«Muy buenos días a todos. Es un placer tenerlos aquí en la Provincia del Neuquén. Quiero agradecerles estas deliberaciones que prestigian a nuestra provincia y a nuestra República. Agradecerles porque han venido desde lugares muy lejanos; también agradecer a toda la industria que ha apoyado esta reunión, no las voy a mencionar pero sé que hay más de diez empresas que han apoyado esta actividad.

Les voy a dar un breve resumen de cómo vemos desde la provincia todo este nuevo desafío. Un desafío que tiene aristas científicas, comerciales, legales, sociales; también con impacto urbanístico.

Por allá por el año 2007, ya como gobernador electo, en la primera gestión 2007-2011, por esas cosas de la vida decidimos ir a Canadá a ver si podíamos conseguir inversores. En Calgary, Alberta, en el Club del Petróleo, estuvimos presentes en una presentación de la provincia del Neuquén, con precios del petróleo a 40 dólares el barril, con precios del gas a un dólar cincuenta el millón del BTU.

Entonces me preguntaba a mí mismo –ante esa audiencia- qué inversión voy a pactar o lograr aquí, más aún con yacimientos en declinación. La provincia del Neuquén ha visto caer en los últimos diez años, su producción de petróleo al 50 por ciento: producíamos 230.000 barriles por día y ahora estamos en 115.000 barriles. Y llegamos a esos 115.000 barriles por día gracias a este envión que hoy tenemos que es el shale oil, con alrededor de 24.000 barriles por día en la última semana, que es una noticia muy buena de YPF y Chevron y este empuje importante para la desaceleración de la caída y empezar con un crecimiento.

Ya en el primer cuatrimestre de este año hemos crecido un 4 o 5 por ciento como Provincia en la producción de petróleo y hemos estabilizado la caída de gas. En 10 años la caída del gas fue del 40 por ciento y –como decía- en este primer cuatrimestre en la provincia se estabilizó. Neuquén produce el 50 por ciento del gas que produce la República, el 22 por ciento del petróleo y, dicho sea de paso, el 22 por ciento de la energía hidroeléctrica.

En aquel momento –en Calgary- se nos acercó un empresario y nos dijo que con lo que habíamos traídos él no creía que consiguiéramos muchos interesados pero, por qué no empiezan a mirar los recursos no convenciones. Y yo le dije que me explicara un poco en qué consisten y qué podemos hacer. Y así estuvimos dos días hablando del tema. Allí vimos – yo provengo de una familia de mineros, la empresa minera que tenía mi padre se dedicaba a la baritina y a la bentonita derivadas del petróleo-, entonces como minero me interesaba muchísimo desde el punto de vista geológico.

Así lo empezamos a hablar este tema con las empresas que estaban aquí en Neuquén. Por supuesto que lo hablamos mucho con YPF, cuando estaba Repsol como empresa dominante, y se empezaron con algunos trabajos, algunas exploraciones, algunos pozos. Aparentemente el ‘niño’ era lindo, sano y fuerte. En el año 2009 estuvimos en los Estados Unidos, en Houston, y pudimos también contactar otras empresas como Exxon, iniciamos las negociaciones con Shell, últimamente lo hemos hecho con Wintershall, además del trabajo -por supuesto- fuerte llevado adelante con la estatal YPF y Chevron, el año pasado.

Así se logró que la provincia del Neuquén se ponga en el tapete internacional y ya no como una expectativa o perspectiva sino, como algo real. Un primer paso hecho a partir de este clúster en Loma Campana, en un área de 390 kilómetros cuadrados, con una inversión prevista de 16.000 millones de dólares, 1660 pozos, 12.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos.

