La presentación estuvo a cargo del equipo técnico y se realizó ante representantes de las organizaciones de productores que componen el espacio. Genética, comercialización y aumento de la productividad, son los principales ejes.

Días atrás se realizó una nueva reunión del Clúster Caprino del Centro Neuquino, en la cual el equipo técnico presentó los objetivos estratégicos y las líneas de acción para cada oportunidad comercial de los productos identificados como fibras, hilos, cueros y las carnes. La herramienta del Prosap cuenta con el impulso del Centro PyME-Adeneu y la participación de la subsecretaría de Producción, dependiente del ministerio de Producción y Turismo; el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el municipio de Zapala y organizaciones de productores.

Los aportes fueron realizados en el marco de la tercera etapa de formulación del Programa de Mejora Competitiva, que incluye la definición de las posibles líneas de trabajo. Las mismas serán priorizadas por el grupo impulsor del Clúster, lo cual permitirá dar paso a la definición de las ideas proyecto que serán financiadas para su concreción.

En etapas anteriores se definieron las diferentes oportunidades de mercado de cada producto, esto es fibras clasificadas, hilo, roving, fabricación de prendas, cueros, carne y genética. Para cada una de ellas se definieron objetivos estratégicos puntuales y líneas de acción para alcanzar dichos objetivos.

En el caso de la fibra clasificada, producto abordado desde el Programa Mohair, se aconsejó apuntar a la eficientización de la comercialización a través de la mejora de los procesos de venta, ya implementados en la presente temporada, con la incorporación de procedimientos y herramientas formales de venta. También se identificó la necesidad de difundir el producto a través de una página web que permite plasmar en un solo soporte la oferta de productos disponibles, con la intención de generar contacto con nuevos mercados a nivel internacional.

El equipo técnico apuntó como necesario aumentar la producción de fibras a través de la mejora genética, implementando acciones de inseminación artificial. De esta forma, se consolidará el Programa de Mejoramiento Genético Integral ya en ejecución, y abierto a la incorporación de productores participantes. A través de este aspecto se logrará mejorar el rendimiento de fibra por animal.

En cuanto a acciones tendientes a jerarquizar los productos locales, se considera conveniente obtener la certificación “verde” de las fibras para mejorar la cotización del roving en los mercados internacionales; avanzar en el agregado de valor en origen y crear prendas textiles que identifiquen a la zona a nivel nacional. Asimismo, se propone alcanzar acuerdos comerciales con curtiembres para la comercialización de los cueros.

Respecto de la producción de carne, se prevé avanzar en el engorde de chivitos de refugo y de cola, con lo cual se incentivará a jóvenes para la generación de emprendimientos que contemplen el engorde animal. Para la comercialización del producto se apuntará a la venta conjunta y con destino a la región del Alto Valle y zona sur de Neuquén.

En busca de la mejora continua de la calidad del hilo y sus subproductos, se profundizará la capacitación y asistencia técnica en los detalles de la industria textil, como así también se analizará la incorporación de equipamiento que permita lograr productos cada vez con mayor calidad.

Un aspecto transversal a todos los productos del Clúster es trabajar en la trazabilidad de los mismos, de manera de registrar origen, materia prima, terminado y destino de comercialización.

En los próximos días el equipo técnico avanzará en la formulación de las ideas proyectos que luego serán presentadas a las autoridades de las instituciones participantes y de las organizaciones de productores para que sean priorizadas por el conjunto.

En la actualidad la Planta de Procesamiento de la Zona Centro, ubicada en Zapala, permitió capacitar a las organizaciones de productores en la fabricación de hilo, fieltros y demás sub productos a partir de la fibra natural. Desde el Centro PyME-Adeneu se financiaron los gastos operativos correspondientes al primer año de funcionamiento y la inversión en la maquinaria, entre otras inversiones menores. Además, se contrató una ingeniera textil, quien organiza, planifica y realiza un seguimiento del proceso de producción en la planta. El trabajo realizado en Zapala contó con la experiencia previa de la instalación de la planta de mini mills en Chos Malal, a partir de la cual se sortearon algunas dificultades y se mejoró la dinámica de trabajo.