El Proda retomó la entrega de las “canastas de verduras”

septiembre 14, 2012

Luego del receso de invierno, hoy comenzó la primera entrega semanal de estas canastas que se arman con las verduras y hortalizas de estación y orgánicas. El Proda cuenta con 20 Huertas Protegidas en distintos barrios de esta capital y alrededores.

Desde el Programa de Desarrollo Agroalimentario (Proda) se reactivó desde este viernes el Sistema de Agricultura Sostenida por la Comunidad, conocido como “las canastas del Proda”.

Luego del receso de invierno, hoy se comenzó con la primera entrega semanal de estas canastas que se arman con las verduras y hortalizas de estación y orgánicas de las 20 “Huertas Protegidas” con que cuenta el programa en distintos barrios de esta capital y alrededores, como San Patricio del Chañar y Centenario.

El gerente del Proda, Ariel Zabert, detalló que “las verduras se cosechan en el día y se entregan puerta a puerta a cada vecino que la quiera adquirir y previo pedido e inscripción en el área administrativa del programa, ubicado en calle Bouquet Roldán Nº 269 de Neuquén capital”.

Al mismo tiempo, felicitó a las familias huerteras “porque las canastas se componen de productos genuinos, de gente que está trabajando en los barrios, gente que tiene aptitud para el trabajo y que quiere desvincularse de un subsidio que les pueda otorgar el Estado”.

Zabert informó que “para este trabajo existe un protocolo de tareas, de siembra y cosecha, en el que los requerimientos son mayores desde el punto de vista técnico, para que esta verdura llegue en forma impecable al consumidor. En paralelo –agregó- la gente que produce se registra en el Proda y –dentro de los cinco días posteriores a la entrega de las canastas- reciben su dinero por la venta de estas hortalizas, producto de su esfuerzo familiar y comunitario”.

Informó que “la población de Neuquén que quiera acceder a estos productos orgánicos debe simplemente llamar al programa, a los teléfonos 4424578 y 4432922 y registrarse, puesto que hay mucha más demanda que la oferta que deriva de esta experiencia social” y señaló que “las canastas se entregan puerta a puerta, se reparten en los domicilios particulares”.

“Para nosotros es sumamente importante que se apoye este tipo de proyectos”, dijo el funcionario y aseveró que “se trata de recursos genuinos que las familias adquieren, ya que en las huertas trabajan todos sus integrantes, para que puedan obtener semanalmente un dinero ganado genuinamente producto de su esfuerzo”.

Huertas Protegidas

El gerente del Proda indicó que “se trata de un programa innovador que hace del trabajo de la tierra una actividad orientada a la autoproducción de alimentos y al fortalecimiento de la economía familiar”. Y tiene tres ejes fundamentales: actitud hacia el trabajo; capacitación permanente, a través de cursos y talleres educativos; y el seguimiento riguroso de los procesos productivos.

Ariel Zabert subrayó que “el programa permite generar capacidades humanas de autogestión para lograr el fortalecimiento comunitario, mayor conciencia ambiental y reafirmar el desarrollo productivo”.

Y relató que “Neuquén es líder en este Programa Provincial de Agricultura Urbana y Desarrollo de Pequeñas Economías Rurales (nombre con el que también se conoce la iniciativa) que prioriza lo orgánico, lo natural y cuya modalidad se está comenzando a replicar en casi todo el mundo. Aquí lleva casi una década funcionando con todo lo relacionado a la agricultura urbana y barrios productivos”.

“Lo valioso de todo esto –dijo- es que se trabaja con gente de los sectores barriales de la ciudad, en condiciones climáticas, sociales y agroecológicos complicadas para producir; y sin embargo, con su esfuerzo y la capacitación, el seguimiento y los insumos (semillas) que entrega el Estado provincial en este caso a través del Proda, se ven estos resultados tan interesantes”.

“Esto involucra que, además de las miles de familias de Neuquén que están produciendo para autoconsumo, se le suman muchas más que están produciendo con fines comerciales”, agregó el funcionario.

Las Huertas Protegidas son grandes predios cerrados perimetralmente, divididos en parcelas para que cada familia trabaje su propio sector. De esta forma, lo que cosecha es para autoconsumo. Todos los huerteros reciben asistencia técnica, capacitación e insumos.

Cada huerta tiene un huertero referente que coordina el trabajo diario. Poseen riego por goteo, sectores de aprendizaje, macro túneles de uso compartido, áreas de descanso y recreación (materas, hornos de pan). El éxito y sostenimiento de estas huertas está asociado a la buena integración de cada uno de los actores involucrados.

Zabert contó que “los objetivos son convertirse en un sitio de referencia del barrio, constituirse como un espacio social, tecnológico y educativo orientado a la producción de alimentos y promover el desarrollo comunitario. Así, cada familia tiene su lugar y cada Huerta Protegida se convierte en un espacio en común, en donde todos los días se comparten esfuerzos, conocimientos, esperanzas y el compromiso por cambiar la realidad”.

Además, hay mucha otra gente que vende sus verduras directamente desde su huerta y no a través de las canastas. “La idea es que esos consumidores se acerquen a las Huertas Protegidas para que vean el origen de las verduras, que se creen lazos de afecto y respeto para lograr un vínculo directo y así, poco a poco, nosotros como Estado nos vamos retirando y ese vínculo entre productores y consumidores quede y se afiance”, indicó.

Una experiencia social, tecnológica y educativa

Desde 2003 se puso en marcha un plan de intervención en los barrios, cuya principal estrategia radica en la fundación de una red de Huertas Protegidas. A través de la participación vecinal y el uso de tecnología adecuada e innovadora, predios contaminados y zonas baldías se fueron convirtiendo en unidades productivas, conforme a los principios básicos de la agricultura urbana.

Hoy, 500 familias participan en más de 30 de estas huertas, instaladas en los barrios de la ciudad de Neuquén y en otras localidades provinciales.

El Programa Proda se inició en 2003 en base a distintos emprendimientos productivos familiares de autoconsumo desarrollados en los Centros de Educación Agropecuaria de la provincia de Neuquén.

A partir de allí se puso en marcha en ciudades de la región Confluencia, incluyendo 6 ejidos municipales. Un año más tarde se incorporaron mediante convenios 40 comunas provinciales, algunas de ellas ubicadas en áreas rurales marginales.

En particular en Neuquén capital, y debido al explosivo crecimiento poblacional en los últimos 10 años, el programa se desarrolla en los barrios, enfrentando una compleja serie de problemáticas sociales. Como contaminación ambiental, desocupación, pobreza, la constante emergencia de asentamientos espontáneos, terrenos sin aptitud agrícola, zonas áridas con graves problemas de erosión y voladuras del suelo, sin seguridad y sin servicios de agua y corriente eléctrica.