Señor presidente del BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior), amigo,  licenciado Mauro Alem, y a los demás funcionarios de la comitiva que lo acompañan; señores ministros, diputados provinciales; señor presidente del Banco Provincia del Neuquén (Omar Gutiérrez); a los señores de la prensa, a los empresarios aquí presentes, a las fuerzas del trabajo y de la producción:

Realmente es un honor recibirlos en la provincia del Neuquén y recibir al presidente del BICE con esa vocación de construir el federalismo hacia el interior, a partir de una convicción profunda que además la acompaña con el hecho de haber nacido en el interior.

Creo que es importante que los argentinos podamos construir un país distinto. Y la única manera de hacerlo es trabajando y articulando lo público y lo privado. Por eso, yo quiero sumar algunas reflexiones a las ya vertidas por Omar (Gutiérrez),  por el licenciado (Mauro) Alem y por el ministro (de Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya). Es en el sentido de que los argentinos tenemos que encaminarnos a un proyecto de desarrollo donde lo público y lo privado trabajen en armonía. Es imprescindible que la actividad privada encuentre canales y resortes de apoyo para el desarrollo de la provincia y de las provincias de Argentina.

Nosotros tenemos grandes potencialidades. Neuquén es una provincia fundamentalmente energética. El gas y el petróleo son nuestro fuerte. Abastecemos el 50 por ciento de la energía hidroeléctrica al país, el 51 por ciento del gas, el 25 por ciento del petróleo. Pero necesitamos, a partir de esas fortalezas, diversificar nuestra actividad industrial, comercial y productiva en base al turismo, la forestación, la minería, el conocimiento y las infotecnologías.

Tratar de construir una sociedad donde el Estado no sea tan imprescindible. Hoy, el territorio neuquino depende del Estado provincial y de los Estados municipales. La fuente de trabajo, básicamente, el ciudadano la busca en el estado provincial y en los estados municipales, también en el estado nacional.

Entonces, es lo que decía Leandro (Bertoya), en el sentido de buscar en el empresariado privado la fortaleza de la provincia de Neuquén. La fortaleza de maximizar nuestras potencialidades es fundamental. Nosotros necesitamos una gran estructura de empresarios que apuesten a la provincia y, por supuesto, que asuman los riesgos. Y el estado tiene la obligación de darles previsibilidad, de darles confianza, darles seguridades, garantías y estabilidad: política, fiscal y financiera.

Por supuesto, estas herramientas financieras, estas herramientas bancarias son fundamentales para contar con el capital de trabajo, las posibilidades de equiparse y de incorporar tecnología. Por eso, agradecemos que, en estos pocos meses de gestión, se hayan volcado hacia el interior y que estén presentes hoy en la ciudad de Neuquén, previo paso por la ciudad de Bariloche medio de obligados. Les agradecemos profundamente que podamos articular estas acciones.

Nosotros, al Banco Provincia del Neuquén, lo queremos fuerte. Es un banco que el año pasado dio más de 20 millones de pesos de ganancias y este año va a superar los 30 millones de pesos de ganancias. Es un banco sólido. (Quiero) reconocerle a su directorio, a su presidente, a sus trabajadores, el hecho de articular un banco como herramienta al servicio de la producción no al servicio de la política donde no recibe el llamado del gobierno provincial y direccionar los créditos sin que los créditos están direccionados en función de las reales necesidades de los trabajadores y de los empresarios de la provincia.

Entonces creo que estas herramientas que podemos construir le tienen que dar al empresariado neuquino la tranquilidad que se pueda desarrollar en un ámbito de transparencia y de claridad, de reglas de juegos absolutamente estables y transparentes.

Nosotros queremos construir un Neuquén distinto, por supuesto donde el vínculo con Nación es fundamental pero también el vínculo con los municipios hacia el interior también es la única garantía de darle grandeza y descentralizar la riqueza hacia la cordillera, nosotros tenemos 10 pasos fronterizos, los pasos fronterizos más bajos en el límite con Chile. Nosotros tenemos con Chile la segunda frontera en extensión en el mundo, la más importante es la de Rusia y China y la segunda la que compartimos con Chile, 5500 kilómetros.

Nosotros somos una provincia chica con 600 mil habitantes, en el mismo ámbito geográfico en Chile tenemos más de 5 millones de habitantes, nosotros creemos que esa integración regional con el hermano pueblo de Chile y con las provincias en nuestra región son fundamentales si eso solamente lo pueden hacer en la cultura, el deporte, el comercio, el trabajo, la producción, toda la fuerza que le ponga el Estado tiene sentido en la medida en que vaya acompañada de todos estos sectores, que permiten la verdadera integración y la genuina integración entre los pueblos.

Demás está decirles que esta es la casa de ustedes que serán siempre bienvenidos. Que esperamos que esta sea la puerta y el primer desafío que juntos afrontamos en beneficio de la provincia del Neuquén, en beneficio de sus empresarios, su pequeña y mediana empresas.

Y a los empresarios transmitirles el mismo mensaje que transmitió Leandro (Bertoya), necesitamos esta interacción entre el Estado, los empresarios, los trabajadores para poder construir el Neuquén fuerte que todos queremos.

Mucho se le pide al Estado, casi todo se le pide al Estado y creo que en este sentido tenemos que ir cambiando este paradigma que hay en Argentina. Nosotros creemos que el Estado tiene mucho para dar, pero son momentos difíciles, momentos de crisis. Es difícil entender las crisis, es difícil creer en las crisis.

Las crisis están, están instaladas; mis adversarios políticos, tanto de mi propio partido, como adversarios de otros partidos políticos minimizan la crisis. Creen que la crisis es algo secundario. Creen que la crisis del 2001, la crisis internacional del 2008 son excusas, quizás para explicar desde el gobierno las dificultades, lo que significa administrar.

Pero nada más real que las crisis, y nada más real que las crisis -como decía mi padre Elías- hay que llevárselas por delante. Y la única manera de llevárselas por delante es apastando al futuro, apostando al crecimiento, apostando al progreso,  apostando a generar variables micro y macro económicas que hagan posible el despegue, y que hagan posible desarrollo.

Estoy seguro que el año 2010 va a ser un año de desafíos, de realizaciones, de concreciones. Nosotros tenemos grandes anhelos: Chihuido sobre el río Neuquén en una inversión de 1.500 millones de dólares, grandes inversiones productivas, de riego, seguramente en Mari Menuco y en zonas -de la provincia- turísticas encontrar grandes desarrollos, que tengan que ver con hosterías, con cabañas, con hoteles, con emprendimientos inmobiliarios.

Estamos en la senda, estamos en el camino, y necesitamos allí generar las oportunidades para que los empresarios privados encuentren las oportunidades de multiplicar sus recursos, de multiplicar sus ganancias, de multiplicar su capital. Y de esa manera multiplicar las fuentes de trabajo, que necesitamos para miles y miles de trabajadores, y de jóvenes que se incorporan al mercado laboral.

En este sentido  seguiremos trabajando. Y de cara al bicentenario que lo tenemos muy próximo, ya en pocos días empezamos el año del bicentenario. Los neuquinos queremos sumarnos al resto de la República como provincia nueva para que de una vez y para siempre se levante sobre la faz de la tierra una nueva y gloriosa Nación. Muchísimas gracias.