El viernes se realiza el último concierto del ciclo La Sinfónica en el Español

noviembre 16, 2009

La Orquesta Sinfónica de la Fundación del Banco Provincia del Neuquén ofrecerá el último concierto de la temporada 2009 el próximo viernes 20 a las 21, en el Cine Teatro Español.

La Orquesta Sinfónica de la Fundación del Banco Provincia del Neuquén ofrecerá el último concierto de la temporada 2009 del ciclo “La Sinfónica en el Español”, el próximo viernes 20 a las 21, en el Cine Teatro Español, en Avenida Argentina 235, de la ciudad de Neuquén.

Bajo la dirección del maestro Andrés Tolcachir interpretará la obertura del Barbero de Sevilla, de Gioacchino Rossini; El Moldava, de Bedrich Smetana y la Sinfonía Nº 4 en Re Menor, opus 120, de Robert Schumann.

La entrada general tiene un costo de 10 pesos y se pueden adquirir en el local de música de Avenida Argentina 261.

Las obras

Obertura de El Barbero de Sevilla, de Gioacchino Rossini (1792- 1868)

La obertura del Barbero de Sevilla, se toca con frecuencia como pieza de concierto. Su carácter alegre, gracioso, y humorístico prepara psicológicamente al público para el ambiente en que se desarrolla el resto de la ópera. Se sabe que su música había sido utilizada por el compositor como obertura de dos óperas anteriores. Sin embargo, ha quedado ligada de manera permanente a ésta, una de sus obras maestras. La obertura también fue utilizada como marcha de la banda de guerra del ejército mexicano en tiempos de Santa Anna.

El Barbero de Sevilla (en italiano Il Barbiere di Siviglia) es una ópera bufa que fue estrenada en el Teatro Argentino de Roma el 20 de febrero de 1816.

El Barbero de Sevilla es una obra en la que Rosina, una bella muchacha rica y huérfana, a quien su tutor, don Bartolo la tiene encerrada sin dejarle salir más que para ir a misa con la esperanza de casarse con ella algún día, está enamorada del joven conde de Almaviva. En la barbería de Fígaro se mira con simpatía al joven conde, y el barbero procura favorecer su amor con Rosina, para ello le da por consejo al conde que se disfrace de soldado con boleto de alojamiento pero con la mala fortuna que don Bartolo es de los poco en la ciudad que por privilegios no está obligado a recibir soldados, Almaviva es rechazado y a punto de ser detenido por falsedad. Pero Fígaro le anima y se vuelve a disfrazar de clérigo con la intención de darle la acostumbrada clase de canto sustituyendo a su viejo maestro don Basilio, que se ha puesto enfermo. Pero la mala fortuna hace que siendo afeitado don Bartolo por Fígaro se presente el auténtico maestro don Basilio. Pero Fígaro lo arregla con una moneda de oro en la mano de don Basilio, de este modo el conde de Almaviva y Rosina acuerdan casarse en secreto. Pero el viejo tutor don Bartolo que no se fía llama al escribano para adelantar la boda, Fígaro se da cuenta y avisa al conde Almaviva que se apresura y se casa con Rosina.

El Moldava

Bedrich Smetana (1824-1884)

El Moldava (Vltava) de 1874 es el segundo de los poemas sinfónicos que componen el ciclo mi patria (Mavlast) y fue finalizado sólo 20 días después del primero, Vysehrad. Comienza con una melodía en la flauta opuesta al pizzicato de las cuerdas, que imita el fluir de las aguas del río. Violines y maderas describen después su curso mientras se oyen las trompas de caza en sus orillas. Irrumpe una danza campesina a la que siguen las flautas representando las ninfas de sus aguas. Luego retorna el tema del río que gana impulso hasta su desaparición en el horizonte. La obra se estrenó el 4 de abril de 1875 en Praga.

En palabras de su autor: “La composición describe el curso del Moldava: el nacimiento en dos pequeños manantiales, el Moldava frío y el Moldava caliente, su unión, el discurrir a través de bosques y pastizales, a través de paisajes donde se celebra una boda campesina, la danza de las náyades a la luz de la luna; en las cercanías del río se alzan castillos orgullosos, palacios y ruinas. El Moldava se precipita en los rápidos de San Juan, y después se ensancha de nuevo y fluye apacible hacia Praga, pasa ante el castillo Vyšehrad, y se desvanece majestuosamente en la distancia, desembocando en el Elba.”

Sinfonía Nº 4 en Re Menor, Op. 120, de Robert Schumann (1810-1856)

Fue completada en 1841 (es la conocida como primera versión). Schumann la revisó profusamente en 1851.

La viuda de Robert, Clara Schumann, escribió posteriormente en la primera página de la partitura -tal y como se publicó en 1881 como parte de las obras completas de su marido- que la sinfonía fue apenas esbozada en 1841 y que sólo fue orquestada completamente en 1851. Sin embargo, esto no era cierto y Johannes Brahms que tenía en mucha mejor estima la primera versión, la publicó en 1891 a pesar de las enérgicas objeciones de clara. Schumann prefería la versión revisada por varias razones: además de la orquestación, revisó la estructura de la pieza de forma particularmente efectiva para enfatizar la relación de las distintas partes: así, borró el coral de metales que iniciaba el tercer movimiento y reformó las transiciones de la sección Lebhaft del primer movimiento y el Finale. En una carta del 3 de mayo de 1853 a Johannes Verhust, se refería a la versión revisada como “… mejor y más efectiva…” que la versión anterior.