El programa se realizó en el Centro de Salud del barrio Villa María de la ciudad de Neuquén. Se desarrollaron cuatro encuentros en los que se abordaron temáticas como género, sexualidad, violencia, y normativa vigente.

La subsecretaría de las Mujeres, dependiente del ministerio de Ciudadanía, culminó las actividades del programa de capacitación y sensibilización “Mujeres, saberes y vivencias”, destinado a pacientes e integrantes del Centro de Salud del barrio Villa María de la ciudad de Neuquén.

La capacitación se desarrolló en cuatro encuentros, en los que se abordaron temáticas como género, sexualidad, violencia y normativa vigente. Las actividades contaron con la participación de integrantes de la Línea 148, del Observatorio de Violencia contra las mujeres de la subsecretaría de las Mujeres, y del Equipo de Educación Sexual Integral dependiente del ministerio de Educación.

El cierre del ciclo consistió en una jornada de actividades artísticas, que incluyó poesía, canto, y la presentación de un mural en la esquina de Avenida Olascoaga y Edelman, donde funciona la Cruz Roja Argentina en Neuquén.

Desde la subsecretaría de las Mujeres destacaron la importancia de “los vínculos y lazos que generan las mujeres para atravesar situaciones de violencia”. Paula Giuliani, integrante del equipo de Equidad de Género de la subsecretaría, señaló que esos vínculos y las redes que las mujeres generan “les permitieron proyectarse, armar otra historia de vida, trabajar esas situaciones para pensarse desde otro lugar y tener una vida sin violencia”.

Desde el organismo dependiente del ministerio de Ciudadanía también resaltaron el acompañamiento de la trabajadora social del Centro de Salud, Elena Ciganda, en la contención de las mujeres que sufrían distintos tipos de violencia, y en la conformación del grupo de mujeres que funciona desde hace seis años. Ciganda afirmó que el propósito es “capacitar para ayudar a otras mujeres. Para poner un límite a la violencia y para lograr la autonomía”.

Mariela participa en el grupo desde hace dos años. Expresó que los encuentros son un espacio para “la contención y acompañamiento”, y agregó: “Recuperé valores perdidos porque fui maltratada. Gracias al grupo pude hacer el curso el Arte de Curar y ahora puedo trabajar en el cuidado de las personas”.

La capacitación se desarrolló en cuatro encuentros, en los que se abordaron temáticas como género, sexualidad, violencia y normativa vigente.