La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) junto con técnicos de la región, constituyeron un equipo de trabajo para diagnosticar la situación actual de las áreas de riego y su potencial.

Se constituyó un equipo oficial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y técnicos de la región en el centro Pyme- Adeneu para elaborar diagnósticos sobre la situación actual de las áreas de riego y aquellas con significativo potencial.

El objetivo es fomentar el intercambio de conocimiento y establecer articulación de acciones para atender las áreas de riego existentes e incorporar nuevas superficies de manera integrada en las provincias de Río Negro y Neuquén.

El estudio consiste en crear y fortalecer capacidades locales para promover la agricultura irrigada y avanzar hacia un desarrollo más equilibrado entre los sectores económicos de cada provincia, aportando beneficios ambientales, económicos y sociales.

El trabajo consta de dos etapas. La primera estará dedicada esencialmente a actualizar y mejorar los diagnósticos de los principales valles y áreas con potencial agrícola en Río Negro y Neuquén. Mientras que la segunda etapa se trabajará individualmente por provincia y estaría dedicada a completar los estudios técnicos específicos y a preparar los proyectos ejecutivos de inversión de las obras de infraestructura que se hayan identificado como necesarias.

Luis Loyola, técnico oficial de la FAO, explicó que están avanzando en “un taller de discusión con especialistas y el grupo técnico de trabajo local en diferentes dimensiones para lograr un enfoque claro de trabajo y terminar en un estudio que pueda servir de base a la provincia para la toma de decisiones, como también para evaluar qué es prioridad y qué acciones o mecanismos de estrategia hay que implementar para mejorar el riego existente y generar nuevas ampliaciones”.

Loyola señaló que a través del Proyecto Desarrollo Institucional para la Inversión Prosap-FAO -UTF/ARG/017 que financia el Banco Mundial, “estamos trabajando en un estudio sobre el potencial de riego a nivel nacional. Es un trabajo bastante interesante y rico porque tiene una visión amplia de las posibilidades de ampliación”.

Asimismo, precisó que en las provincias de Río Negro y Neuquén “nos interesa la conformación de estos equipos multidisciplinarios que están definiendo un plan de trabajo, compartiendo experiencias que forman parte de este análisis que tienen que ver con la disponibilidad de agua, de suelo, condiciones meteorológicas, ambientales y productividad”.

En tanto, el ministro Bertoya informó que en función de las áreas que tiene el ministerio de Desarrollo Territorial a su cargo “tenemos el enorme desafío de, no solamente desarrollar las áreas hidrocarburíferas, sino también los alimentos porque tenemos una cuenca hídrica muy rica formada por los ríos Neuquén y Limay, y un sinnúmero de valles en nuestra provincia”.

“De esta manera generaremos alimentos para todos los que van a vivir a Neuquén y desarrollar una economía basada en la producción de esos alimentos. Para ello, debemos tener los estudios con una mirada global de la provincia insertada en un país y en mercado internacional que nos permita ser exitosos en todas las buenas intenciones que tenemos y la voluntad política de que esto suceda”, manifestó.

En este sentido, agradeció al equipo técnico de la FAO y del INTA “por acercarnos al estado neuquino las herramientas técnicas que permitan implementar programas que generen estos desarrollos en todo el territorio provincial a partir de una riqueza enorme que tenemos en la disponibilidad de agua en Neuquén”.

Bertoya recordó que esta iniciativa surgió a partir de la firma de una carta de intención con la FAO a fin de establecer un programa de cooperación. En la oportunidad, la entidad comprometió los conocimientos técnicos e instrumentos metodológicos que sean necesarios, en conformidad con las normas, reglamentos y procedimientos financieros de tal organismo.

Durante la realización del taller, el ministro Bertoya y los subsecretarios del Copade, Sebastián González, y de Producción, Amalia Sapag, mantuvieron un encuentro con Luis Loyola y Selin Mohor del equipo oficial de la FAO para tratar los avances y diagnósticos del proyecto.

La opinión de los especialistas

Daniel Muguerza, ingeniero agrónomo del equipo de trabajo regional de la FAO, explicó que estos estudios sobre la situación actual de las áreas de riego y aquellas con significativo potencial “son necesarios porque estamos en una etapa en donde las oportunidades de desarrollo son muy importantes, la necesidad de alimentos es creciente en el mundo, tenemos disponibilidad de recursos en la zona y sería una lástima desaprovecharlos”.

Muguerza, indicó que la idea final de este proyecto es que “los organismos que tienen la toma de decisiones como organizaciones gubernamentales tengan las herramientas básicas para establecer las políticas de desarrollo y la solicitud de las líneas crediticias para llevar a cabo distintos proyectos”.

Por su parte, Mónica Barberis, ingeniera del equipo de trabajo regional, sostuvo que “nuestra misión es hacer un diagnóstico de las dos provincias sobre la infraestructura existente y la disponibilidad hídrica”. Al mismo tiempo, aseguró que las dos provincias tienen un alto potencial de agregar nuevas zonas bajo riego y que actualmente su potencial no está totalmente aprovechado”

Por último, la socióloga Yamai Zapata aclaró que este trabajo “incorpora un análisis bastante integral que se basa en lo institucional y social que abarca a las dos provincias. Explicó que van a trabajar “en términos productivos y sociales para delimitar algunos aspectos de lo que sería la agricultura irrigada, como así también el tipo de políticas públicas que se están desarrollando en este tema, en función de armar un modelo productivo tanto de Río Negro como de Neuquén”.