Muchas gracias por esta invitación. Muchas gracias a los concesionarios, a la UTE (Unión Transitoria de Empresas) que conforman las cuatro empresas. También en mi persona va el agradecimiento por esta reunión a todos los que han trabajado para esta recepción, a todos los que han organizado esta reunión tan importante que pone de manifiesto las riquezas de la provincia de Neuquén y los recursos naturales de su subsuelo. Muchas gracias por la presencia a los funcionarios provinciales, al intendente de Añelo (Jacinto Hernández), a los trabajadores de las empresas productoras, subcontratistas, técnicos y profesionales. Básicamente nuestro reconocimiento al trabajo creativo y de desafío de todos y de cada uno de ustedes.Y un reconocimiento especial a dos personas que voy a recordar en este momento, que dejaron una impronta importante en mi vida. Por un lado, al `Cachorro´ Lamas, de la empresa (Víctor) Contreras, que fue entrenador mío en épocas del rugby. Ese año salimos campeones del club y en nosotros, en todos los que tuvimos la oportunidad de tenerlo como entrenador, grabó el coraje, la decisión, el empuje, la fuerza y la decisión de ir siempre para adelante. Por otro lado, y es una gran satisfacción, al ingeniero que trabaja con la empresa Total, Guillermo Mendía. Fue un compañero también y su madre fue profesora de matemáticas mía. Una persona no solamente noble como profesora sino fundamentalmente de una gran nobleza como ser humano.

Con todas esas emociones, hoy recorrer el suelo neuquino y estar viendo la tarea que se está haciendo con tanto esfuerzo, con tanto trabajo, con tanta dedicación, con tanta responsabilidad, pone de manifiesto que aquí hay una generación de neuquinos, nativos y por adopción, que quieren que la provincia de Neuquén tenga un derrotero de progreso, de crecimiento, de trabajo. Y esa decisión tiene que ver con la historia del petróleo en la provincia de Neuquén.

En Comodoro Rivadavia se descubrió el petróleo un par de años antes que en la provincia de Neuquén, en 1916. Pero fue obra de la casualidad: se estaba buscando agua y se encontró petróleo, por esos designios de la vida y del destino. Pero, en 1918, en la provincia de Neuquén, se encuentra petróleo como producto del estudio, como producto del trabajo, y también del coraje y de la voluntad inquebrantable de encontrarlo. Y digo esto porque quiero rendir hoy un homenaje a esos hombres que en el pozo Nº 1, en Plaza Huincul, y teniendo como antecedente los estudios geológicos, previeron que en el ala oriental del geosinclinal andino había conclusiones geológicas que permitían inferir la existencia de hidrocarburos desde Malargüe hasta el río Limay.

Con la decisión inquebrantable de los que fueron con el equipo `Patria´ a perforar ese pozo Nº 1, se puso en marcha la historia del petróleo y del gas en la provincia de Neuquén. El equipo `Patria´, que estaba al mando del ingeniero Enrique Cánepa, había llegado a una profundidad donde esperaban desde Buenos Aires que estuviera la respuesta positiva. Y esa respuesta positiva no llegó a los 500 y tantos metros de profundidad. Entonces ordenaron desde Buenos Aires parar con los trabajos de perforación.

La paga de los trabajadores que estaban allí se hacía desde el tren. Se tiraba en un saco de cuero los salarios y los jornales de esos los trabajadores. Pero, cuando se dio la orden de parar y suspender los trabajos, la paga no siguió viniendo. Fueron tres meses en que el ingeniero Enrique Cánepa, con patriotismo, con dedicación, con esfuerzo, sin paga, y todos los hombres que lo acompañaban decidieron seguir trabajando por que sabían que el petróleo estaba ahí.

Y, en octubre de ese año, encontraron el petróleo y tuvieron la satisfacción de haberlo hecho no solamente por los estudios geológicos, no solamente por las decisiones quizás centrales desde Buenos Aires, sino que lo encontraron porque ellos quisieron, porque tuvieron la voluntad firme, férrea, inquebrantable e insobornable, de encontrar el recurso y traer esa riqueza a la Patagonia, a la provincia de Neuquén, a sus generaciones y a las futuras generaciones.

