El gobierno provincial fue notificado recientemente de una resolución del ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (Mincyt) que habilita el financiamiento para un proyecto que propone utilizar los efluentes de la industria ganadera para obtener biomasa en madera para diversos usos locales en Buta Ranquil, Aluminé y Andacollo.

La iniciativa había sido presentada ante la secretaría del COPADE, autoridad provincial de Ciencia y Tecnología, a raíz de la convocatoria Proyectos Federales de Innovación Productiva-Eslabonamientos Productivos Vinculados (PFIP-ESPRO) 2017 que cerró a principios de este año. El objetivo de la línea es dotar de mayor competitividad a los sectores productivos provinciales, identificando demandas de innovación tecnológica factibles de ser satisfechas a través de la intervención de sectores o actores del sistema productivo y científico-tecnológico.

Provincia y Nación –a través del Prosap– financiaron mataderos en las localidades incluidas en este proyecto, en respuesta a las demandas de los productores locales y los cedieron a los municipios para que se ocuparan de su funcionamiento. Uno de los principales desafíos que se encontraron al desarrollar esta actividad fue el tratamiento de efluentes y su disposición final.

Si bien se instalaron plantas de tratamiento en cada uno de esos establecimientos para subsanar el primer punto, no pudo resolverse aún el segundo de ellos. Al tratarse de nutrientes derivados del fósforo y el nitrógeno se pensó utilizarlos como fertilizantes en los sistemas productivos forestales, reduciendo de esa forma el impacto que pudieran ocasionar al eutrofizar cursos de agua.

Atendiendo a esa necesidad, se pensó en  valorizar los efluentes provenientes de mataderos (luego de someterlos al tratamiento primario y secundario) para obtener biomasa forestal al incluirlos en el sistema de riego.

Matadero de Andacollo.

Llevar a cabo esta iniciativa demandará una inversión total de 2.746.000 pesos, de los cuales 1.922.000 pesos han sido comprometidos por el Mincyt y los 824 mil restantes por la contraparte que, en este caso, está integrada por los tres municipios mencionados, el Instituto de las Tecnologías del Agua y Medioambiente (Itama) y la Universidad Nacional del Comahue.

El proyecto se desarrollará en tres etapas. La primera de ellas incluirá estudios –de caracterización del suelo y de las napas freáticas en cada locación-, el diseño del sistema de riego, la incorporación de equipamiento tecnológico (para riego y forestación) y el acondicionamiento de los terrenos. La segunda etapa implicará la instalación y adaptación de equipamiento tecnológico, la forestación en cada matadero y las capacitaciones a técnicos locales (cursos referidos a manejo y operación de los sistemas de riego). La última etapa consistirá en el seguimiento del sistema de productividad forestal y tratamiento biecológico, sumado al monitoreo, la difusión y concientización escolar y el relevamiento de usos productivos y destino final.

La iniciativa demandará una inversión total de 2.746.000 de pesos. La biomasa en madera será para usos locales en Buta Ranquil, Aluminé y Andacollo.

El gobierno provincial fue notificado recientemente de una resolución del ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (Mincyt) que habilita el financiamiento para un proyecto que propone utilizar los efluentes de la industria ganadera para obtener biomasa en madera para diversos usos locales en Buta Ranquil, Aluminé y Andacollo.

La iniciativa había sido presentada ante la secretaría del COPADE, autoridad provincial de Ciencia y Tecnología, a raíz de la convocatoria Proyectos Federales de Innovación Productiva-Eslabonamientos Productivos Vinculados (PFIP-ESPRO) 2017 que cerró a principios de este año. El objetivo de la línea es dotar de mayor competitividad a los sectores productivos provinciales, identificando demandas de innovación tecnológica factibles de ser satisfechas a través de la intervención de sectores o actores del sistema productivo y científico-tecnológico.

Provincia y Nación -a través del Prosap- financiaron mataderos en las localidades incluidas en este proyecto, en respuesta a las demandas de los productores locales y los cedieron a los municipios para que se ocuparan de su funcionamiento. Uno de los principales desafíos que se encontraron al desarrollar esta actividad fue el tratamiento de efluentes y su disposición final.

Si bien se instalaron plantas de tratamiento en cada uno de esos establecimientos para subsanar el primer punto, no pudo resolverse aún el segundo de ellos. Al tratarse de nutrientes derivados del fósforo y el nitrógeno se pensó utilizarlos como fertilizantes en los sistemas productivos forestales, reduciendo de esa forma el impacto que pudieran ocasionar al eutrofizar cursos de agua.

Atendiendo a esa necesidad, se pensó en  valorizar los efluentes provenientes de mataderos (luego de someterlos al tratamiento primario y secundario) para obtener biomasa forestal al incluirlos en el sistema de riego.

Llevar a cabo esta iniciativa demandará una inversión total de 2.746.000 pesos, de los cuales 1.922.000 pesos han sido comprometidos por el Mincyt y los 824 mil restantes por la contraparte que, en este caso, está integrada por los tres municipios mencionados, el Instituto de las Tecnologías del Agua y Medioambiente (Itama) y la Universidad Nacional del Comahue.

El proyecto se desarrollará en tres etapas. La primera de ellas incluirá estudios –de caracterización del suelo y de las napas freáticas en cada locación-, el diseño del sistema de riego, la incorporación de equipamiento tecnológico (para riego y forestación) y el acondicionamiento de los terrenos. La segunda etapa implicará la instalación y adaptación de equipamiento tecnológico, la forestación en cada matadero y las capacitaciones a técnicos locales (cursos referidos a manejo y operación de los sistemas de riego). La última etapa consistirá en el seguimiento del sistema de productividad forestal y tratamiento biecológico, sumado al monitoreo, la difusión y concientización escolar y el relevamiento de usos productivos y destino final.