Así lo confirmó el presidente del organismo provincial de vivienda y anunció que está prevista una serie de entregas sucesivas a lo largo del año.

El titular del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU) y recientemente designado presidente del Consejo Federal de Viviendas, Marcelo Sampablo, informó que con la entrega de las 120 viviendas que se realizó ayer en la ciudad de Senillosa, la provincia lleva otorgadas 600 casas en lo que va de este año. Además, anunció que para mediados de abril está previsto entregar 88 viviendas de un plan ubicado sobre las calles Linares y Copahue.
Por otro parte, Sampablo se mostró satisfecho con el balance arrojado a partir de la implementación del programa de regularización de deudas para viviendas. “Realmente funcionó muy bien. Hemos llevado el nivel de recupero, que estaba en los 3 millones de pesos a 6 millones de pesos mensuales, y en ADUS estamos llegando a los 4 millones de pesos por mes. Eso hace que la cifra de recupero sea importante, cosa que no pasaba anteriormente. La gente tomó conciencia que hay que pagar la vivienda. No es sólo una obligación sino que se tiene una visión solidaria para con el resto porque ese dinero se reinvierte en viviendas”, explicó.
En este sentido, agregó que “más de 5 mil personas adhirieron al plan de cancelación. No esperábamos esa cantidad de gente. Sobre todo de lo que se trataba era de acortar los plazos de pago porque eran muy largos y con cuotas bajas, con lo cual no tenía mayor sentido. Pero la gente se acercó y pudo cancelar buena parte de las viviendas y en otros casos regularizar deudas, lo que incrementó la recaudación”.
En cuanto al valor de las cuotas para viviendas que se manejan en la actualidad, el funcionario indicó que “hoy se paga un promedio de 3.000 pesos por mes por un plan nuevo como el de Senillosa, cuyos valores no son tan altos. Pero había gente que pagaba 20 ó 30 pesos por planes viejos a valores históricos, algo que no tenía ningún sentido”.
Sampablo también se refirió a la cantidad de inscriptos en el Ruprovi, a la espera de acceder a una vivienda. “Existen aproximadamente 18.000 personas que requieren distintas soluciones habitacionales, algunos con necesidad de ampliación, y otros de vivienda nueva”.
Sin embargo aclaró que es primordial actualizar el registro de inscriptos. “Es cierto que el déficit de viviendas es importante. Pero por otro lado la demanda no refleja siempre el dato si no se actualiza. Estamos trabajando en un plan para actualizar la lista”, comentó y ejemplificó que las personas registradas en el plan nacional Procrear aún no fue dada de baja en la nómina provincial.
El titular del IPVU aclaró que el financiamiento de las viviendas responde en un 70 por ciento a los fondos comprometidos por Nación, a través del programa Techo Digno, mientras que el 30 por ciento restante -de acuerdo a la obra y al tiempo de ejecución- se desprende del presupuesto provincial.
Finalmente, como flamante titular del Consejo Federal de la Vivienda se mostró esperanzado en “poder cumplir con una entrega de viviendas más clara y eficiente, a partir de una fusión efectiva del Procrear con los institutos de viviendas, como pretende llevar adelante el plan del gobierno nacional”.