Bueno, solo quiero expresar unas pocas palabras para significar este importante evento, creo que con estas cuatro ambulancias completamos, en estos dos años y dos meses, la entrega de sesenta y seis ambulancias. Yo digo que no debe haber ninguna provincia que pueda decir esto, ni siquiera las grandes, ni Santa Fe, ni Buenos Aires o Córdoba pueden mostrar esta respuesta que se ha dado por parte de la provincia, por parte de la sociedad neuquina de equipar hospitales, centros de salud, y otros veinte equipos más, así que en total son ochenta y seis vehículos para salud. También se han incorporado recursos humanos y vamos a seguir incorporando. Hoy estábamos hablando de Plottier y ver en qué momento, mañana en el aniversario de Plottier, vamos a decir en qué mes vamos a estar inaugurando el hospital. Hoy llegaron dos camiones con equipamiento para el hospital y creo que estamos muy cerquita de lograr el objetivo. Recién le comentaba a la directora del hospital de Villa la Angostura que ojalá podamos entregar rápidamente esta obra. Una obra maravillosa. En Piedra del Águila vamos a estar en diez días, vamos a recorrer las obras que se están terminando, ya casi están terminadas, así que bueno, todas la obras de infraestructura que se han ido haciendo en la provincia.

Y esta entrega de ambulancias también, le recordaba a Flavio (Urrutia) recién, promesa cumplida, tratando de cumplir con todo lo que nos hemos comprometido y lo hacíamos con fundamento, sabiendo que teníamos los recursos de las renegociaciones hidrocarburíferas disponibles para este equipamiento. Y me alegro de que en este ámbito cordial, este ámbito que tiene que ver con mejorar la calidad de vida de los habitantes, poder estar presente con todos ustedes que asumen la responsabilidad en el lugar frente a la gente, intendentes, directores de hospitales, todo lo que tiene que ver con los conductores, los choferes, sé que se inician esta semana los cursos de conducción. Uno dice -bueno, pero ¿qué más hay por aprender? Todos los días hay para aprender en todos los temas. Y también en conducción. Sobre todo con las velocidades, todo lo que tiene que ver con la responsabilidad que tenemos que tener con los bienes públicos. Nos sonreímos con el jefe porque a veces hay que delimitar exactamente el momento en que hay que andar rápido. Y esa es la excepción, la regla general es que hay que andar a una velocidad normal, entre 80 y 100 kilómetros, la excepción es la velocidad límite porque uno tiene que salvar una vida, pero si ya el evento ocurrió no tiene sentido sumarle al accidente otro accidente. Entonces digo que hay que ser prudente.

Y hablando de prudencia, ayer ocurrieron hechos que merecen una reflexión, yo recién lo hablaba con los periodistas. En primer lugar, una reflexión a los organizadores: ¿Por qué el horario nocturno? ¿Por qué a las 20 o 20.30 horas? Preferimos que esos actos se hagan a la luz del día, porque nos ahorramos un montón de problemas, y facilitan la seriedad de las tareas de control. Ahora, resulta que los organizadores o algunos de ellos, le echan la culpa al gobierno de los desmanes y los hechos de violencia, esto es extraordinario. Entonces creo que tenemos que ser cuidadosos y responsables todos en la democracia. Y les decía yo a los periodista que en la democracia hay lugar para el tolerante, para el respeto, para los disensos, para mayorías, minorías, pero para lo que no hay lugar es para los violentos, los intolerantes, no hay lugar para la violencia y la intolerancia.  Y ayer había 206 efectivos policiales. Y dicen ¿pero cómo 200 efectivos no pudieron controlar? ¿Cómo hace uno para controlar a 40 o 50 encapuchados decididos a la violencia? Y que además se escondían en la muchedumbre, en la multitud pacífica que se expresaba. Cuatro  o cinco mil personas expresándose pacíficamente, porque eran cinco o seis cuadras de manifestantes, ¿no?, mil personas por cuadra aproximadamente, una cifra importantísima. Y cuarenta o cincuenta encapuchados que entraban a la muchedumbre, a la multitud y volvían a esconderse. ¿Cómo hace la policía para evitar que se rompa una vidriera o que se provoque alguna lesión? De todas maneras, hubo como 16 o 17 detenidos. Entre ellos algunos dirigentes sindicales, entre ellos algunos menores de edad, sorprendería saber la edad de algunos de ellos, que -por supuesto- como menores fueron rápidamente liberados.

