Participaron unos 20 productores, emprendedores y técnicos interesados en ahondar en un producto que brinda la posibilidad de darle otro destino a las peras y manzanas de la región.

Cerca de 20 emprendedores, productores y técnicos formaron parte del primer taller de elaboración de sidra, a través del cual se elaboró y embotelló esa bebida. El producto genera importante interés entre emprendedores y en algunos consumidores como producto para todo el año.

Participaron productores, emprendedores y técnicos interesados en ahondar en un producto que brinda la posibilidad de darle otro destino a las peras y manzanas de la región, además de ser una bebida que genera cada vez más interés en los consumidores. El taller se desarrolló durante tres meses con encuentros teóricos y prácticos, durante los cuales se elaboró una sidra que fue degustada durante la última clase, además de otras sidras de la región y de Chile.

Del acto de entrega de certificados participaron la subsecretaria de Producción, Dora Cortés; el gerente general del Centro PyME-Adeneu, Facundo López Raggi; y el asesor de Modalidad Técnica y Profesional del Consejo Provincial de Educación (CPE), Alejandro Prena. El taller contó con la organización conjunta del Centro de Formación Agropecuaria de San Patricio del Chañar.

Luis Alonso es productor de peras y manzanas en Centenario y señaló que decidió participar del taller debido a que busca alternativas “porque la fruta no se vende y para poder procesar en cantidad”. A su vez, destacó la profesionalidad y claridad de los profesores y ponderó que “se armó un buen grupo y eso ayuda a futuro, porque uno ya sabe que no está solo y conocer que existen otras experiencias es lo que más valoro del taller”.

Por otro lado, Rodrigo Santamarina se dedica en la actualidad a la elaboración de cerveza artesanal, pero ve a la sidra como un producto interesante para trabajar, “ya que está tomando otro valor la sidra tirada, al igual que la hidromiel, que tiene como diferencial que es inocua para personas con celiaquía”.

Para Santamarina, otro de los beneficios de la elaboración de sidra “es que se puede realizar con maquinaria de baja inversión y por poseer un proceso de elaboración simple”. De los contenidos vistos durante el taller resaltó el interés que le generó el proceso de champanización y gasificación de la sidra.

Marisol Bucolo, quien se define como emprendedora, dijo que el taller “me sirvió y estoy evaluando la compra de los materiales para empezar y hacer una prueba”. Señaló que el curso es muy completo, que impulsa a emprender e intentarlo, y opinó que “le falta más difusión a la sidra y que sería óptimo que los consumidores cambien la mentalidad de que la sidra es solo para las fiestas”.

El diseño del taller estuvo a cargo del Programa Vitivinícola del Centro PyME-Adeneu y fue impartido por el ingeniero agrónomo Juan José Ferragut, el técnico Fermín Porley y el licenciado Sebastián Zapata.

El objetivo del curso es estandarizar la calidad de las sidras que se producen en la región, a partir del dominio de la preparación del caldo base hasta la técnica de champanización.