Después de todas estas presentaciones, de las palabras de Cecilia (Tamburini- subsecretaria de Salud), de las palabras de Rubén (Butigué, ministro de Salud de la provincia), las palabras que vienen desde la historia de Felipe Sapag, las palabras se ustedes, quiero sumarme a este homenaje, quiero hacerlo simple. Llevamos cuatro horas muy agradables reunidos aquí, en una reunión que significa un reconocimiento, que significa una actitud de gratitud.

Agradecer por esto que decía Cecilia, por un trabajo cotidiano, un trabajo que es de lunes a lunes. La salud exige esta tarea y ustedes, los 6200 agentes, las 6200 personas que integran el sistema de salud son los que tienen sobre sus espaldas esta tremenda responsabilidad que hacen con cariño, con amor y con compromiso.

Por eso me quiero sumar a esta fiesta especialmente en este fin de año, empezamos el mes de diciembre, es bueno cuando termina un año hacer un balance de gestión, y para hacer una proyección hacia adelante del porvenir, de los tiempos que están por venir.

Yo quiero decirles que en el presupuesto del 2013 hemos incorporado una cifra para el ministerio que comparada con la del año 2012 es significativamente mayor. En el ministerio en 2012 teníamos 1.155 millones, en el 2013 van a ser 1.613 millones, lo que significa un 41 por ciento de aumento en las partidas presupuestarias. Esto nos lleva a que durante el año 2013, por habitante la inversión en salud en la provincia de Neuquén va a ser de 3.080 pesos por habitante, la cual es la cifra más alta de las provincias hermanas.

Esto representa un enorme esfuerzo de toda la sociedad neuquina; es un enorme esfuerzo de los contribuyentes que también se hace en educación. En educación estamos también en la vanguardia, va a ser un presupuesto el año que viene de 22 mil pesos por año por alumno en el orden de los 6500 pesos por habitante, también la inversión más alta de la República, y digo que está bien dicho inversión porque educación, salud, seguridad, representan las inversiones más importantes que tiene que hacer una sociedad para mejorar la calidad de vida.

Yo no quiero abundar en detalles pero si homenajear al médico en su día, recordar a ese médico cubano en cuyo honor se estableció este día, quien descubrió el origen de la fiebre amarrilla y tardó 20 años en ser reconocido por su esfuerzo científico. Y en el reconocer todo el esfuerzo de los médicos, de los científicos, de los investigadores, de todos aquellos que lo fueron, los que los son y los que los serán en una profesión tan noble como es la medicina.

También un homenaje a Gregorio Álvarez, primer maestro patagónico y también médico neuquino prestigioso y que dejo una huella imborrable en la historia de la provincia del Neuquén.

Y también hacerle un homenaje a todo el sistema público de Salud, a todos los médicos que trabajan en la provincia del Neuquén, a los que están en la actividad pública, a los que están en la actividad privada, a todos los auxiliares y ayudantes de los médicos, a los enfermeros, a los administrativos, a todos los que trabajan para que sea posible este presente de la provincia del Neuquén; tan diferente al que señalaba Felipe Sapag en ese año 63 cuándo pronunciaba su discurso, que le tocaba enfrentar una provincia donde lo único que podía gobernar era el desierto porque ni las aguas nos pertenecían.

Tenemos un presente de desafíos. Yo estoy seguro y lo digo siempre que los mejores días de la provincia del Neuquén son los días que están por venir. Esos días que están por venir encuentran a los neuquinos, nos encuentran con un Dios y una naturaleza que nos ha prodigado recursos inimaginables, que nos permiten mirar hacia delante con mucho optimismo y con mucha seriedad; recursos que el subsuelo y el sub subsuelo nos permiten generar progreso. La única manera de sostener el progreso social es también con desarrollo, desarrollo personal, desarrollo espiritual y también con desarrollo material. Necesitamos poner en valor nuestros recursos, nuestras riquezas para generar los ingresos que permitan sostener y mejorar todo lo que se ha logrado.

Tenemos un punto de llegada que es el que ustedes hoy mostraban desde testimonios de grandeza y de conductas ejemplares, pero este punto de llegada de hoy significa un punto de partida para nuevos logros, para nuevas realizaciones, donde no hay que pensar que vamos a ser mejores sino tenemos que pensar todas las mejoras que tenemos que hacer juntos, aún desde la diversidad pero siempre en la unidad. Podemos de tener distintas ideologías, partidos políticos o creencias religiosas, pero tenemos que estar unidos siempre por las mismas banderas, abrazando la misma causa que es la causa del ser humano que es la causa de la dignidad, empezando por la dignidad personal de cada uno, por la dignidad nuestra y respetando fundamentalmente la dignidad de los demás, haciendo valer los derechos fundamentales de cada ser humano y de todo ser humano, sin discriminaciones, permitiendo la integración. Que la comunidad intercultural que tenemos los neuquinos criolla y mapuche sea una comunidad de unidad, de pertenencia, de arraigo, de amor a la tierra en la que vivimos.

Por eso, queridos amigos en este día del médico que lo interpreta como el día de la Salud, el día del juramento hipocrático, el día del compromiso con el ser humano, los quiero abrazar, los quiero felicitar, les quiero decir que me siento orgulloso de ser gobernador de una provincia del Neuquén con 6.200 agentes trabajando en un sistema de salud con los que han pasado por este sistema y que ya se han jubilado, y que me siento orgulloso porque son un ejemplo, porque son una antorcha encendida y porque es una luz en el camino que nos alumbra para mejorar cada día la provincia que tenemos y que hemos ido heredando de las generaciones anteriores. Y que el compromiso de estas generaciones por las generaciones futuras es un compromiso irrenunciable, un compromiso con la vida, defiende y ama la vida.

Quiero agradecer a quién nos cantó estas maravillosas canciones, a las dos que nos cantaron estas maravillosas canciones de profundo sentido espiritual y afectivo.

Los abrazo en mi corazón y les repito que es un honor batallar en este campo de la lucha social, de la lucha por una mejor salud, por una mejor educación, por una mejor provincia junto a ustedes. Muchísimas gracias.