El ministerio de Energía comenzó la reconversión de Hidenesa

septiembre 19, 2012

La empresa estatal incursionará en otras actividades de los sectores de petróleo y gas. Los nuevos servicios que brindará le permitirán equilibrar las finanzas.

De acuerdo con los anuncios realizados a comienzos de año por el ministro de Energía, Ambiente y Servicios Públicos, Guillermo Coco, el Estado neuquino comenzó las tareas de reconversión de Hidrocarburos del Neuquén S.A. (Hidenesa).

El objetivo –según se informó desde la cartera de Energía- es preparar a la empresa estatal para los nuevos tiempos que se avecinan y cubrir parte de la demanda de servicios que puedan generarse en la actividad hidrocarburífera, a partir de las inversiones que se prevén en la cuenca neuquina, sobre todo en yacimientos no convencionales.

En este sentido, el presidente de Hidenesa, Sergio Schroh, firmó esta semana un convenio con la empresa operadora Medanito S.A. con el fin de capacitar al personal de la compañía estatal.

El acuerdo prevé el acceso y formación del personal en tareas de operación y mantenimiento de instalaciones en diferentes yacimientos que la firma tiene concesionados por la provincia. La capacitación se iniciará en los próximos días para un primer grupo de 15 operarios que se perfeccionarán con cursos teóricos y diferentes recorridas de campo, destinados a cumplir con el entrenamiento para dichos servicios.

En su reconversión y en una primera instancia, Hidrocarburos evalúa presentarse a cotizar las tareas de operación y mantenimiento en el yacimiento Aguada del Chañar, en el cual Gas y Petróleo del Neuquén S.A. (G&P Nqn) mantiene junto a Enarsa (Energía Argentina SA) la operación del mencionado bloque.

Además, la empresa neuquina invertirá en equipamiento que permita realizar servicios de reparación y mantenimiento de pozos en diferentes yacimientos de la cuenca neuquina.

Desde la cartera de Energía se dejó en claro que la finalidad de incursionar en este tipo de prestaciones hidrocarburíferas es prioridad del gobierno provincial; además de equilibrar las finanzas de la empresa estatal, cuyo presupuesto fue afectado por un déficit que se incrementa año tras año, producto del desfasaje que se produce entre el aumento de sus costos operativos y los ingresos por tarifas de sub-distribución de gas en 18 localidades del interior, las que se encuentran congeladas desde el año 2002.