El gobernador señaló que “hay derecho al paro, pero de ninguna manera puede haber un uso abusivo. No hay posibilidad alguna de la extorsión”.

El gobernador Omar Gutiérrez aseguró hoy que desde el gobierno provincial “tenemos la puerta abierta al diálogo continua y permanentemente”. Además, aclaró que independientemente de que hay una reunión acordada para el 11 de diciembre, “todos los días estamos hablando. Se habla y se interactúa en un marco de respeto. En un día como el de ayer no hay diálogo porque nos sentimos violentados y sentimos que no se respetan las condiciones mínimas”.

“Estamos dispuestos a dialogar esta tarde, mañana o el domingo, porque este es un gobierno de puertas abiertas y porque el diálogo es una herramienta que construye el desarrollo y el progreso. Pero sin extorsiones, levantando todas las medidas de fuerza”, manifestó el mandatario provincial.

Además, expresó: “Quiero ratificar, valorar y rescatar que en estos cuatro años vamos a levantar la bandera del diálogo, para encontrarnos en una sociedad que sin lugar a dudas trabaja para alcanzar objetivos”. Luego recalcó que “no podemos estar dialogando con una mano y con la otra ejercer violencia sectorial”.

“Cuando un sector no consigue lo que quiere, no puede despectivamente pegarle una patada a una silla, a la mesa y tomar la calle, afectando los derechos de los demás integrantes de la sociedad”, manifestó Gutiérrez y añadió que “nos ha tomado por sorpresa esta violencia, que rechazamos. La violencia representa el miedo y el temor de conciliar en el diálogo”.

“Estamos continua y permanentemente dialogando bajo estas condiciones, que son las que nos solicita el pueblo neuquino, y vamos en el fiel cumplimiento del apego a las normas. Fuera del cumplimiento de las normas, el Estado no puede convalidar ese avance, porque es un avasallamiento y debilitamiento de las instituciones, de la democracia y de la vida civil y ciudadana de todos los neuquinos”, indicó.

Consideró que “este no es un conflicto con los empleados públicos estatales”, sino con “una sola representación sindical de los empleados públicos”. Remarcó que “las demás representaciones sindicales no han tomado este camino, no están en conflicto”.

Sobre los hechos que sucedieron ayer en la ciudad de Neuquén, en inmediaciones del hospital Castro Rendón, explicó que hubo una orden judicial de desalojo y añadió que “la Policía hizo cumplimiento de esa orden judicial”.

“La Policía es un organismo establecido, forma parte de las instituciones y sobre ella vela el resguardo de la seguridad. En ese marco, a partir de las presentaciones y de las respectivas denuncias que se han hecho, intervino un fiscal y estableció la orden de desalojo”, aseveró el gobernador.

Luego destacó que “la Policía, como auxiliar de la justicia, instrumentó y llevó adelante esa orden judicial”, y agregó que “las órdenes judiciales están para ser cumplidas”.

Comentó que durante su gestión al frente del Ejecutivo provincial “tenemos un convenio (colectivo de trabajo) que está siendo debatido, que es el del área de salud, como hace muy pocos meses se debatió y trabajó el convenio de desarrollo social”. Expresó que “es un convenio que se está trabajando y que requiere de resignaciones mutuas, priorizando un nuevo acuerdo en el diálogo para conciliar las diferencias”, y explicó que luego de acordado, “se debe remitir a la Legislatura para darle tratamiento”.

“Quiero rescatar a los 55 mil empleados públicos”, indicó y dijo que no los representan “lo que pasó ayer y la violencia que ejercieron estas personas”. Por último, destacó “el compromiso y coraje de cada empleado público”.