La obra demandó una inversión de 2 millones de pesos. “Cada peso que uno invierte en educación, cultura y deporte no es un gasto, es inversión, porque son recursos que se vuelcan a fortalecer el porvenir y el futuro”, destacó Gutiérrez.

El gobernador Omar Gutiérrez inauguró hoy el edificio del Centro de Desarrollo Infantil (CDI) de Junín de los Andes, acompañado por el intendente Carlos Corazini. La obra tuvo una inversión de 2 millones de pesos, con aportes del gobierno provincial, el plan nacional Más Cerca y fondos municipales.

El centro es de carácter municipal con una capacidad entre 70 y 80 niños de 45 días a cuatro años. Actualmente posee una matrícula de 50 niños y niñas. La obra contó con el aporte provincial de 300 mil pesos destinados a la compra de mobiliario y equipamiento, entre ellos lava-secarropas, televisor, colchones, cunas y materiales para los sanitarios.

El gobernador manifestó “su agradecimiento a todos los que trabajaron para hacer realidad” el nuevo centro, y señaló que esta concreción “merece una reflexión: obra que se comienza, obra que se termina. Cuando la inauguramos empieza a prestar los servicios soñados por cada vecino”.

El Centro Rincón de Luz comenzó a funcionar en marzo de 1996 en el centro comunitario del barrio Primeros Pobladores.

También destacó otras obras importantes para la localidad “que estamos realizando y construyendo, como la ampliación de la costanera y el Instituto de Formación Docente, que lleva más del 50 por ciento de ejecución”. Además, anunció “definitivamente la construcción y la habilitación del puente de La Rinconada”.

Gutiérrez aseguró que “la educación es la única herramienta que fortalece la igualdad de oportunidades”, y explicó que uno de los 30 jardines de infantes del programa nacional se construirá en Junín de los Andes. “Estamos en el franco desafío de lograr que los chicos empiecen antes el ciclo educativo, a los tres años. Cuanto más chicos, más apertura para incorporar y desarrollar capacidades, habilidades y conocimiento”, manifestó.

Sobre el nuevo centro, indicó que “estamos felices de esta inauguración, porque además es la posibilidad de que los padres puedan ir tranquilos a trabajar. Aquí, con el amor de cada maestra y cada empleado, está la posibilidad de la contención y educación para cada chico”.

“Cada peso que uno invierte en educación, cultura y deporte no es un gasto, es inversión, porque son recursos que se vuelcan a fortalecer el porvenir y el futuro”, concluyó el mandatario provincial.

A su turno, el intendente manifestó su emoción por ver concretada la obra del CDI, y destacó la gestión del gobernador para concluirla. Señaló que a partir de ahora “las educadoras tendrán un espacio más amplio y las madres deben tener la tranquilidad y seguridad de que sus hijos no solamente están en buenas manos, sino que están en las mejores instalaciones y condiciones”.

Durante el acto, se realizó la firma de una carta intención entre el ministerio de Educación, el Consejo Provincial de Educación (CPE) y la municipalidad de Junín de los Andes, a fin de ampliar la oferta de formación docente del Profesorado de Educación Media en Inglés, e implementar una tecnicatura superior en Gestión de Áreas Naturales.

De la jornada también participaron el viceintendente Ignacio Enrique Flores; la directora del CDI, Daniela Figueroa y la vicedirectora, Eliana Palleres; cuidadoras que se desempañan en la institución, entre otros.

“Cada peso que uno invierte en educación, cultura y deporte no es un gasto, es inversión, porque son recursos que se vuelcan a fortalecer el porvenir y el futuro”, destacó Gutiérrez.

Un lugar para los chicos

El Centro de Cuidados Infantiles Rincón de Luz comenzó a funcionar en marzo de 1996 en el centro comunitario del barrio Primeros Pobladores. Esta institución estuvo destinada a niños de dos a cinco años, donde recibían todos los cuidados necesarios, atendidos por dos responsables de sala y dos personas de servicios, quienes fueron capacitados sobre la base del programa de Madres Cuidadoras.

Las inscripciones permanecían abiertas teniendo en cuenta a las madres que trabajaban y no tenían un lugar donde dejar a los hijos o no podían afrontar los gastos que requería una niñera. A partir de 1999 el centro se trasladó a la calle Mendoza del mismo barrio y comenzó a recibir niños desde los 45 días hasta los 5 años. En 2008 se implementó además del turno vespertino uno nocturno en forma transitoria, con el fin de asistir a la demanda de madres solteras que querían terminar los estudios primarios y secundarios.

En mayo de 2016 se modificó su denominación de CCI a Centro de Desarrollo Infantil (CDI). Luego de 12 años la institución inaugura sus propias instalaciones, con una matrícula de 50 niños.

El centro es de carácter municipal con una capacidad entre 70 y 80 niños de 45 días a cuatro años.