El volcán Llaima no cesa en su actividad

abril 6, 2009

Defensa Civil detectó esta madrugada la caída de cenizas en Las Lajas y Villa Pehuenia, aunque a las 10.30 este proceso se había detenido. El operativo de contingencia dispone la intensificación de los controles de agua, que estarán a cargo del EPAS, y la distribución de barbijos en hospitales y centros de salud en la provincia.

El volcán Llaima continúa en proceso eruptivo, con flujos de lava hacia el sector oeste, columna de gases y cenizas que se extienden hacia el suroeste, derrames de material incandescente hacia el noreste (Captrén) y la generación de flujo de piroclasto hacia el flanco occidental, según el último informe brindado por la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior de Chile (Onemi). La información destaca además que “la constante nubosidad y las lluvias registradas en la zona dificultan la visión del volcán”. 

En tanto, tras un relevamiento realizado por la dirección provincial de Defensa Civil, esta mañana, a partir de las 5, se detectó la caída de cenizas en zona de Las Lajas y Villa Pehuenia, aunque no llegó a acumularse. Al momento de realizarse este informe -10.30 horas- ya no se registraban precipitaciones de cenizas en ambas localidades, ni en el resto del territorio neuquino ubicado en cercanía del volcán.

Por su parte, el director provincial de Defensa Civil, Claudio Domínguez explicó que “el operativo de contingencia dispuso la intensificación de los controles de agua -que estarán a cargo del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS)- y la distribución de barbijos en hospitales y centros de salud en la provincia”.

El titular del organismo comentó además que “el ministerio de Salud y Seguridad Social equipó ayer a los depósitos que suministrarán los barbijos a centros sanitarios y hospitales. Este recurso será provisto en forma gratuita, por recomendación del médico”.

Domínguez resaltó que “las cenizas no son tóxicas, aunque si abrasivas. Esto significa que pueden provocar irritación en la vista y en las vías respiratorias. Por lo tanto, los barbijos serán suministrados a personas asmáticas y que presenten estos síntomas”.

Hay 83 evacuados en Chile

Ya son 83 las personas que debieron ser evacuadas desde los sectores de mayor riesgo, aledaños al volcán Llaima, de los cuales 12 corresponden al Parque Conguillio (evacuados en horas de la mañana de ayer), 60 personas del sector de Captrén en la comuna de Curacautín y 11 de los sectores de Santa Ema, La Selva, Las Mercedes y Danubio, en la Comuna de Vilcún.

En la víspera se observó un aumento inusual en el caudal del Río Captrén, a causa de un lahar que cortó el camino de acceso desde Captrén hacia el Parque Conguillio, sin que se registren inconvenientes en personas.

En la Comuna de Melipeuco se realizó reunión de evaluación, encabezada por el Gobernador de la Provincia de Cautín, el Alcalde de la Comuna y la Dirección Regional de Onemi, en la que además participaron Carabineros, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y Cruz Roja, acordando mantener los turnos de 24 horas, de las entidades operativas. Asimismo, se inspeccionó el Resguardo Transitorio de Huallerupe, evaluando operatividad y requerimientos inmediatos para su uso en caso de necesidad. Además de este resguardo transitorio, la comuna cuenta con otros dos, en distintas zonas de seguridad.

Vale destacar que se mantiene la Alerta Roja para las comunas de Vilcún (localidades de La Selva, Bellavista, Las Mercedes, El Danubio, Colonia Caupolicán, Los Lleuques y Bajo Lleuque) y Curacautín (sector Captrén) por riesgos de lahares y Alerta Amarilla para las comunas de Cunco, Melipeuco y Lonquimay.

El Centro Nacional de Alerta Temprana, en conjunto con personal en terreno de la Dirección Regional de Onemi y de Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), mantienen monitoreo constante sobre esta situación de emergencia.

Qué hacer si está cayendo ceniza volcánica

– No se alarme, permanezca en calma; las cenizas molestan mucho más de lo que dañan a la salud.

– No salga. Si se encuentra afuera, busque refugio (por ejemplo en autos o edificios); use barbijo, pañuelo o paños húmedos para retener el polvo. No hay riesgo de gases tóxicos a pesar del olor ácido.

– Utilice su radio para informarse.

En su hogar

– Cierre puertas y ventanas y tape el tiro de su chimenea.

– Coloque toallas húmedas en los umbrales de las puertas y en otros lugares donde haya corrientes de aire.

– No haga funcionar ventiladores ni secadoras de ropa.

– Quite las cenizas de los techos planos o de poco declive, así como de los canales para desaguar la lluvia, con el fin de evitar acumulaciones espesas.

En su auto

– De ser posible, no maneje. Si tiene que manejar, hágalo lentamente (a 25 kms/hora, no más de eso). Recuerde que la ceniza reduce la visibilidad. No se aproxime mucho al auto que va enfrente a usted.

– Si el auto se para, empújelo fuera del camino, para evitar choques; permanezca en él.

– La ceniza es roca abrasiva; por tanto, atasca y daña los motores y raya la pintura de los automóviles.

En la escuela

– Conserve la calma. Es fundamental no entrar en pánico.

– Siga al pie de la letra las indicaciones de los profesores y maestros.

– Esté atento a las sirenas, pitos, campanas. Estas pueden avisar de posibles peligros.

– Recuerde a sus profesores que desconecten la energía eléctrica, corten el agua y gas.

Recomendaciones

En caso de moderada o abundante caída de ceniza en partículas finas, se puede exacerbar los síntomas en individuos que sufren de asma bronquial u otras afecciones respiratorias crónicas, tanto en niños como en adultos. La muerte es un evento altamente improbable, aunque podría ocurrir en personas con padecimientos graves si no se protegen del polvo. Individuos sanos pudieran sufrir de irritación alta en la garganta y las vías respiratorias. Las partículas de ceniza son abrasivas y pueden también causar abrasiones en la córnea.

La población debe limitar su estancia fuera de edificios durante la caída de cenizas y la diseminación de las mismas causadas por el tráfico, para evitar molestias y daños. Se deben almacenar barbijos y protectores oculares para los trabajadores encargados de limpiar las calles de cenizas, para las cuadrillas de emergencia, policías y otro personal, que tendría que trabajar en espacios abiertos durante la lluvia de ceniza.