Dos tercios del edificio habían quedado destruidos por un incendio ocurrido a fines del año pasado y debió ser demolida por completo.

Finalizaron los trabajos de reparación de la Escuela Nº 72 del paraje Lonco Mula, la cual el 31 de diciembre pasado sufrió un incendio que afectó el 66 por ciento del edificio y –posteriormente-, tras las pericias y evaluaciones realizadas por el personal de Bomberos, debió ser completamente demolida.

Los trabajos demandaron un presupuesto de 16 millones de pesos. El establecimiento original tenía una superficie aproximada de 310 metros cuadrados y la demolición abarcó los sanitarios, la cocina, depósitos y sala de docentes, entre otros.

La obra consistió en la recuperación de dos aulas que totalizan 105 metros cuadrados. El edificio quedó conformado a partir de un eje sobre el que se desarrolló una única circulación lineal que comunica los diferentes sectores con un acceso principal perpendicular a ese pasillo. El acceso quedó constituido además como el punto de ingreso directo al sector del Salón de Usos Múltiples (SUM), desde donde se distribuyen las diferentes funciones edilicias.

La ampliación alcanzó a una superficie cubierta de 470 metros cuadrados y semicubierta de 18 metros cuadrados; e incluye un aula y biblioteca; dirección y archivo; grupo sanitario, sanitarios para personas con movilidad reducida y sanitarios para docentes;  cocina y depósitos;  circulación y playón exterior.

También se construyó la vivienda institucional con una superficie cubierta de 44 metros cuadrados.

El sistema estructural se conformó a nivel de fundación por zapatas corridas céntricas y refuerzos. Las cargas verticales se proyectaron sobre un sistema sismo resistente acorde a las normas CIRSOC según plano, siguiendo, en ambos casos, el lineamiento arquitectónico del edificio existente.

Tras el incendio que sufriera el establecimiento, el gobierno de la provincia intervino inmediatamente
coordinando y supervisando las tareas para que el ciclo educativo -que en el lugar se extiende de septiembre a mayo-  continuara en un espacio provisorio, cedido en comodato, que fue reacondicionado articulando esfuerzos con el municipio de Aluminé y que incluyó la instalación de un tráiler comedor y un tráiler de sanitarios.

Simultáneamente, a través del Ministerio de Educación, se conformó una mesa de trabajo para diseñar el  plan que dio respuesta a la comunidad educativa de la escuela y a su vez, la Subsecretaría de Obras Públicas, tomó contacto con la empresa que atiende las escuelas del sur de la provincia para inspeccionar los daños y proyectar las posibles y más prontas soluciones. En tan sólo 9 días las instalaciones provisorias estuvieron listas y las clases continuaron.