Y traigo a colación esta historia, que está grabada con letras de bronce en la historia de la provincia de Neuquén, porque vivimos circunstancias parecidas, donde tenemos que tener la inquebrantable voluntad de ir a buscar la riqueza, los recursos naturales, generar fuentes de trabajo y poner en producción todos los recursos que tiene la república para darle un destino de dignidad, de progreso y de grandeza a todas la familias de Argentina. Y en este sentido, no sólo hay que trabajar con dedicación, con responsabilidad, con esfuerzo y patriotismo, sino que hay que hacerlo con creatividad y con inteligencia.

Ayer tuvimos una reunión de gobernadores de las provincias productoras de la Ofephi (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos), una reunión más. Una reunión importante que se va a repetir con autoridades del gobierno nacional el día martes. Queremos una vez más llevarle al gobierno nacional la vocación de las provincias productoras y la provincia de Neuquén de acompañar el desarrollo de la república, la industrialización de la república, la salida de la crisis del 2001 con toda la solidaridad de todos los sectores. Pero sin petróleo y sin gas es imposible construir una Nación soberana, es imposible tener decisiones porque hay que importar esos recursos que no se los produce en el territorio propio. Y para hacer sostenible la actividad es fundamental tener una estrategia a mediano y a largo plazo. Hace muchos años que estamos esperando una estrategia de mediano y largo plazo. No podemos quedarnos con la coyuntura de salir de la crisis del 2001. Necesitamos que se desarrolle una política de Estado adecuada para que recursos naturales que no son renovables tengan una proyección en sus reservas en un horizonte de tiempo que sea adecuado para hacer esa política de mediano y largo plazo.
Hoy, el pozo que se está inaugurando abastece el 1 por ciento de la producción del país.

Fíjense lo importante que es la producción de este pozo, mientras que en esta planta está el 10 por ciento de la producción del país. En la planta de Aguada San Roque que ustedes también operan. Neuquén produce el 51 por ciento del gas que produce el país. Neuquén consume sólo el 1 por ciento de la producción. Entonces, nosotros sostenemos que las provincias productoras, por ser productoras, por ser propietarias del recurso, por no tener que tener gasoductos para transportarlo hacia nuestros domicilios, tenemos que tener un precio preferencial, una tarifa preferencial en los domicilios.

Pero el gas y el petróleo de todos los neuquinos tiene que tener un precio adecuado, razonable, justo y equitativo, equilibrado, que permita sostener la actividad, que permita defender las fuentes de trabajo de miles y miles de trabajadores, que son miles de familias, de trabajos directos e indirectos. No hay ninguna posibilidad de desarrollar una economía de los hidrocarburos sustentable y sostenible en el tiempo sino es en base a un régimen de precios de tarifas y de valores en boca de pozo que sean adecuados, justos, equitativos y razonables; que contemplen este agotamiento de un recurso no renovable y que permitan además que esa renta diversifique la actividad sobre el suelo de la riqueza que se extrae definitivamente y para siempre del subsuelo.

Vamos a seguir llevando este mensaje a las autoridades nacionales todas las veces que sea necesario, para que comprendan que esta actividad, que requiere de un gran esfuerzo como ustedes lo vieron hoy en el terreno, que requiere de grandes inversiones y que tiene un recurso que se agota, necesita decisiones acertadas, decisiones adecuadas, coherentes, decisiones que no pueden ser improvisadas para el mientras tanto. Vivimos con una política y una estrategia de coyuntura; requerimos y necesitamos una política y una estrategia estructural para esta actividad.

