La estatua realizada por Alejandro Santana es de tamaño natural y está ubicada en la plazoleta Provincias Argentinas de la Avenida Olascoaga, en Neuquén capital. De la ceremonia participaron funcionarios provinciales y municipales, y familiares del ex mandatario provincial.

El gobernador Jorge Sapag, acompañado por la vicegobernadora Ana pechen y el intendente de Neuquén, Horacio Quiroga, presidió ayer por tarde la ceremonia de inauguración del monumento al ex gobernador de la provincia Felipe Sapag, emplazada en la plazoleta Provincias Argentinas de Avenida Olascoaga, en Neuquén capital.

La estatua -homenaje a quien fuera cinco veces gobernador de la provincia- fue realizada por Alejandro Santana y los aportes se consiguieron a través de la Fundación Felipe Sapag. El monumento recrea a tamaño natural la imagen de “Don Felipe” en sus últimos años, caminando con sus manos en la espalda y sonriendo.

En la oportunidad, el diputado Luis Sapag, hijo de Don Felipe, agradeció a cada una de las instituciones que colaboraron para llevar adelante la realización del monumento. Comentó que la idea fue adaptar la escultura a la personalidad de Don Felipe como su buen humor y optimismo. Resaltó las cualidades del ex gobernador como la sensibilidad, generosidad y la humildad y dijo que las trasladó también en su forma de hacer política.

Luego se refirió a los planes que se realizaron durante su gestión como la construcción de 50 hospitales, 500 escuelas y más de 50 mil viviendas, y remarcó que una de las cosas más importantes que dejó en su vida política fue la de trabajar en la identidad y la autoestima de la provincia. “Esto lo vemos hoy en la revolución productiva del petróleo, donde estamos discutiendo de par a par”, dijo Luis Sapag.

Por su parte, el intendente Horacio Quiroga manifestó haber tenido “la suerte de conocer a un prócer como Felipe Sapag en vida, tuve la oportunidad de conocerlo en distintas etapas de su vida pública y cuando ya la había dejado, también pude disfrutarlo y charlar muy tranquilos”.

Luego habló sobre la gestión política del ex gobernador y dijo que tuvo la obligación, el deber y cumplió con esta demanda de la historia que fue convertir un territorio en provincia. También se refirió a las condiciones sociales de aquellos años y remarcó la importancia del plan de salud que llevó se adelante para cambiar y mejorar las condiciones de los habitantes.

“Por eso yo, desde afuera del Movimiento Popular Neuquino y habiendo competido electoralmente, vengo acá a rendir homenaje a este gran hombre, bueno y sincero, pero sobre todas la cosas un hombre que sabía tomar decisiones”, expresó Quiroga.

Desarrollo del acto

La ceremonia comenzó pasadas las 20 con el tradicional corte de cinta. Luego se llevó a cabo el descubrimiento por parte de las autoridades de las placas recordatorias: una colocada por la Legislatura provincial y otra por el gobierno de la ciudad de Neuquén.

A continuación, el obispo de Neuquén, Virginio Bressanelli, bendijo la escultura y manifestó que era un honor representar a la Iglesia y estar presente en el acto. Felicitó a las autoridades y a la comunidad por la decisión de realizar el monumento y destacó el compromiso social y la convicción cristiana de Felipe Sapag.

Posteriormente se entonaron las estrofas de los himnos Nacional y Provincial a cargo del cuarteto vocal Paz y de la Cámara de Música de la municipalidad de Neuquén.

Luego se llevó a cabo la presentación de una ceremonia mapuche. Sus integrantes recordaron que el ex gobernador dio “una mano histórica” para mejorar las condiciones de las comunidades. Seguidamente, integrantes de un instituto de danzas oriental presentaron un número de baile de odaliscas.

Del acto de inauguración también participaron legisladores nacionales y provinciales; autoridades del Poder Judicial; y ministros, secretarios y subsecretarios del gabinete provincial; entre otras autoridades.

Entre los integrantes de la familia del ex gobernador estuvieron su esposa, Estela Romero; su hermana, Josefa; sus hijos Luis y Silvia; nietos y sobrinos.