Se creó un esquema que busca satisfacer la demanda interna de fardos, para lo cual se financia maquinaria agrícola bajo un sistema de devolución en especies.

Mediante un convenio entre el ministerio de Producción e Industria y un productor forrajero de Senillosa, se realizó ayer la entrega formal de un tractor. El beneficiario contará con dos años para devolver el monto en cuotas, que se cancelarán con la entrega de fardos de alfalfa.

El ministro de Producción e Industria, Facundo López Raggi, indicó que “desde el ministerio hemos hecho diversos relevamientos y hemos detectado en este caso la necesidad de mejora de equipamiento, particularmente de un tractor”.

Indicó que por ese motivo “armamos una operatoria muy interesante que consiste en financiar la compra de maquinaria y como contraprestación la provincia recibe fardos de alfalfa durante la extensión del convenio”.

“Esto nos sirve mucho porque todo el año hay demanda de alfalfa o maíz a lo largo y ancho de la provincia, que por alguna cuestión principalmente climática requieren los productores para complementar o suplementar el alimento para su ganado”, explicó el ministro.

Sobre este caso en particular, precisó que “los fardos que entregó este productor van a servir para abastecer a otros productores que normalmente tienen que comprar fuera de la provincia con un alto costo de flete”.

López Raggi aseguró que “queremos seguir con esta misma metodología para detectar a aquellos productores que tienen capacidad y voluntad de desarrollarse como proveedores de servicios para el agro, poniendo en producción las chacras abandonadas o subutilizadas que hay sobre todo en la zona de Confluencia, pero deseamos replicarlo en distintas zonas de la provincia también”.

“El requisito clave será demostrar que tienen experiencia de trabajo en la prestación de servicios”, señaló y agregó que “si bien la provincia hace algunos años avanzó en un esquema que dotó de equipamiento a algunas Asociaciones de Fomento Rural y organizaciones de productores, ahora el esquema es asistir también a los prestadores de servicios privados, que tienen otra dinámica y que pueden complementar las tareas que se hacen en las AFR”.

Ismael Fiebig, el productor beneficiado, indicó que “nosotros estamos produciendo alfalfa bajo un proyecto familiar y el año pasado planteamos la posibilidad de comprar un tractor con una financiación que pueda ser pagada en especies, concretamente en fardos”.

“El primer año con la alfalfa no se llega a un cien por ciento de la producción de los lotes, pero nos está yendo muy bien. Tengo alrededor de 50 hectáreas para prestar servicios en la zona y queremos alquilar tierras para poder extender el negocio. La idea es sistematizar lotes en otoño/invierno y hacer alguna siembra, y luego en la primavera sembrar alfalfa”, detalló.

Mediante un convenio entre el ministerio de Producción e Industria y un productor forrajero de Senillosa, se realizó la entrega formal de un tractor.