Finalizó el curso de inspectores apícolas

mayo 13, 2011

La actividad se desarrolló durante toda la semana, a través de instancias teóricas y prácticas. El objetivo fue aumentar la cantidad de personas habilitadas para realizar las tareas de fiscalización exigidas para la producción apícola.Con una interesante convocatoria y muy buenos resultados se realizó esta semana un curso de acreditación para inspectores sanitarios apícolas, organizado por la dirección de Sanidad Vegetal, el Centro para la Pequeña y Mediana Empresa – Agencia de Desarrollo Económico (Centro PyME – Adeneu), el Senasa y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). La actividad contempló encuentros teóricos durante cuatro días, un examen, y una última jornada con salida a campo para la evaluación práctica, que se realizó el viernes en una chacra de Centenario.

De las actividades participaron 32 personas, entre apicultores, profesionales del Senasa, veterinarios e ingenieros agrónomos de Neuquén y Río Negro. Los asistentes que aprobaron el curso quedarán habilitados como inspectores sanitarios apícolas y podrán desempeñarse en todo país fiscalizando que no existan enfermedades que impidan el movimiento de los apiarios, especialmente la denominada “loque americana” (enfermedad bacteriana).

El director de Sanidad Vegetal, Daniel Sosa, destacó que “queríamos darle un perfil distinto al inspector apícola. Hasta ahora en todo el país el inspector es el propio apicultor, pero en los momentos en los que hay movimientos de colmenas está muy ocupado y cuando se demandan sus servicios no lo puede hacer. Entonces queríamos fomentar este curso entre los profesionales, quienes pueden complementar esta tarea a su actividad habitual”.

Sosa explicó que la demanda de inspectores apícolas ha aumentado, luego de una resolución emitida el año pasado desde el ministerio de Desarrollo Territorial que incrementa los controles sanitarios durante los movimientos de colmenas que se realizan dentro de la provincia de Neuquén, que tienen como objetivo la búsqueda de floración en aquellos lugares con mayor producción de polen.

“Esa resolución obliga que las colmenas que se trasladen desde la zona de la Confluencia hacia el interior pasen por barreras internas de Fundación Barrera Patagónica (Funbapa) en Picún Leufú, Cutral Co y Añelo, donde se realiza un control documental. El apicultor debe contar con una autorización desde Sanidad Vegetal para poder instalarse en determinado lugar del interior, previa fiscalización”, detalló.

Otro de los requisitos es contar con una autorización del traslado desde el Senasa, a través de un inspector sanitario apícola, que antes sólo se pedía para las colmenas que eran traídas desde otras provincias y que ahora se requiere para todo el movimiento dentro de la provincia de Neuquén.

Programa de desarrollo apícola

El subsecretario de Producción y Desarrollo Económico, Javier Van Houtte, participó de la salida a campo y destacó las distintas acciones implementadas para la actividad apícola neuquina.

“Esta es una de las actividades priorizadas desde el gobierno provincial, que desde hace varios años ofrece distintos instrumentos a través del Programa Apícola del Centro PyME Adeneu acompañando a los productores. En el caso de este curso de inspectores nos parece muy importante el rol del Estado en la fiscalización, cuidando el medio ambiente y evitando el ingreso de enfermedades”.

Van Houtte también se refirió a la línea de créditos para productores apícolas lanzada recientemente desde el Centro PyME Adeneu. “Hay 1,4 millón de pesos que pone a disposición de los productores créditos en condiciones muy ventajosas y fácil acceso de manera individual o asociativa para que puedan realizar inversiones en insumos, equipamientos e infraestructura, de manera de acompañar al sector para que pueda diferenciarse y agregar valor a su producción”.

Alejandro Larrainzar, productor apícola de Aluminé y uno de los asistentes al curso, también destacó los alcances del Programa Apícola. “Estoy vinculado desde que empecé con esta actividad, que es un emprendimiento familiar. Realmente es muy bueno, nos han asesorado siempre desde lo técnico y lo sanitario, se ha promovido mucho el asociativismo y también nos han apoyado con materiales y con remedios facilitándonos los comienzos”.

El productor es uno de los interesados por la línea de créditos del Centro PyME. “Presenté un proyecto con el objetivo de construir una sala de extracción de miel. Me parece una posibilidad interesante porque es difícil acceder a créditos que uno pueda pagar con los tiempos de la miel, en los que uno tiene ventas anuales. Estando ligados al Centro PyME, que conoce nuestros tiempos, se facilitan mucho las cosas”, detalló.