El gobernador anunció que se instruirán sumarios a los agentes públicos que provocaron incidentes en el hospital Castro Rendón y se tomarán “las medidas más severas establecidas en el estatuto del empleado público”.

El gobernador Omar Gutiérrez repudió los actos de violencia sucedidos ayer en el hospital Castro Rendón y anticipó que “se han instruido los sumarios correspondientes para que se tomen las medidas más severas establecidas en el estatuto del empleado público, que son la cesantía y la exoneración” de los responsables.

El mandatario destacó el trabajo del fiscal del caso, “que ha tomado contacto con las víctimas” y recordó que el médico forense “constató las lesiones que han sufrido empleados y funcionarios públicos, entre los cuales hay más de una persona que tiene discapacidad”.

“Están en curso las denuncias penales correspondientes dentro del apego a la normativa vigente. Dentro del respeto, todo; fuera del respeto y las normas, absolutamente nada”, resaltó Gutiérrez.

Dijo que “tenemos que encontrarnos en el diálogo con valores de respeto, de armonía y de paz” y destacó la necesidad de “fortalecer una  sociedad diversa, inclusiva y contractual” porque “cada integrante tiene con nuestra sociedad derechos y obligaciones”.

El gobernador expresó que “no creo que el pensamiento y el sentimiento de los 55 mil empleados públicos que tiene la provincia sea la bandera de la violencia” y rescató “la vocación de trabajo y entrega” de los empleados estatales.

“Renovamos nuestra convicción de crecer trabajando, dando y recibiendo amor, respeto, paz y cordura. No hay respeto por el otro cuando en el reclamo de un interés sectorial se ejerce la violencia”, concluyó Gutiérrez.