre va acompañada de síntomas o signos de alerta. Por eso, cada 17 de mayo se destaca que la HTA se puede prevenir, diagnosticar y controlar. A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte y la Argentina no es la excepción.

Al respecto, la referente del programa de Enfermedades Crónicas No Transmisibles de la Dirección Provincial de Atención Primaria de la Salud de la cartera sanitaria, Romina Luján, afirmó que según los datos de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (2018) en Argentina la prevalencia de HTA es de un 34,7% de la población que se ha controlado alguna vez la presión, mientras que en la provincia del Neuquén es del 39,2%.

De acuerdo a los registros del programa, en el subsector público hay 25.642 pacientes hipertensos, y de ese total, 5.654 pacientes también son diabéticos, y 5.922 presentan obesidad.

“Realizar el diagnóstico y el tratamiento adecuado de la hipertensión arterial es fundamental”, destacó Luján, ya que el tratamiento farmacológico reduce el riesgo de enfermedad coronaria en un 21%, de insuficiencia cardíaca en un 49%, de accidente cerebrovascular en un 29%, de mortalidad de causa cardiovascular en un 19% y de mortalidad total en un 10%.

En este sentido, la referente detalló: “La Provincia provee todos los antihipertensivos de primera línea (hidroclorotiazida, enalapril, atenolol, amlodipina, losartán, furosemida, entre otros), para todas las personas hipertensas sin obra social”. Es decir que, en la actualidad, más del 90% de los hipertensos pueden lograr el control de su presión arterial con el tratamiento terapéutico adecuado.

Por otra parte, teniendo en cuenta el contexto de pandemia por COVID-19, el programa de Enfermedades Crónicas No Transmisibles aconseja llamar al 107 (número de emergencia médicas), en caso de presentar algún síntoma como: dolor de cabeza muy intenso y repentino, dificultad para hablar y levantar un brazo o parálisis facial, mareos o vértigo, visión borrosa, dolor en el pecho intenso o sensación de falta de aire.

Una presión arterial saludable es de 120/80 y se considera hipertensión cuando los valores de la presión arterial son iguales o mayores a 140/90 mm Hg en dos oportunidades. La presión alta, si no se controla, con el tiempo va lastimando las arterias y afectado los siguientes órganos: ojos (disminución de agudeza visual, ceguera). Corazón (angina de pecho, infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardíaca), cerebro (accidente cerebrovascular, trastornos cognitivos), riñones (enfermedad renal crónica, diálisis) y vasos sanguíneos (obstrucción arterial, aneurismas o dilatación arterial).

Consejos para prevenir la hipertensión arterial: reducir el consumo de sal de cuatro a seis gramos por día; evitar los alimentos con alto contenido en sodio (fiambres, embutidos, aderezos, productos de copetín, quesos, envasados, pan, etc.), cocinar sin agregar sal (reemplazarla por hierbas aromáticas como perejil, albahaca, tomillo, romero y otros condimentos) y beber dos litros de agua segura por día.

También se recomienda consumir alimentos frescos y naturales; mantener un peso saludable, reducir la ingesta de alcohol y bebidas que contengan cafeínas; realizar actividad física a diario; abandonar el hábito de fumar y tomar la medicación todos los días aún cuando no presente ningún síntoma.