El Conicet elaborará un plan para relocalizar el basural de Aluminé

abril 28, 2009

Autoridades provinciales y municipales firmaron un convenio con el organismo nacional para delinear un proyecto que permita reubicar el vertedero asentado en tierras de la corporación Pulmarí y crear un sistema de tratamiento de residuos de bajo impacto ambiental.

El gobierno provincial y el municipio de Aluminé firmaron un convenio con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) para elaborar un proyecto ambiental para reubicar el vertedero de residuos sólidos de esa localidad. El trabajo, que concluirá en 9 meses y demandará una inversión de 576 mil pesos, también incluirá el diseño de un sistema de tratamiento de los desechos, de modo que se reduzca el impacto negativo en el nuevo sitio donde se emplazará el basural. 

Ayer, en una conferencia de prensa que se realizó en la sala A de la Casa de Gobierno, se difundieron los detalles sobre la investigación que harán los científicos del Conicet. Participaron de la exposición el ministro de Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya; el secretario de Estado de Recursos Naturales, Guillermo Coco, el subsecretario de Medio Ambiente, Julio Anguita; y el intendente de Aluminé, Andrés Méndez.

Méndez explicó que el vertedero municipal está ubicado en un sitio doblemente problemático: por un lado, ocupa tierras que le pertenecen a la Corporación Interestadual Pulmarí y, por otro, se encuentra demasiado próximo al río Ruca Choroi, lo que implica la contaminación del curso de agua. Añadió que, si bien existe un plan de contingencia del gobierno provincial para disminuir la contaminación del basural, la solución definitiva “es un camino que va a ser muy largo, porque no se relocaliza un basurero de la noche a la mañana”.

Explicó que no sólo se deben tomar en cuenta las variables ambientales sino también las “culturales y sociales” y recordó que hubo proyectos para trasladar el vertedero que fracasaron porque no se basaban en un estudio integral de la situación. “No queremos que el gobierno de la provincia vuelva a gastar dinero en algo que no nos sirva”, planteó.

Informó también que el convenio, que se suscribió el 22 de abril pasado, “tiene un valor total de 576 mil pesos, que en realidad se redondean en una suma que oscila el millón doscientos mil pesos porque, a iniciativa del secretario (Guillermo) Coco, se incorporaría equipamiento e infraestructura para manejar el residuo que actualmente estamos tirando”.

El estudio contemplará tanto las alternativas para el traslado del basural como las opciones de remediación del sitio donde hoy está asentado. Además, habrá un apartado con propuestas para el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en Aluminé que, entre otros puntos, comprenderá la separación en origen de los desechos y una reducción del volumen.

El asesoramiento técnico para el trabajo será aportado por especialistas del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma) del Centro Regional Universitario de Bariloche de la Universidad Nacional del Comahue.

Méndez afirmó que el acuerdo con el Conicet “es innovador” y, para el organismo nacional, se trata de “una experiencia piloto” en el país. Agregó que “estamos muy felices porque en un año y medio de gestión, con el gobierno provincial, hemos logrado firmar este convenio que en 20 años no se pudo firmar”.

“Tomar una decisión en el marco de la ciencia”

El ministro Bertoya explicó que la intención del gobierno provincial es que las propuestas para la reubicación del vertedero de Aluminé estén asentadas en bases científicas y “sacar este tema del debate político-ideológico”. Precisó que el objetivo es que “la comunidad de Aluminé pueda, como otras comunidades, tomar una decisión en el marco de la ciencia y no en el marco de una disputa política”.

Por su parte, Coco informó que, hasta tanto el estudio finalice, desde la provincia se está trabajando en un plan de contingencia “a corto plazo” que permite aminorar el impacto negativo del basural en su actual ubicación. Por eso, se proveyó al municipio de Aluminé de maquinaria y personal.

Señaló además que los proyectos ambientales “son estudios que no son sencillos de realizar y llevan su tiempo”, a lo que se suma que “después viene la ecuación económica”. Aclaró que el plano económico tiene que ver con “la sustentabilidad en el tiempo” de las soluciones, para que no se diluyan luego de que un organismo internacional de crédito retira su financiamiento.

Anguita, en tanto, expuso sobre los proyectos ambientales de tratamiento de residuos sólidos urbanos que se planea poner en marcha desde la provincia, con la colaboración del gobierno nacional. Mencionó que las localidades que se beneficiarán son Junín y San Martín de los Andes, Villa Pehuenia, Aluminé, Las Lajas, Loncopué y el área de la Confluencia (un proyecto que abarca a Neuquén capital, Plottier, Senillosa, Centenario, Vista Alegre, Cipolletti, Cinco Saltos).

Antecedentes

El vertedero de residuos sólidos de Aluminé está instalado desde hace 20 años sobre la margen norte del río Ruca Choroi y a 500 metros del río Aluminé, de donde la comunidad extrae el agua para su consumo. Los residuos son depositados a cielo abierto sobre una superficie de cinco hectáreas y se ha comprobado que existe contaminación tanto del suelo como del agua de la zona.

Además, el predio que ocupa el basural está dentro de un terreno de 50 mil hectáreas, que fue cedido por la provincia a la corporación interestadual Pulmarí. Ese organismo administra en total unas 110 mil hectáreas, con el propósito de impulsar el desarrollo económico de la región.

El año pasado, desde la dirección de la corporación Pulmarí se intimó al municipio de Aluminé a cerrar el vertedero para el 31 e octubre. Días antes de que concluyera el plazo, se logró la firma de un acta acuerdo entre los representantes de Pulmarí, la comuna y el gobierno provincial.

En el acta se fijó un nuevo plazo de seis meses, prorrogable por otros seis meses más, para definir la reubicación definitiva del basural y la remediación de la zona contaminada.