Se realizó el empalme y la puesta en funcionamiento del primer tramo de la obra de recambio de 17 kilómetros de cañería en uno de los acueductos del sistema Buena Esperanza. La obra mejorará cualitativamente la provisión de agua potable para las localidades de Cutral Co y Plaza Huincul

 

El intendente de Plaza Huincul, Juan Carlos Giannattasio destacó que “con el recambio de los 17 kilómetros de cañerías en las localidades de Cutral Co y Plaza Huincul se beneficia de manera directa a 60 mil habitantes”.

Con una inversión que supera los 90 millones de pesos, esta obra permitirá mejorar cualitativamente la capacidad de transporte del acueducto, “es un alivio para nosotros” destacó el jefe comunal.

Al mismo tiempo adelantó su propuesta de que se cobre una tarifa plana a los vecinos por el suministro de agua potable y se coloquen medidores para los grandes consumidores. “Tenemos que ver la metodología de cobro. Esto hay que trabajarlo con los concejales y con la gente del EPAS”, explicó.

Al respecto señaló además que “en principio hasta que se instalen medidores en toda la ciudad, voy a llevar una propuesta de tener una tarifa plana y comenzar con medidores. Y a los grandes consumidores y sobre todo a los que utilizan el agua como materia prima por ejemplo un lavadero de coches, un hotel, estaciones de servicio, comercios que elaboran agua de mesa, soderías y por supuesto a las empresas, colocarles los medidores adecuados”.

Sobre el acueducto, destacó que “el tiempo de prueba es el verano aquí” y recordó que la obra de los 17 kilómetros nos garantiza en condiciones normales del río que la provisión de agua no va a faltar. El caño del acueducto no se va a romper más. Es un alivio para nosotros”.

Además Giannattasio sostuvo que “esta obra junto con la de San Isidro Labrador son muy importantes para las dos localidades. Los 17 kilómetros de reemplazo de cañerías viene a reemplazar al segundo acueducto que proviene de la meseta de Buena Esperanza”.

Finalmente destacó que “mientras no tengamos lluvias fuertes y torrenciales en el norte neuquino que hagan que la turbidez del agua del Río Neuquén sea tan alta como para no poder potabilizar el agua, la provisión de agua para las dos ciudades estaría garantizada”.