Y que generó una gran discusión social, porque es un tema nuevo. Es la primera factoría en Latinoamérica. Tenemos que resolver temas ambientales. Por decreto sacamos decisiones importantes, después de haber recorrido la legislación comparada y hemos enviado a la Legislatura un proyecto de ley, donde rápidamente hemos propuesto, revisión del uso del agua del subsuelo cuando se trata de agua potable, tratamiento del agua de reflujo, depósito del agua que se trata en los lugares que destine y determine el Estado, reutilización del agua de reflujo tratadas en las próximas fracturas, una serie de medidas del catálogo de registro de uso de productos y por supuesto licencia ambiental por cada pozo.

Y esto nos ha llevado a que en los 400 pozos, la mayoría shale, de la provincia. Hemos tenido un solo evento ambiental. Y Neuquén produce el 40 por ciento del agua potable que produce la República. No la que se transporta, como la del Río Paraná y sobre todo días como hoy transporta mucha agua. Pero la que se produce, Neuquén produce el 40 por ciento y el 95 por ciento del agua se va al mar. Y se necesita un punto de esa agua, para poder hacer el desarrollo de los cluster o de las factorías que tenemos que hacer en la República Argentina si queremos lograr el auto abastecimiento dentro de cinco años. Son inversiones muy grandes.

Por supuesto que no podemos gastar a cuenta, tenemos que trabajar e invertir. Hace falta muchos miles de millones de dólares. Son seis cluster y solo uno lleva 16 mil, es fácil la cuenta, estamos en casi en 100 millones de dólares. Ninguna empresa en Argentina tiene esos recursos para desarrollarlo, en Estados Unidos hay 2000 operadores, nosotros en Neuquén tenemos 24 y la mayoría pequeñas, las grandes están explorando.

Quiero decir que estamos trabajando con mucha intensidad en todo lo que es exploración. Y estos 400 pozos que se han hecho permiten determinar las ventanas de gas, de gas húmedo, de petróleo que tenemos en la provincia. Pero para decidir las grandes inversiones como un piloto y después un desarrollo hay que poner mucha plata, mucho riesgo y empeño.

Creo que tenemos los próximos pilotos a la vista, con Exxon en el norte, con Shell cerca de Neuquén, con Wintershall en Aguada Federal. Tenemos pilotos que están muy cerca de ver la luz y otros pilotos que YPF esta en tratativas con distintas empresas del mundo para poder desarrollar en distintos lugares, entre ellos esta Bajada de Añelo.

Tenemos por delante un porvenir maravilloso, pero quiero comentarles que hace dos años y medio tuve una reunión en Uruguay con Pepe Mujica, presidente de Uruguay, y cuando un conocido común, empresario del petróleo le explicaba todo lo que había en la provincia del Neuquén, más las provincias hermanas de Río Negro, La Pampa, el sur de Mendoza y toda la cuenca neuquina, me miraba serio, como que no se entusiasmaba tanto y este empresario le pregunta ¿Qué opinas Pepe de todo lo que hay en la cuenca neuquina? Yo no tengo todo eso en Uruguay, pero si tiene todo eso y si es la segunda reserva en gas no convencional en el mundo y la cuarta en petróleo, y bueno esta sentado arriba de un barril de pólvora. Está arriba de un potro que va a ser difícil de cabalgar. Le deseo suerte, pero tenga mucho cuidado.

Y realmente, porque lo que quería él decir es que yacimientos de estas características generan muchas expectativas: económicas, geológicas, científicas, también sociales, de producción y de resolver problemas de soberanía hidrocarburíferas, ver también los problemas de expectativas en la renta.

Administrar significa también saber conciliar expectativas con realidades. La realidad es que la provincia de Neuquén, como todas las provincias argentinas, tiene dificultades presupuestarias; tenemos una caja de jubilaciones que es propia, de los empleados públicos, nosotros no la transferimos a Nación; tenemos un sistema de salud pública provincial que es muy importante, es un modelo en Latinoamérica, nosotros arrancamos hace 50 años con el índice de mortalidad infantil más alto de la República, 150 por mil, hoy tenemos el más bajo de la República, el 6 por mil.

