Se trata de la obra que el EPAS ejecutó para mejorar cualitativamente la provisión de agua potable a las localidades de Cutral Co y Plaza Huincul, beneficiando de manera directa a 60 mil habitantes.

El gobierno provincial, a través del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), finalizó con éxito el empalme del segundo tramo de la obra de recambio de 17 kilómetros de cañería en uno de los acueductos correspondientes al sistema Buena Esperanza.

Los trabajos comenzaron ayer a las 7 con el objetivo de desafectar el tramo de cañería a reemplazar y comenzar con el ensamble de las piezas para vincular la nueva cañería instalada, quedando en servicio alrededor de las 19,30.

El acueducto sobre el cual se trabajó tiene una longitud total de 34 kilómetros, y fue originalmente constituido con hormigón armado. En el 2005 se realizó el remplazo de los primeros 17 kilómetros por cañerías de hierro dúctil, un material de alta durabilidad.

En la jornada de ayer el EPAS finalizó el reemplazo de los 17 kilómetros restantes con cañerías del mismo material, a fin de garantizar el funcionamiento continuo y permanente del acueducto. Para la ejecución de la obra se utilizaron nuevamente tuberías de las mismas características constitutivas dado que posibilitan aumentar el caudal de transporte ya que soportan mayor presión que las anteriores.

En la tarde del lunes, el subsecretario de Planificación y Servicios Públicos, Mauro Millán, realizó una recorrida para conocer los avances de la obra y señaló que “es muy positivo contar con la totalidad del acueducto con este material tan noble, dado que no sólo nos olvidaremos de las fisuras sino que a su vez podremos aumentar la capacidad de transporte y terminar con los inconvenientes en el servicio de agua potable”.

Si bien la obra contaba con un plazo de ejecución inicial de diez meses, a través de las gestiones efectuadas con la empresa contratista se pudo acortar el plazo a seis meses, incluyendo nuevos frentes de obra lo que finalmente posibilitó llegar con el acueducto operativo a la próxima temporada estival.

El gobierno de la provincia invirtió más de 90 millones de pesos, de los cuales 55 millones fueron destinados a la compra por administración de cañerías y materiales. Esta obra de infraestructura beneficiará en forma directa a 60 mil habitantes.

Esto permitió acortar el plazo de ejecución dado que las cañerías importadas se encontraban en el lugar de trabajo al momento de contratar la mano de obra. El resto de la inversión está constituida por un recupero de deuda que mantienen las dos localidades con el organismo provincial como consecuencia del no pago del agua.

Durante la recorrida, el subsecretario remarcó la prioridad que le dio el gobernador Jorge Sapag a la problemática del agua en la microrregión y la intención de solucionarla definitivamente. “Esto quedó demostrado con las grandes inversiones realizadas en esta materia como es el caso de este recambio de cañerías que consolida al acueducto Buena Esperanza y la ejecución del sistema Barreales con todo su potencial para desarrollar. Ambas obras superan los 600 millones de inversión sólo con fondos provinciales”, indicó Millán.

Más obras

Al ser consultado por la obra de la Colectora Central Máxima que se lleva adelante en la ciudad de Neuquén, Millán dijo que se espera terminarla en dos meses más. “Es una obra compleja con muchas interferencias, con una cañería que tiene que llegar a gravedad desde el centro de la ciudad hasta la planta de tratamiento de líquidos cloacales Tronador”, explicó.

Aclaró que en algunos tramos si bien se colocó la cañería antes de volver a asfaltar se deben realizar las pruebas hidráulicas para verificar cualquier inconveniente que pueda haber en las uniones.

También anunció que se están gestionando los fondos para la realización de la denominada Colectora II, en el oeste de la ciudad de Neuquén. El EPAS ya tiene el proyecto licitatorio para la obra, que demandará una inversión aproximada de 250 millones de pesos.