La disciplina comenzó con una pequeña escuela en un barrio de Neuquén y logró extenderse a otros sectores urbanos  y ciudades.

El sueño de desarrollar el hockey se hizo realidad para Gloria Manríquez, una entusiasta dirigente barrial que empezó con un pequeño grupo comunitaria, y hoy ya impulsó más de 60 escuelas distribuidas en diferentes puntos de la provincia.

“Somos más de cuatro mil chicos y también hay equipos de mamis hockey. Soy la coordinadora de la Liga Neuquina que agrupa a escuelitas comunitarias que no pueden federarse”, comentó la referente barrial.

Su amor por el hockey, su entusiasmo y sacrificio impulsó la creación de diferentes espacios para la práctica de esa disciplina en forma gratuita y abierta a diferentes grupos etarios.

Su pasión comenzó desde la infancia, cuando con mucho esfuerzo de sus padres dio los primeros pasos en la actividad. “Empecé desde muy chica en el hockey. Mis papás hacían un gran esfuerzo para que yo pudiera jugar, porque era un deporte muy caro. Me acuerdo que mi primer palo me lo mandó a hacer mi mamá con un carpintero. Pesaba demasiado y se me vivìa rompiendo”, recordó Gloria.

“Desde ahí, fue algo que siempre quise hacer. Siempre lo hice en forma recreativa hasta que surgió la posibilidad de hacer un proyecto. Entonces agarré mi palo, dos bochas y arranqué. Así fue que de cinco nenas que empezamos, llegué a tener más de cien”, apuntó.

“El proyecto nació hace seis años en el Oeste, dando clases de hockey  comunitario cuando no había nada, y había que pagar para poder jugar. Empecé en Alto Godoy; así empezamos a armar escuelas por todos lados. En el barrio Confluencia, recuerdo que mis alumnas me ayudaban cuando armé un grupo para hacer interbarriales. Estábamos siempre jugando y ahí me decidí y ahí armé la liga. Contacté gente que está haciendo lo mismo en diferentes puntos del país y armé una federación de hockey social, donde soy miembro de la comisión directiva. Además, soy coordinadora de toda la Patagonia y tengo también coordinadoras por zona que me ayudan. Jugamos dos veces al mes en distintas canchas y en el interior también”, afirmó.

“Con todo este trabajo, pudimos conformar la Federación Argentina de Hockey Social que permite trabajar en forma conjunta con otras provincias». expresó Gloria Manríquez.

La actividad está destinada a chicos desde los cuatro años en adelante. Hay además varias categorías de inferiores y hay mamis en otras zonas. Hay actividad en Mariano Moreno, Confluencia, Cuenca XVI, San Lorenzo, Canal V, Valentina y en el Oeste. Y en el interior tenemos actividad en San Patricio del Chañar, Centenario, Senillosa, Chocón, Plottier, Cutral Co, Zapala, Picún Leufú, Buta Ranquil, Junín de los Andes, San Martín de los Andes.

Agregó que “con todo este trabajo, pudimos conformar la Federación Argentina de Hockey Social que permite trabajar en forma conjunta con otras provincias en la realización de torneos nacionales e internacionales”.

En este sentido sostuvo que “pudimos viajar al CENARD, dónde conocimos a Las Leonas y también jugamos amistosos con River y Boca, y también pudimos viajar a Brasil”.

Con Gloria Manríquez, el hockey social encontró un espacio en los barrios y el interior neuquino garantizando la accesibilidad y el desarrollo de la actividad.

Este fin de semana los seleccionados de la liga de hockey de hockey de interior y capital, participan del XXII Campeonato Nacional de Hockey Social que se disputa en la ciudad de San Rafael, Mendoza.