El Centro de Atención a la Víctima asistirá a testigos en el segundo juicio a represores

febrero 13, 2012

Profesionales provinciales del ministerio de Gobierno, Educación y Justicia elaboraron un protocolo inédito en el país de asistencia a víctimas y testigos de delitos de lesa humanidad. El documento será aplicado durante el segundo tramo del juicio a represores que se realizará este año en Neuquén.

Integrantes del Centro de Atención a la Víctima (CAVD), dependiente del ministerio de Gobierno, Educación y Justicia a cargo de Zulma Reina, elaboraron el primer protocolo de actuación de la Argentina sobre asistencia a víctimas y testigos de delitos de lesa humanidad ocurridos durante la última dictadura militar.

El trabajo se inició en mayo del año pasado tras una convocatoria del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Neuquén a la titular del CAVD, Silvia Alonso, con el objetivo de aplicarlo en el segundo tramo del juicio por violaciones a los derechos humanos en Neuquén durante la dictadura, donde se juzgará a 25 acusados pertenecientes al Ejército, Gendarmería, Policía Federal, policías de Neuquén y Río Negro e integrantes de servicios de Inteligencia. El comienzo de esta segunda etapa está previsto para el próximo 7 de marzo.

Este protocolo de atención es el primero a nivel nacional, contempla la intervención y asistencia a víctimas y testigos en las tres etapas que involucra el juicio; antes, durante y después de la declaración. Para formalizar y plasmar el procedimiento por escrito, los profesionales del centro apelaron a capacitaciones internas y un fuerte trabajo en equipo.

“Esto no se ha hecho en ningún lugar, de hecho en Argentina somos pioneros. La tarea demandó mucho trabajo interno para aunar conceptos y definir criterios, por la simple razón de que uno trabaja también desde lo subjetivo. Fue una gran tarea de acuerdos ideológicos para afinar la terminología, porque en este proceso nos encontramos con una diversidad enorme de situaciones”, explicó la licenciada Alonso. “No es lo mismo ser testigos de cargo, donde hay personas sobrevivientes y/o testigos de delitos de lesa humanidad, que aquellos que aportarán testimonios secundarios”, ejemplificó.

Según la directora del CAVD, el desarrollo del protocolo contó con rigor científico y condiciones de dedicación exclusiva, con el agregado de la calidad personal y profesional de quienes trabajaron en él.

El protocolo en pasos

Su realización llevó aproximadamente siete meses de trabajo que se iniciaron en mayo del año pasado. En julio pasado, personal del CAVD viajó a Buenos Aires para presentar el anteproyecto y explicitar las etapas que buscaban cumplir en la asistencia a personas. Hacia agosto formalizaron una versión más completa y la presentaron en delegaciones del interior, hasta completar su desarrollo definitivo a fines del 2011.

La aplicación del protocolo consistió, primero, en el contacto con los testigos y el ofrecimiento de asistencia. Con ese objetivo, desde el CAVD se realizó una convocatoria, que tuvo un alto nivel de respuesta. La función de esas entrevistas fue comunicar los detalles del juicio. “Se trata de la parte técnica, donde los abogados incluso nos convertimos también en una suerte de psicólogos haciendo este trabajo”, observó la abogada del Centro Flavia Molli.

En un principio se generaron situaciones de incertidumbre por las posibles reacciones y condiciones de recepción. Pero ya en el trabajo descubrieron que la actitud común fue de apertura y accesibilidad.

Mirar hacia delante, el trabajo del CAVD

Al Centro de Atención a la Víctima del Delito le incumben hasta la fecha cuatro áreas de acción: catástrofe, trata de personas y laboral, lesa humanidad y víctimas del delito. Desde su Dirección actualmente se considera la idea de incluir la desaparición y extravío de personas como nueva problemática para profundizar y protocolizar.