Al señor intendente; al señor presidente de La Anónima, amigo Federico (Braun); a su hijo Nicolás; a los gerentes, al personal de La Anónima; a los locatarios, a los clientes, a los trabajadores, a la empresa; a (la empresa constructora Roque) Mocciola y todos sus trabajadores; a los demás empresarios que diseñaron y que trabajaron para que esta realidad de hoy de Neuquén sea posible.

Mencionaba el intendente (Horacio) Pechi Quiroga el discurso de Joaquín V. González de 1904, en la inauguración de la capitalidad de Neuquén. Y en ese momento Joaquín V. González -un visionario- decía que este triángulo surcado por los ríos Limay y Neuquén estaba llamado a ser una tierra de promisión, una tierra de progreso, una tierra de desarrollo.

Mi bisabuelo Habib Manzur Sapag llegó como comerciante del Líbano más o menos por esos años, en 1900… 1901. Se instaló, compró unas cinco carretas en Bahía Blanca. Tardó tres meses en llegar a Neuquén: se le enterraban las carretas en los médanos. Compró mercaderías en Bahía Blanca, su destino era Junín de los Andes donde había unos vecinos de su pueblo, Mayrouba, en el Líbano. Una carreta se le rompió en Picún Leufú. Cuando llegó el ferrocarril en 1904 a Neuquén se mudó aquí cerquita, a la calle Salta, y ahí puso un almacén de ramos generales.

Por eso creo que tengo un sentimiento muy especial por pioneros como son los pioneros de La Anónima. Pioneros en la Patagonia y más allá de la Patagonia. Pioneros en Buenos Aires, en Córdoba, en Santa Fe. Y siento orgullo y admiración como hijo de comerciantes que han vivido y luchado en esta Patagonia tan difícil, con las inclemencias del tiempo, con las soledades, las distancias, los tremendos silencios.

Luego vinieron los tiempos políticos para nuestra familia. En la década del ‘60 Felipe Sapag asume, en el año ’63, como gobernador su primera gobernación. Y decía en ese momento -y hace 50 años- que le tocaba gobernar una provincia sumida en el olvido, en el frío, en el analfabetismo más alto de la República, la mortalidad infantil más alta de la República, donde la provincia no era dueña de sus ríos, ni de sus lagos, ni de sus recursos minerales, ni de su subsuelo, donde le tocaba gobernar el desierto, un desierto surcado por el hambre y por la miseria. Y esto fue hace 50 años.

Y como decía Pechi, todo un pueblo, un pueblo como el neuquino, un pueblo patagónico, andino y cordillerano, se puso de pie y empezó a trabajar en la construcción del Neuquén de hoy. Un Neuquén distinto, sin lugar a dudas un Neuquén en construcción. Una provincia en construcción. Una provincia en donde tenemos mucho por hacer. Teresa de Calcuta dice que no hay líneas de llegada, las llegadas se convierten en puntos de partida para nuevas realizaciones. Pero sin embargo, nos podemos parar de pie frente a las provincias hermanas y sentirnos orgullosos de una provincia que tiene un presente promisorio y un porvenir brillante por delante.

Ustedes, Federico, han elegido hace 15 años la provincia de Neuquén y estoy seguro de que con el correr de estos 15 años, más los años que vienen, van a encontrarse con una población luchadora, trabajadora, aguerrida, pero que quiere mejorar la calidad de vida de todos sus habitantes.

No queremos volver a esa realidad de sus 50 años, ni mucho menos, ni mucho menos hace 100 años. Queremos trabajar para que haya igualdad de oportunidades, para que sea una sociedad inclusiva, para que haya progreso genuino y real.

La provincia de Neuquén ha sido bendecida por la naturaleza y por Dios, no solamente por sus bellezas naturales, por sus ríos, lagos, sino por sus recursos, minerales, y del subsuelo del gas y del petróleo.

Estamos de moda, estamos considerados en el mundo como una de las cuencas más importante de gas y petróleo no convencional. Después de China y Estados Unidos la cuenca neuquina en un espacio de 15, 20 mil kilómetros cuadrados es considerada como tierra de promisión que le puede dar a la República Argentina la posibilidad de ser soberana. Porque la soberanía bien entendida es educación, alimentos, energía y trabajo. Y una nación sin energía no tiene ninguna perspectiva de desarrollo porque su producto bruto interno no puede crecer. Y el brazo motor de la industria, del campo, del confort en los hogares, de la calidad de vida de la población está basado en su energía.

A la matriz energética de Argentina, única en el mundo, el 90 por ciento la mueve el gas y el petróleo. Hay que cambiar esa realidad, sin lugar a dudas, pero mientras tanto hay que dejar de importarlo y tenerlo.

Por eso que creo que los próximos 15 años de La Anónima -por mencionar solamente un espacio de tiempo que iguale el que ya hace que están radicados en la provincia-, van a ser de excelente porvenir. Ustedes han elegido un destino geográfico territorial de alta calidad, donde va a haber mucho trabajo, va a haber mucha actividad. Este año se invirtieron 2 mil millones de dólares en gas y petróleo. El año que viene se van a invertir 4 mil millones de dólares. Los fondos están asegurados, el Tesoro Nacional va a aportar los 2 mil restantes, las compañías los 2 mil que invirtieron este año.

Y seguramente dentro de dos años esa cifra nos va a parecer pequeña, porque las perspectivas son brillantes. Tenemos dos gasoductos y un oleoducto a Chile vacíos. Tenemos gasoductos a la Pampa Húmeda y al centro este, y oleoductos que van medio llenos, o medio vacíos, pero comparto, Federico, que tiene que haber previsibilidad, tiene que haber reglas de juego claras, tiene que haber un ambiente y un marco de inversión que nosotros alentamos en la provincia de Neuquén.

Queremos que se sientan tranquilos y seguros invirtiendo en la provincia de Neuquén, generando trabajo, generando oportunidades también para los locatarios que son compañías también neuquinas y generando oportunidad para los trabajadores. Y por supuesto generando calidad en mercaderías y en servicios que son abastecidos. Y también generando calidad en los sistemas constructivos, que los necesitamos.

Yo los felicito y me sumo a las palabras del intendente, en nombre del pueblo y de la provincia de Neuquén, felicitarlos por esta decisión, alentarlos, porque ustedes siguen abriendo sucursales, mañana es en Centenario, están construyendo una nueva sucursal maravillosa en San Martín de los Andes, quedó chica la anterior.

Los alentamos a que sigan invirtiendo y qué les puedo decir: ustedes son patagónicos y aquí, en la provincia de Neuquén, están en su casa, esta es su casa y ustedes son ciudadanos de la provincia de Neuquén. Muchas gracias.