Cuando se dictó la Constitución en el 57 las expectativas de vida eran 56 años, hoy son 82 años en mujeres y 76 en hombres, es la más alta de la República también. Para sostener esos sistemas de salud, de educación, la caja provisional, requiere recursos, y allí vienen las discusiones sobre la renta.

Hay un gran desafío por delante, tenemos la obligación de captar inversiones y de cuidar el medio ambiente. Estamos procurando encontrar las normas más adecuadas para hacer en términos generales una norma general que nos permita no caer en la norma individual y particular que tuvimos que caer el año pasado para aprobar el cluster YPF-Chevron.

Para aprobar el cluster y la inversión de YPF-Chevron tuvimos que ir a una ley especial que dio lugar a un gran debate social, un debate legislativo y un debate electoral. Pero si tenemos una norma general, nacional que permita otorgar más plazos a las viejas concesiones en materia de nuevas inversiones, de determinada cantidad de pozos y de producción, creo que tenemos la posibilidad como autoridad de aplicación de tener una automaticidad más importante cuando tengamos que tomar las decisiones. Lo mismo desde el punto de vista ambiental, desde el punto de vista de la responsabilidad empresaria, y del valor compartido tenemos mucho para legislar y mucho para hacer.

Hemos enviado dos proyectos de ley a la Legislatura en materia ambiental, en materia de responsabilidad social empresaria y valor compartido. Y en materia de ampliación de los plazos estamos trabajando con Nación para encontrar las normas más adecuadas.

Seguramente después vendrá la gran discusión acerca de la renta, acerca de la autoridad de aplicación, acerca de las licitaciones, acerca de muchos temas que esta gran expectativa genera también en materia normativa. Desde el punto de vista urbanístico tenemos que tomar grandes decisiones, también de infraestructura vial y de comunicaciones; porque por ejemplo Añelo que tenía hace dos o tres años 2500 habitantes ya tiene 5 mil. Y Rincón de los Sauces que en algún momento tuvo 5 mil habitantes, pasó a tener 25 mil. Todo esto genera problemas de hospitales, de escuelas, de viviendas, de caminos, de Parques Industriales, de nexos, de luz, de agua y cloacas; y todo esto hay que resolverlo y se resuelve con presupuesto.

Así que, queridos amigos, yo no quiero abundar en temas que ustedes conocen bien de la provincia del Neuquén, son muy bienvenidos, les agradecemos estas conclusiones. Les agradecemos porque son muy importantes para poder compartir, entre distintos niveles de conocimiento y distintas visiones, qué es lo que estamos viviendo, cómo lo podemos mejorar, desde el punto de vista geológico, ambiental, de producción, de comercialidad, de desarrollos urbanísticos, de infraestructura, de negocios, de ver como formar proveedores locales, de ver como capacitar a los trabajadores y de ver cómo hacer posible semejante desafío y poder trabajar todos juntos: Nación, Provincia, municipios y sociedad para atraer las grandes inversiones que este desafío necesita.

Sí logramos y acertamos con el rumbo de normas, de actitudes y de clima general de negocios para captar 100 mil millones de inversiones seguramente habrá sido un desafío y una oportunidad que la habremos encarado con responsabilidad y seriedad.

No tenemos margen para el fracaso, necesitamos construir una gran Nación y una gran Nación que sea soberana se construye con educación, con trabajo, con alimentos y también con energía, sino hay esos cuatro elementos no podemos preciarnos de soberanos.

Muchísimas gracias y voy compartir con ustedes el almuerzo para escuchar la exposición de Carlos (…) acerca de todos los avances que tenemos en la región acerca de estos recursos no convencionales que son este nuevo desafío, sin perder de vista la recuperación terciaria y los convencionales que todavía podamos seguir trabajando en la provincia del Neuquén y sin perder de vista que nuestro objetivo máximo también es tener energías limpias: con el viento, con el agua, con el sol, de los cuales la provincia del Neuquén tiene, y en abundancia.

Muchísimas Gracias».