El gobernador Sapag le dijo a los gremios estatales: no son tiempos de huelga sino de trabajo

febrero 18, 2010

Aseguró que si se insiste en agresiones, cortes de ruta y toma de edificios públicos no va a haber diálogo.”El diálogo extorsivo conmigo no va”, recalcó.

El gobernador Jorge Sapag envió hoy un claro mensaje a los gremios estatales, a los docentes en particular y a la ciudadanía en general indicando que “no podemos parar la provincia y no lo vamos a permitir” y agregó que “seremos firmes en la construcción de herramientas de trabajo, producción y de desarrollo”.

Pidió “fundamentalmente respeto” ante un reclamo o requerimiento social y argumentó en tal sentido que “no puede haber agresiones, ni cortes de rutas, ni tomas de edificios públicos. Si se insiste en ese mecanismo, no habrá diálogo, sólo concluyendo con las vías de hecho nos sentamos a conversar”, repitió el gobernador.

“Hay dirigentes sindicales que cuentan con una madurez extraordinaria y otros que creen que le pueden doblar el brazo al gobernador. Y al gobernador no le pueden doblar el brazo por dos razones: primero porque el brazo está firme y segundo porque no se cuenta con los recursos financieros. El diálogo extorsivo conmigo no va”, aseveró Sapag.

Durante su discurso en el acto licitatorio realizado en la Casa de Gobierno para la construcción de una central geotérmica en Copahue, como a su término en diálogo con los periodistas, el mandatario neuquino insistió en que “ante un tiempo de crisis no se puede estar pensando en acudir o apelar a una huelga.

Tenemos que apelar y acudir al trabajo. No son momentos de bajar los brazos sino, por el contrario, de levantarlos. Son tiempos de trabajar. Son tiempos que la escuela tenga abiertas sus puertas, al igual que los hospitales, las administraciones públicas municipales y provinciales”.

Reflexionó que los gobernantes y políticos elegidos democráticamente por el pueblo “somos servidores públicos del resto de la ciudadanía y para esto la sociedad nos paga. Nos paga para que trabajemos por una buena educación, por una buena calidad de salud, por el progreso de la provincia”.

A renglón seguido invitó a “todos los habitantes de Neuquén, a los dirigentes, a los trabajadores del Estado y del sector privado a que redoblemos los esfuerzos en el trabajo porque es lo único que genera riquezas para salir adelante”, no sin antes recalcar que “las protestas o reclamos deben hacerse de forma pacífica”.

Al ser consultado sobre los incidentes registrados en la jornada, en el edificio del ministerio de Desarrollo Social y que derivaron en la agresión física directa al titular del área, César Omar Pérez por parte de un grupo de personas que ocupaban dichas instalaciones, Jorge Sapag aseguró que “las vías de hecho no son el mejor mecanismo para un diálogo” y sumó que “cuando el diálogo significa decir que sí a todo lo que la otra parte solicita, entonces no estamos hablando de un diálogo: es una imposición”.

Específicamente sobre la posibilidad que se concrete la semana próxima una huelga del sector docente, aseveró que “existe el derecho a la educación que es un derecho fundamental y se debe cumplir. El Estado neuquino hace un esfuerzo enorme por pagar los salarios y, cuando se sumen mayores ingresos económicos a la provincia, discutiremos los aumentos salariales que solicitan. Pero hoy no es el tiempo. No tenemos dinero disponible en el Estado para atender subas de sueldos, debemos atender los servicios esenciales”.

No repetir la experiencia educativa de 2009

Sapag alegó que “no se puede repetir lo sucedido el año pasado, porque si estamos pensando en hacer un país grande y construir una verdadera democracia, no podemos estar pensando en huelgas que llevaron a que los alumnos neuquinos tuvieran 136 días de clase y no pudimos cumplir con los 180 días de clase”; y se preguntó “¿qué piensan los dirigentes sindicales de ATEN Neuquén Capital, que este año tenderán a la misma cantidad de días de clase?”

En este punto, alegó que “esto no sucederá de ninguna manera. El Gobierno asegurará el derecho de los alumnos a estudiar” y subrayó que “el que no quiera trabajar sabe cuales son las reglas de juego de la democracia: el que trabaja cobra y el que no trabaja no cobra”. “Habrá sectores que recurran a cortes de ruta, toma de edificios o huelgas, pero todas estas medidas tienen consecuencias, tanto en la Justicia cuando se trate de un delito como el bolsillo, cuando no cobren los días no trabajados”.

Posibilidad de intervención en Las Coloradas

El mandatario neuquino se refirió también a la crisis institucional por la que atraviesa el municipio de Las Coloradas y en este aspecto adelantó que si la comunidad no logra ponerse de acuerdo, dialogar, superar estas diferencias, “el Poder Ejecutivo no descarta enviar a la Legislatura un proyecto de Ley de Intervención a la comuna”.

“El diálogo entre autoridades del Ejecutivo y los concejales e intendente de esta localidad es permanente”, indicó el gobernador y no dudó en asegurar que “se le brindará toda la ayuda institucional necesaria sin romper el respeto que merecen las autonomías municipales”.

Sin embargo aclaró que “se trata de un conflicto y una lucha de poderes. El intendente debe entenderse con los concejales y encontrar una solución. Ellos deben encontrar la paz social, no se puede vivir con la Policía todo tiempo en el pueblo. Deben sosegar los ánimos, son vecinos, son las mismas familias, se conocen todos, sólo tienen que ser capaces de encontrar el camino de la paz y el diálogo”.

Finalmente, el gobernador Sapag invitó públicamente a los funcionarios de esta localidad a encontrar la salida institucional pacífica, pero les reiteró que “si las autoridades de Las Coloradas no son capaces de asegurar la paz para su propia gente -inclusive con enfrentamiento violentos- y el cuidado de los bienes democráticos y republicanos, que tanto nos costó a los argentinos recuperar, pues entonces el Estado deberá usar la única herramienta con que cuenta en estos casos y es la intervención”.