Se trata de una estrategia de control complementaria a la aplicación de plaguicidas que se realiza en algunos campos de la provincia. El producto es importado de Estados Unidos.

 

En el marco del Programa Provincial de Monitoreo y Control de Tucura, la subsecretaría de Producción, a través de la dirección de Sanidad Vegetal, distribuyó dosis del controlador biológico Paranosema locustae a productores ganaderos de la provincia.

El control biológico se viene realizando en parcelas de distintas zonas en forma complementaria al control químico. Se trata de una estrategia que se aplica en la provincia desde la década del 90 y que desde 2014 se implementa bajo la supervisión de la subsecretaría de Producción.

En esta temporada 2017/18, productores ganaderos de Junín de los Andes, Aluminé, Zapala y Loncopué solicitaron la colaboración para la importación del producto, que se produce en un laboratorio de Estados Unidos.

El controlador biológico infecta a las tucuras y hace que con el tiempo sus poblaciones se reduzcan y no causen un daño importante en las pasturas. Es inocuo para los animales y las personas, y al perdurar en el ambiente, es una estrategia sustentable desde todo punto de vista.

En esta oportunidad, ocho productores adquirieron producto suficiente para la aplicación en 300 hectáreas de pastizales de sus campos, mientras que la provincia también hizo lo propio para la aplicación en otras áreas donde cause problemas la plaga. Esta acción tiene como objetivo reforzar la aplicación realizada en temporadas anteriores en 1.300 hectáreas de mallines.

Se trata de un trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado provincial en el que se comparten el costo del producto y las gestiones de importación, autorización del ministerio de Ambiente, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), y cuarentena del controlador biológico.