Pero la pregunta mía es esta: ¿podemos construir una sociedad? Sí, ayer era el día de la memoria, de la memoria de defender el estado de derecho, la democracia, la paz, los derechos humanos, la libertad, la integridad física. Ahora, hay cincuenta personas que decidieron ayer empañar este día de la memoria con hechos de violencia. Bueno, merece nuestro más absoluto y categórico, formal, serio y contundente rechazo y repudio. No solamente a los que actuaron, sino a los instigadores, a los cómplices, a los encubridores y a los que organizaron a estos cincuenta encapuchados para actuar de esta manera.

Ya lo habían hecho el año pasado. El año pasado dañaron las instalaciones del Ejército y estuvimos un año reparándolas. ¿Saben quién las reparo? El Ejército, pero fundamentalmente la provincia, con recursos de la provincia. ¿De quienes son los recursos? De la sociedad, del pueblo. Entonces me parece que tendríamos que destinar energías y recursos, a las cosas que tenemos que destinar.

Nos reclaman mantenimiento escolar y nos reclaman transporte escolar. Bueno, estos recursos que estos violentos le sacan al Estado  los tenemos que sacar de partidas que por ahí están destinadas a comprar medicamentos. Entonces, creo que es un momento para reflexionar en donde yo rescato también en forma clara, precisa y contundente el accionar policial bajo la conducción del secretario de Seguridad (Guillermo Pellini).

Si no hubiera estado presente la policía ayer con su profesionalismo, responsabilidad, seriedad, prudencia, ¿qué hubiera pasado? Se los preguntaba yo a los periodistas: ¿qué hubiera pasado? Así que rescato el accionar, que es nuestra obligación, por otra parte. Es la obligación del Estado. No fue posible evitar roturas, desmanes,  destrozos, hurtos y robos. Robos, hay diferencia entre el hurto y el robo. El robo es cuando se hace con uso de la fuerza ilegítima y de la violencia.

Es un llamado de atención. En primer lugar, reflexión a los organizadores. La próxima vez, organicen este tipos de actos de día. Y una reflexión a los violentos: vamos a seguir convencidos de que en esta democracia no hay lugar para los violentos y vamos a hacer uso de la fuerza pública legítima para que no haya ejercicio de la violencia. Y en tercer lugar, rescatar y destacar el accionar de la policía´. Reconocérselos porque además ellos exponen su seguridad física y su vida frente a violentos que andaban con no sólo piedras sino morteros y bombas molotov.

Cuando alguien dijo que demasiada presencia policial era una provocación, como puede la presencia policial una provocación, es garantía de seguridad. Se nos pide presencia policial en la calle pero cuando hay presencia policial en la calle dicen que es provocación. ¿Provocación ante quién? ¿Ante encapuchados? ¿Con bombas molotov, con morteros? ¿Con piedras, con mochilas?

Entonces creo que tenemos que poner las cosas en su lugar. El Estado va a garantizar la tranquilidad y la seguridad. Y a los ciudadanos que tuvieron que soportar estoicamente ayer, los propietarios, los vecinos, soportar este estoicamente este ejercicio de la violencia llevarles nuestra solidaridad y la certeza que deben tener de que el Estado va a estar siempre presente y que nos tienen que ayudar y colaborar para desenmascarar a estos responsables de la violencia que no actúan solos, tienen también personeros, representantes, defensores, dirigentes que los alientan. La sociedad sabe y no se equivoca elegir quien está por los derechos humanos y quien está por la violación de los derechos humanos. Ayer este grupo de inadaptados violó todos los derechos humanos y gracias a Dios que no tuvimos que lamentar ningún herido grave y ningún muerto porque entonces el día de la memoria hubiera estado empañado por gente que no entiende lo que es el Estado de derecho, que no entiende lo que es la democracia, gente que no entiende lo que son los derechos humanos. Si lo entienden los miles de manifestantes que estaban expresándose pacíficamente. Esta minoría violenta tiene que recibir el repudio de todos, también de los organizadores de la marcha de ayer. Muchísimas gracias.