Profesionales del centro de salud Almafuerte asistieron al IV Simposio Internacional sobre Patologización de la Infancia, realizado en Buenos Aires. Allí presentaron “Decilo Jugando”, un dispositivo que implementan en el establecimiento sanitario.

Integrantes del equipo del centro de salud Almafuerte participaron del IV Simposio Internacional sobre Patologización de la Infancia, realizado en Buenos Aires entre el 6 y el 8 de junio. En la oportunidad, los profesionales neuquinos presentaron “Decilo Jugando”, un dispositivo grupal preventivo asistencial orientado a acompañar el desarrollo de niños y niñas.

“Es bueno resaltar y mostrar este tipo de trabajos que se desarrollan en el sistema de salud de Neuquén”, dijo el ministro de Salud, Rubén Butigué, y agregó que “con estos proyectos, nuestros agentes consiguen acompañar en el desarrollo a los niños y niñas del lugar”.

Durante el desarrollo del simposio, los profesionales y equipos de instituciones relacionadas con la salud, la educación y los derechos de niñas, niños y adolescentes presentaron trabajos libres que narraron las intervenciones, proyectos y experiencias institucionales relativas a los ejes temáticos del evento.

“Para nosotros fue una gran emoción compartir el trabajo que hacemos con tanto amor y dedicación en nuestro centro de salud, con personas de diversas partes del mundo que también se ocupan de la niñez y sus derechos vulnerados”, dijo Marisa Castilla, una de las profesionales que lleva adelante la propuesta.

“Nos proponemos redimensionar el valor del juego como una actividad vital y un elemento esencial de la subjetividad de niños y niñas, a la vez que nos permite detectar y prevenir situaciones de riesgo y vulneración de derechos”, indicó Susana Guinder, integrante del equipo interdisciplinario.

Decilo Jugando

El proyecto se desarrolla en el centro de salud Almafuerte, ubicado en el oeste de la ciudad de Neuquén, zona en la que habita una población compuesta por niños, niñas, adolescentes y jóvenes en su mayoría.

Los destinatarios del proyecto son niños y niñas de 5 a 10 años, con necesidad de ser acompañados en su desarrollo. Los principales objetivos del dispositivo son: promover el uso de la palabra como modo de expresión de las necesidades, los deseos, los temores y las vivencias; promover conductas de autocuidado; favorecer los procesos de comunicación, creación y simbolización; prevenir y detectar las situaciones de riesgo.

“La experiencia, que lleva dos años, se enmarca en la estrategia de atención primaria de la salud dentro de la perspectiva de los derechos de los niños”, explicó Marisa Castilla. En tanto que “el abordaje es interdisciplinario a partir del aporte y la mirada del trabajo social, la psicología y la psicomotricidad, que nos permite comprender y abordar el proceso complejo del desarrollo y la constitución subjetiva”, agregó Susana Guinder.

La actividad se realiza los martes de 9.30 a 11 en el grupo de 8 a 11 años; los miércoles de 9.30 a 11 para menores de 6 a 8 años, por la tarde de 13.30 a 15 los pequeños de 5 años y los jueves entre las 10 y las 11, está destinado a los chicos de 3 y 4 años.