Y para ello es necesario tener un sendero de precios que vaya sincerando y actualizando los valores, los precios, los valores de boca de pozo, las tarifas. Teniendo en cuenta, por supuesto, el tema de la equidad social. Que no nos vengan a hablar a nosotros de justicia social, cuando la ejercemos compartiendo solidariamente nuestros recursos con el resto de la república. Pero entendemos que, con ese principio de equidad social sostenido, podemos tener una política adecuada también de precios y tarifas para toda la industria, para todos los sectores, para el GNC (Gas Natural Comprimido) y para todos los sectores consumidores residenciales, contemplando las necesidades de aquellos que menos tienen.
Pero sabiendo que, si el gas tiene un precio razonable, equitativo y justo en toda la república, los neuquinos vamos a tener posibilidades de desarrollo y vamos a tener también posibilidades de contar en nuestra tesorería con los recursos necesarios para sostener la salud, la educación, la seguridad, la justicia y el desarrollo de nuestra economía.

Y no existe esa política sustentable, sostenible en el tiempo, con los hidrocarburos. Y yo lo he dicho ayer, y no me gusta hablar de hipótesis, pero lo que va a suceder es que la actividad se va a seguir cayendo y, tarde o temprano, los argentinos van a tener que importar el gas y el petróleo que generosamente las provincias productoras están entregando al cuerpo de la república. Y entonces vamos a tener que pagar el valor de importación más los costos de importación a valor pleno.

Nosotros no estamos pidiendo un horizonte de precios iguales a los valores internacionales, o los valores del Mercosur, o los valores de los países vecinos, estamos pidiendo, con justicia, un camino y un sendero de precios adecuado que en el tiempo vaya corrigiendo la injusta o el injusto tratamiento a las provincias productoras y a la provincia del Neuquén, como provincias que están enviando por los ductos su gas, su petróleo, su energía y, como decía Marcelo Berbel, también hay un ducto que lleva el sudor de todos los neuquinos.

Entonces, queremos justicia, queremos un trato equitativo y razonable. Vamos a hablar en todos los foros y en todos los ámbitos que sea necesario. No vamos a cortar el vínculo del diálogo ni de la discusión, pero los tiempos se acortan, las necesidades son crecientes y la inversión solamente se va hacer si hay certezas, si hay precisiones, si hay, repito, una política de mediano y de largo plazo que sea adecuada y que contemple todos los aspectos que tienen que ver con nuestra realidad.

Y esta reunión, esta visita al terreno y al campo de trabajo, es para nosotros como la sabia que nutre el espíritu, que nutre el corazón y que nutre el intelecto de la fuerza necesaria para defender en la república lo que no debe ocurrir y lo que no debió ocurrir en 1918, cuando el ingeniero (Enrique Pedro) Cánepa tuvo que decidir por sí solo continuar las tareas, porque él sabía que ahí estaban los recursos naturales.

Queremos lograr la compresión de quienes tienen que dirigir los destinos de la República. Tienen que entender nuestro razonamiento, tienen que entender nuestro fundamento. Estamos seguros que lo van a entender. Y, si no lo entienden, haremos como el ingeniero (Enrique Pedro) Cánepa y la gente que lo siguió.

Tendremos que hacer solos el derrotero y el camino, porque tenemos fe y confianza en que tenemos los recursos naturales allí, que tenemos la riqueza en el subsuelo y que fundamentalmente tenemos sobre el suelo el coraje de hombres y mujeres de la Patagonia, de la provincia del Neuquén, que están dispuestos a trabajar responsablemente para construir la Nación justa, la Nación soberana, la Nación próspera, la Nación democrática que todos nos merecemos.

Nadie es dueño de la verdad. Tampoco nos creemos dueños de la verdad. Pero estamos seguros que trabajando y hablando con claridad, y poniendo todo sobre la mesa, podemos encontrar esa verdad de la cual solamente Dios es poseedor. Y le pedimos a Dios que ilumine con suficiente sabiduría, con suficiente inteligencia, a todos los que nos toca gobernar, desde la presidenta de la Nación (Cristina Fernández de Kirchner) y sus funcionarios a nosotros, como gobernantes de una provincia, y por supuesto a todos los que tenemos que tomar decisiones en tiempos difíciles.

Los tiempos difíciles que nos tocan vivir solamente se resuelven con fe, con coraje, con decisión y con mucho trabajo. Muchísimas gracias.